-No te preocupes, es mi culpa. -Él secó mis lágrimas.

-Sabes que siempre me tendrás a mí, ¿verdad?

-Sí, lo sé. -Dije abrazándolo más fuerte.

-¿Ya se fueron? -Pregunté. No podía soportar la idea de estar en el mismo lugar que ellos.

-No. Aunque pensaban quedarse varios días, pero Nicolle dijo que era mejor que se fueran hoy, que no quería causar problemas. -Con que se llama Nicolle.

-Por lo menos la zorra piensa. -Ryan rió.

-No pude soportar verte así y menos cuando papá te golpeó.

-Ya no importa, Ryan. ¿Sabes algo?

-Dime.

-Eres el mejor hermano del mundo.

-No lo creo.

-Yo sí. -Dije dándole un beso en la mejilla- Y perdón..

-¿Perdón por qué? -Dijo mirándome y me sentí horrible. Él venía a saber si estaba bien, siempre se preocupaba por mí y yo sólo le mentía.

-Por nada.

~*~

Me miré en el espejo y mi mejilla estaba roja. Mi padre había dejado una marca.

Había tanto odio dentro de mí.

Lavé mi cara impidiéndome llorar una vez más. No más Savannah. Ese imbécil no merece tus lágrimas.

Cogí mi móvil y llamé a Lucas. Necesitaba escucharlo.

-Pequeña.

-Necesito que vengas por mí. Hay algo que quiero hacer.

Bajé las escaleras suplicando que mi padre y Nicolle se hayan ido. Mis suplicas fueron en vano.

Los ignoré completamente y me dirigí a la puerta.

-¿Adónde vas? -Dijo mi padre acercándose a mí.

-No es tu problema. -Dije seca.

Sabía que le molestaba que actuara así, le molestaba muchísimo.

-Tú no vas a ningún lado..

-¿Qué? ¿Me vas a pegar otra vez? ¡Hazlo! No me da miedo. Ya no siento nada. -Dije enfrentándolo.

Él me miró por un momento, pero no pude lograr ver que quería decir su mirada. No transmitía nada.

Salí de casa, ignorando lo que me había dicho anteriormente.

Fui a la esquina donde siempre nos encontrábamos Lucas y yo.

Corrí hacía el auto y me metí lo más rápido posible.

-Parece que viste un fantasma. -Dijo Lucas riendo, yo sólo miraba a la calle.

-Ojalá hubiera visto uno.

-¿Qué está mal? -Dijo y por primera vez voltee a mirarlo.

-Todo. -Dije en un susurro.

-Savannah, ¿qué mierda? ¿Quién te hizo eso? -Dijo refiriéndose a mi mejilla. Maldita sea, había olvidado maquillarme.

-Sólo me caí. -Dije mirando a la ventana.

-¿Quién. Mierda. Te. Hizo. Eso? -Lucas estaba enfadado y eso era lo último que quería ahora.

-No quiero hablar de eso. -Dije escondiendo mi cabeza entre mis piernas.

-Savannah, si no me dices, juro que voy a bajar del auto, voy a buscar al maldito que te hizo eso y le voy a partir la car..

Eres Mía, PequeñaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora