Capitulo 6: Internado [Parte 1]

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Kya cierra los parpados, aguardando en las palabras de su gemelo. El único ser en el mundo capaz de doblegarlo u oponerse a sus caprichos pero, en cambio a esto, le obedece en plena devoción.

Transcurre el primer año, la situación parece normal a la vista. Aunque, no se les permite salir de la celda que se les asigno. Al contrario de los demás niños que están en habitaciones del nivel superior, ellos residen en el sótano. Les educan en los conocimientos básicos que deberían manejar a su edad, aunque su nivel intelectual sobrepasa a todos allí, autoridades inclusive.

Kya no pasa desapercibido debido a su inteligencia y el razonamiento a niveles sorprendentes que posee, las autoridades le enfocan como su 'diamante en bruto'. Numerosas pruebas, test y discusiones usan para poner a prueba su cerebro. Nota perfecta es su resultado.

Un día es hoy, los niños internados en el recinto se encuentran almorzando en el comedor. La larga mesa está servida y entre ellos se comentan diversos temas triviales. Uno de los muchachitos que hay está recluido se percata de la persistente mirada de Kya. El albino parece estar absorto en él.

-Kya, hey Kya- El aludido le intenta llamar la atención, o al menos sacarlo de este trance.
-Uhm- El albino vuelve en sí, toma su libreta y escribe con un crayón violeta, luego le enseña la hoja.
-¿Que sucede? Mila- Se lee en la hoja.
-¿Que haces mirándome?- Le confronta frunciendo el ceño levemente.
-Estudio... además, es lo único que hago, acaso ¿te molesta?- Responde en escritos vacíos.
-Si, es incomodo... ya sabes- Insinúa las palabras, evitando el hecho de pronunciarlas. Mientras se mete un bocado de pan viendo su plato.
-¿Saber qué? Dilo- Persiste el albino.
-Eres afeminado- Le suelta sin más. Suspira.
-Uhm- Kya se queda en silencio.

Un silencio inescrupuloso se apodera del comedor del recinto. Algunos de los presentes se encogen de hombros, es perceptible la tensión que les oprime en el lugar. Unos apartan las miradas, otros disimulan una risa... burlista.

Kya coloca la libreta sobre sus piernas, bajo la mesa. Agachando la cabeza pero, observa de reojo a su gemelo, con esa mirada típica que lo hace su marioneta incondicional.

-Hey Mila, no digas lo que no debes- Shadow rompe el silencio de la sala, haciéndole una advertencia.
-¿Disculpa?- Mila le observa con superioridad -Yo digo lo que quiero, cuando quiero, ¿tienes algún problema?- Alza una ceja retándole. Ingenuo a lo que está provocando.
-No precisamente pero, que les digas esas cosas a Kya- Le dirige la mirada, con un notable mosqueo -No está bien- Culmina sus palabras suspirando, lentamente su condición mental se hace presente.
-Y ¿qué vas a hacer tú? mocoso bastardo- Se burla con completo gusto.

Ríe ante sus palabras pero, Kya apoya una de las manos en el tablón de la mesa y con la otra le estampa la palma en la izquierda del rostro. La bofetada rompe las risas en el acto. El agredido arremete contra su agresor sin pensárselo siquiera.

-Hijo de perra- Gruñe entre dientes y le golpea con el puño cerrado en el tabique.

El golpe lo desequilibra tumbándolo de la silla, cayendo al piso sentado. Se le sale de las manos la libreta junto a su oso de peluche. Sus ojos se humedecen, ardiendo y con parpadeo las lágrimas ruedan por sus mejillas. La respiración se le agita, jadeando mientras sus lágrimas se tornan de un tono similar al carmín. Sangre y lágrimas mezcladas.

Shadow se deja cegar al ver a su hermano ser atacado, coge uno de los platos de la mesa y lo quiebra contra esta. Con uno de los trozos se sube sobre la mesa, avanza hasta él con prisa y se abalanza sobre este cayendo ambos al piso. Mila opone resistencia por cuanto puede, cuando Shadow se encuentra sentado en su abdomen intentando clavarle el objeto punzante en la tráquea.

El Asesino sin Emociones (Gore)(Historia Propia)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora