Capitulo 9: Mal Entendido.

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SUMMER P.O.V.

¿Padrinos?

¿Nosotros dos?

¿En serio?

Nos quedamos en silencio con cara en plan IMPAKTADOH.

- Así que queríamos saber si aceptaban ser padrinos de este niño. - dijo Jhom poniendo la mano encima de la panza de Sophia.

- Niña. - corrigió ella haciéndonos reír.

Mis lágrimas caían despacio y mis manos con las de Rubén temblaban ligeramente.

- ¿Entonces qué dicen? - preguntó Sophia.

- Pues claro que si, coño. - dijo Rubén por mi y una sonrisa se formó en mi cara.

Nos paramos y comenzamos a abrazarnos fuerte.

Después de un rato sin poder parar de hablar del bebé, volvimos a casa.

Se nos había acabado la batería a nuestros móviles por lo que suponíamos que eran cerca de las 10 de la noche.

Pasamos a comprar comida para ponernos gordos en el KFC y por fin volvimos a casa muy cansados.

- Tu calientas la comida. - dije tirándome en el sofá y Rubén se quejó pero caminó de igual manera a la cocina.

- Summer, ¿puedes cargar mi móvil por favor? - grito desde la cocina.

- Claro, dame un segundo. - respondí y camine hacia la habitación cogiendo nuestros cargadores.

Los conecte correctamente y los deje ahí. Volví a la sala y Rubén ya traía las cosas para comer.

Nos sentamos y comenzamos a comer.

- Dame un nugget. - dijo mi novio.

- No, tu dijiste que no querías nuggets, son míos. - respondí como niña pequeña.

- Por favor mi amor. - dijo Rubén en mi oído acariciando mi pierna.

- Maldita sea Rubén, por que siempre consigues todo tratando de seducirme. - dije riendo y el comenzó a comerse mis nugget.

Después de unos 10 minutos la comida había desaparecido, si lo sé, somos unos cerdos.

Nos tiramos al sofá y comencé a sacarle las cejas a Rubén.

Esto lo hacíamos ya cada 1 mes para que no se volviera unicejo.

- Joder, me duele. - se quejó y yo hice una mueca.

- Quítate los pelos con la cera y ahí hablamos de dolor ¿vale? - respondí y el se rió.

- Oye amor, estaba pesando sobre ¡ouch! el bebé de Sophia. - hizo una pausa mientras yo seguía con mi labor. - Es un gran compromiso porque estaremos unidos a ese niño para toda la vida.

No respondí nada porque simplemente no sabía que decir.

No me había planteado que aceptar ser los padrinos de la bebé era un compromiso tan alto.

¿Qué pasaría el día de mañana con nosotros?

¿En dos años seguiremos juntos?

- ¿Qué piensas? - preguntó el y se sentó a mi lado.

Ni siquiera me di cuenta cuando deje de quitarle las cejas.

- No lo sé, no lo había pensado. - suspire. - Es decir, ya sé que nos unirá para siempre, pero ninguno de nosotros sabe como estaremos dentro de 5 meses, o de un año, o más.

¿Quién dijo que sería fácil? - 2ª Temp. ¡No Te Soporto! ElRubiusOMG¡Lee esta historia GRATIS!