Urano estaba comprometido con Tierra, debido al conocer la mitología griega comenzaron a interactuar entre ambos planetas.
En corto tiempo, se
comprometieron al frente de todo el sistema solar, sin embargo, aquél planeta azul turquesa estaba indeciso e insatisfecho.
Con el paso del tiempo, Urano no veía algún atractivo en Tierra y está mismo lo notó, Urano ya no le dirigía la palabra, lo ignoraba y le daba miradas repulsivas. Por ello, Tierra cuidaba su imagen, cuidaba su actuar con elegancia y orden.
A ojos de los demás, Tierra un planeta perfecta, no tan solo por su atractivo y el don de mantener vida en él, su actitud era un modelo de admirar. Sin embargo, a los ojos de Urano, Tierra era un planeta cualquiera, por ello a diario engañaba a Tierra a sus espaldas.
Un planeta azulino sabía la situación que pasaba entre esa pareja, aquél planeta lleno de vida no merecía tal situación. La otra mujer lloraba a mares cuando su esposo la dejaba en la soledad y se acostaba con él.
Neptuno quedó embobado con la belleza de Urano tan pronto se conocieron y aceptaba la situación en dónde estaba, aceptaba ser el amante del señor esposo que solo lo buscaba para complacer su lujuria.
Ambos planetas sufrían por la indiferencia de Urano, lloraban hasta quedarse dormidas por la indiferencia y falta de amor que tenía Urano por ellos.
Hasta que un día, todo cambio. Tierra descubrió que Urano le era infiel con Neptuno, ella le hizo elegir a Urano con quién de los dos se quedaba. Urano volteó a ver al planeta azulino con una sonrisa coqueta y se alejó de aquel lugar, dejando a solas a la otra mujer y el amante. El planeta azulino había pensado que sabía la respuesta del planeta azul turquesa.
Al día siguiente, Urano no estaba cerca de ambos planetas en sus respectivas orbitas, hasta que el planeta azul turquesa se acercaba alegremente a Tierra, la abrazaba con dulzura y unió sus labios con los de ella, al separarse se miraron con pasión y se entregaban el uno al otro.
Todo eso presenció el amante, pensó que él era más importante que la otra mujer, sin embargo notó que él fue o era "la otra mujer"
Desde ese entonces, no se supo más de Neptuno en aquel sistema solar. Tan solo quedaba en su órbita un cuadernillo con un título "La Otra Mujer".
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𝙽𝚎𝚙𝚝𝚞𝚗𝚘 𝚡 𝚄𝚛𝚊𝚗𝚘 - 𝐎𝐧𝐞 𝐒𝐡𝐨𝐭𝐬
Random𝚄𝚗 𝚜𝚊𝚕𝚞𝚍𝚘 𝚌𝚘𝚛𝚍𝚒𝚊𝚕 𝚌𝚘𝚗 𝚝𝚘𝚍𝚘𝚜 𝚕𝚘𝚜 𝚕𝚎𝚌𝚝𝚘𝚛𝚎𝚜. 𝚂𝚘𝚢 𝙽𝚊𝚝𝚊 𝚢 𝚎𝚜𝚌𝚛𝚒𝚋𝚘 𝚎𝚜𝚝á 𝚑𝚒𝚜𝚝𝚘𝚛𝚒𝚊 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚌𝚞𝚖𝚙𝚕𝚒𝚛 𝚞𝚗 𝚛𝚎𝚝𝚘 𝚙𝚛𝚘𝚙𝚞𝚎𝚜𝚝𝚊 𝚙𝚘𝚛 𝚞𝚗𝚊 𝚊𝚖𝚒𝚐𝚊 𝚖í𝚊, 𝚕𝚊 𝚌𝚞á𝚕 𝚕𝚎 𝚍𝚎𝚍�...
