Capítulo 9: Una helada lluvia...(Parte 2)

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Nike

Ha... empezado a llover... ¿Acaso soy tonta? ¿Por qué sigo acá? Ya hasta se hizo tarde y no para de llover... creo que mejor me voy a casa, ah, debería llamar a mamá, mi celular... ¿eh? 

Mi bolso... ¡No esta! Maldición, ahí tenia el celular, mi dinero y las llaves de la casa... ahora me tocara caminar hasta la casa. *coff, coff* creo que me he resfriado...


Narrador

Nike caminaba hacia su casa con los pies algo adoloridos por los tacones, ademas de tener síntomas de un resfriado. Al pasar por una calle deshabitada tuvo la sensación de que la estaban siguiendo, cuando volteo a ver, se encontró con un hombre que comenzaba a acercarse a ella, por instinto fue retrocediendo, pero se dio cuenta que le dolían cada vez más los pies, así que se quito los tacones y decidió lanzarselos al hombre para ganar algo de tiempo para correr, pensó en enfrentarlo pero ahora mismo estaba muy debil así que fue por la opción de huir.

Ya lo suficientemente alejada del lugar empezó a desacelerar el paso pero sin bajar la guardia, justo cuando pasaba por una parte de una calle donde se había ido la luz, Nike se percato de otro hombre, el cual sorpresivamente se abalanzo encima de ella dejándola vulnerable. El hombre era diferente al de antes, este era más joven que el anterior, podríamos decir que máximo 20 años; mientras Nike luchaba por zafarse del agarre del hombre, este empezó a lamer el cuello de Nike.


Nike

No podía creer esto. Estaba allí, tirada en el suelo, con un hombre encima mio lamiendo mi cuello y del cual por más fuerza que hiciera no podía zafarme, empece a sentir miedo, miedo de lo que pudiera hacerme, miedo de que no pudiera hacer nada para evitar esto. Sentía las piernas entumecidas, podía sentir como su lengua viajaba por mi cuello hasta llegar a mi cara, lo único que podía hacer era poner una cara de desagrado y seguir luchando para zafarme; él hombre empezó a coger mi pierna izquierda con sus manos y seguía lamiéndome en el cuello y en mi cara, paso su lengua por encima de mis labios y tambien por mis mejillas.

—¡Detente! No me toques, ¡Es asqueroso!—dije gritándole


—Quien diría que serias tan linda—dijo aquel hombre


—¡Suéltame! ¡No te me acerques!—le dije mientras seguía forcejeando


—Jejeje, sabes... yo antes era muy rico, tenia todo lo que cualquier persona querría y un montón de mujeres a mi disposición, todas me deseaban—me dijo pero... un día repentinamente perdí todo, me quede en la calle y las mujeres dejaron de acercarseme—continuo diciendo así que siempre las emboscaba en sus casas y las asustaba o las violaba, pero eso fue hace mucho tiempo así que ahora lo hago porque quiero, no por simple venganza—finalizo aquel hombre mientras se acercaba mas a mi cara y seguía lamiéndola

Empece a sentir más miedo, ahora sabia lo que podía ser capaz de hacerme a mi o a cualquier mujer que pasase por su lado, seguí tratando de zafarme pero entonces me sentí más debil y empezaba a perder la conciencia.

—¡Suéltame, suéltame! ¡No me toques! ¡Déjame ir! ¡El... ¡El único que puede tocarme es Kima, nadie más puede hacerlo!—dije sin pensar

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