Capítulo 37: 2 semanas después.

2.1K 81 1

2 semanas después.

Joder, dije cuando me di cuenta que había manchado el traje de Jason.

—Mierda...— bufé.

—¿Qué sucede, _______?— preguntó Pattie cuando me escuchó y se giró sorprendida por mi reacción.

—He manchado el traje de Jason.— dije molesta. Estaba muy molesta, no podía ser tan tonta, dos días para mi boda y mancho el traje de mi pequeño.

—Oh cariño, le compraremos otro...— rió ella.

—Pero...— ella me interrumpió.

—Venga... No quiero una novia toda arrugada.— reímos.

Al otro día.

—¡________!—  gritó Justin histérico por sacarse el traje.

—¡Oh, vamos! No seas llorón Justin.— él levantó una ceja.

—¿Cómo me llamaste?— se acercó a mi. Yo me alejé, ya sabía a donde quería llegar.

—Justin, basta. En Cancún tendremos mucho tiempo para eso, ahora déjame que acomode bien las medidas del traje.— El bufo frustrado, haciendo que me ría. Por Dios que no se cansa.

—Bien, pero estaremos las dos semanas en la habitación.— abrí los ojos como platos y lo miré mal — Me lo debes nena...

—¿Disculpa?— me hice la ofendida.

—Lo que oíste. Serás mi esposa y como el jefe harás lo que yo diga.— sonrió y yo levanté una ceja sarcástica.

—¿Sabes?— él me miró — Aún puedo cambiar de opinión.— sonrío ganadora. Justin me cogió rápidamente de las muñecas acorralandome contra la pared.

—No lo harías.— besó mi cuello lenta y suavemente. ¡Mierda! ¿Qué tienen sus labios que me hacen perder la razón?

—¿Eso crees?— gemí cuando el mordió mi cuello.

—No lo creo...— esta vez mordió mi mandíbula haciéndome cerrar mis ojos — Lo sé...— bajó sus besos hasta el escote de mi blusa gris. Esta vez mordió uno de mis pechos haciendo que chille como una niña, el rió bajo y luego se acercó a mis labios y me besó. Me besó como si no hubiera un mañana. Justin me hacía perder el poco sentido que me quedaba, en ese momento no quería saber nada, ni con los ruedos del traje, la boda, ¡Nada! Sólo lo necesitaba a él, sólo a él.

—¿No dejarás que me vaya... No es así?— mi respiración era agitada y mis palabras... No entendía como todavía podía hablar.
Justin tomó mi trasero levantandome y apoyandome contra la pared de nuestro cuarto. Coloqué mis manos sobre sus hombros y con una tome su cabello.

—Me vuelves loco, ________.— me vio a los ojos y mis mejillas se tornaton rojas, haciendo que Justin ría — Hace años nos conocemos, tenemos un hijo, vamos a casarnos y aún te sigues ruborizando por cada cosa que te digo... Eres adorable.— eso me hizo sonreír y él volvió a besarme.
Metió una mano por debajo de mi blusa y cogió uno de mis pechos masajeando lentamente, hasta que me dijo que retire mi blusa y eso hice, obviamente no me negué. Luego tomé su camisa y se la retiré lentamente para no dañarla ya que mañana la necesitaría. Toqué lentamente sus músculos haciendo que Justin mordiera mi labio.
Luego de unos besos y caricias estabamos ya sobre nuestra cama, sólo en ropa interior.

—Mmh, Justin...— gemí cuando metió su mano dentro de mis bragas, rozando mi parte intima y haciendome retorcer.

—Oh, nena...— su voz era ronca y sus dedos mágicos tocaron más dentro de mi haciendo círculos en el. Yo gemi en su oído.
Lentamente retiró con cuidado mis bragas dejándome con ganas de más. Fue corriendo sus manos hasta llegar a mi brasier, también lo desabrochó, besando cada sentimetro de mi cuerpo.
Subió hasta mi rostro y lo tomó entre sus manos para luego besar mis labios, lo acepté con gusto y envolvi mis piernas en su cadera, apretandome más contra él. Joder, me está volviendo loca.

—Justin...— gemí.

—Lo sé nena, yo tampoco aguanto.— tomó mis caderas y me penetró lentamente haciendo que grite su nombre. El besó cada parte de mi rostro mientras se movía lentamente en mi. Esto era insoportable, necesitaba que vaya más rápido, él ama hacerme sufrir. Mordí su labio y él gimió.

—Justin... Más rápido.— él me besó una vez más y tomó mis caderas para poder ir más rápido, hasta que luego de unos segundos más logré llegar y él siguió después de mi. Besó mi frente y hizo que mr recostara en su pecho; su respiración era agitada como la mía, pero luego se fue suavizando hasta que por fin nos quedamos dormidos. Teníamos demasiado estrés con esto de la boda y de verdad necesitabamos un momento a solas.

Mi propio cuento de hadas《Justin&Tu》Where stories live. Discover now