Ya pasaba de las quince horas según el reloj de Harry, y Louis apenas venía acercándose con el paso calmado. El rizado incluso alcanzó a ver cómo se despedía de Zayn, porque éste seguro no quería toparse con el novio de su mejor amigo, ya que probablemente terminarían peleando como cada que terminaban juntos. Sentía su sangre hervir, porque no podía culpar a Louis, seguramente había sido culpa de Zayn que hubiera tardado tanto.

-Hola, amor -lo saludó con un beso-. Lo lamento, me quedé charlando y perdí la noción del tiempo.

-Ya lo suponía.

-¿Para qué querías verme aquí?

-No, ya no -se levantó de la banca en donde lo esperaba y comenzó a caminar en dirección contraria a donde se encontraba Louis.

-¿Harry? ¿Qué sucede?

-¿Qué sucede? -preguntó encarándolo, estaba furioso-. Sucede que hace más de treinta minutos una avioneta que esperaba mi señal por radio, pasaría por aquí con una enorme pancarta que dice "Te amo, Louis".

-¿En serio? -sonrió enternecido-. Bueno, quiero verla, ya estoy aquí.

-¡Que ya no! Ya no queda casi nadie en la universidad para verla también.

-¿Y eso qué tiene? Yo la vería, ¿no era eso lo que querías?

-¡Quería que todos lo vieran! -soltó un gruñido de frustración-. Si no pasaras tanto tiempo con ese... ese vago. Lo detesto.

-"Ese vago" es mi mejor amigo, Harry -respondió serio-. Y creo que soy yo quien debería molestarse, me hieres al hacerme pensar que sales conmigo solo por "fama".

-¿"Fama"? -jadeó indignado-. ¡Estoy contigo porque te amo!

-¡¿Entonces qué es todo este drama de "ya no, porque nadie lo verá"?!

-¡Que yo quería que todos vieran cuánto te amo! Pero si dudas de mi amor, adelante, vete con cualquiera de las putas de tu carrera, a fin que la cola por un poquito de ti es muy larga.

Louis lo miró dolido y un tanto sorprendido por el repentino ataque de drama que le había esperado en el patio principal del campus. No se imaginaba que ese sería tan solo el primero de muchos a lo largo de su relación y futuro matrimonio con Harry, tenían apenas un mes y dos semanas saliendo. Le dio la espalda y empezó a alejarse.

-Louis... -Harry lo siguió- Louis, perdóname, por favor, me estresé porque tardaste y...

-Ahora no, Harry -retiró el brazo que lo detenía. Harry sintió su pecho oprimirse.

-¿Estás terminando conmigo?

Total, sabía que Louis no era de relaciones largas. Sin embargo, dolió, y dolió mucho. Para su suerte y sorpresa, Louis giró la cara para hablarle sin dejar de caminar. Lo amaba mucho como para rendirse en el primer conflicto.

-Claro que no, solo no quiero verte.

Harry sintió el alivio llegarle y su corazón volver a latir. Pero Louis seguía caminando, y dos segundos después, se dio cuenta de que esas palabras también habían dolido mucho.

-¿Te veré mañana?

Su única respuesta fue el movimiento de cabeza de Louis de manera afirmativa, mientras lo veía alejarse sin notar que la avioneta con el gran cartel sobrevolaba la escuela, el piloto se había cansado de esperar.

~*~

Louis despertó por la mañana temprano, cuando los rayos de sol ya permitían la claridad dentro de la habitación. Se sentía molido en toda la extensión de la palabra, con los residuos de la noche anterior entre los que destacaban una molesta jaqueca y un impresionante dolor de culo.

Disenchanted || Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!