13. Enamorado de la víctima

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Ver el cuerpo inerte de Damián me hace sentir un tanto enferma, y no sabía por qué si al fin había muerto el mayor demonio de mi infierno, al fin se había acabado las bromas estúpidas y apodos hirientes. Sentía tristeza por su muerte, después de todo sabía que el sufría porque sus padres no lo querían pero eso no era una razón para odiar al mundo, a mi parecer era una razón para demostrarle al mundo que no quieres ser como ellos, que no quieres ser un hijo de puta sin sentimientos, pero él decidió en convertirse en la viva imagen de su padre. Un hombre frío, capaz de herir hasta al más fuerte con solo unas cuantas palabras, un hombre que no le importaba los sentimientos de los demás, lo único que le importaba era demostrar que él era poderoso y capaz de despedazarte en tan solo segundos.

Pero ya nada se podía hacer, Damián no podría cambiar, había muerto por ser como su padre.

En mi mente seguía repitiéndose sus últimas frases, sus frases de súplica, pidiendo clemencia, pidiendo que se detuviera pero ¿Por qué detenerme si él nunca lo hizo cuando yo le pedía que parara de herirme?

Es la ley del Karma, recibes lo que cosechas.

Pero había una frase que retumbaba mucho más fuerte que el resto... "Eres deliciosa, Jezabel". Esa frase se repetía una y otra vez mientras veía su cuerpo, ¿Por qué dijo eso?

Deberías de averiguarlo, tenemos una hora para volver. Podrías buscar un poco en esta habitación.

¿Buscar? ¿Qué puedo buscar? ¿Un diario o su móvil? ¿Dónde esconden los chicos sus secretos? ¿Acaso los chicos tienen secretos?

El móvil vibra e ilumina la habitación, me dirijo hacia él y veo un mensaje de una chica. Me sorprendo al ver que su móvil no tiene contraseña, porque ahora cada adolescente tiene sus móviles con contraseñas, para esconder sus secretos, para mantener esas conversaciones especiales escondidas de los demás.

No leo el mensaje solo voy a la galería y reviso las fotos tomadas con su móvil. Mis manos tiemblan al ver unas... no... muchas fotos mías, en el instituto, en la calle e incluso en mi casa. Me sorprende ver tantas imágenes mías.

Luces patética en cada foto.

De verdad que sí, parece como si tuviera un aura negro de tristeza sobre mí, como si todo a mí alrededor fuera llanto, pena y dolor. Y en realidad es así, ahora entiendo porque nadie se acercaba, incluso yo no me acercaría a un ser tan triste como yo.

Salgo de la galería y me llama el atención un pequeño papel que sale de la gaveta de la mesa de noche, dejo el móvil de lado y saco el papel, leyendo su horrible trazo que incluso parece jeroglíficos.

Octubre 24.

"Hoy ella lucia mucho más linda de lo normal, pero seguía siendo la misma chica triste que conocí hace tanto tiempo, quería ser el primero en darle una razón para sonreír pero no sabía cómo acercarme a un ser tan hermoso, traté pero fue imposible, tuve que herirla para no quedar como un tonto, era la única manera de verla y sentir su olor.

Quiero ser yo el dueño de su felicidad ¿pero cómo se puede convertir el color negro en rosa?"

Frunzo el ceño al terminar de leer la nota.

Todo un poeta, el hijo de puta tenia dotes de poeta. Lástima que desperdicio su talento, es una completa lástima que decidiera herir en vez de escribir"

Habían muchas notas como esas dentro de esa gaveta, saque otra que tenía fecha de hace unos tres días.

Noviembre 2

"Empiezo a extrañar la presencia de ella, el colegio no es lo mismo, necesito verla y saber que está bien, después de la muerte de su madre desapareció como desaparece la neblina. Quiero volver a ver su hermoso rostro, no me interesa si está triste yo solo quiero pintar una sonrisa y sacarla de la oscuridad donde yo la hundí, quiero ser su luz y su guía ¿Cómo ser guía de alguien que no quiere aceptar ayuda? ¿Cómo darle una razón a alguien para ser feliz cuando esa persona tiene mil y una razones para no serlo?

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