Capítulo 27.

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Eran las nueve de la mañana y me encontraba en el sofá viendo televisión mientras Lucas hacía el desayuno.

Se veía tan sexy, sin camisa, su cabello despeinado y cocinando. ¿La mejor parte de todo? Es mío.

Nos sentamos a comer y luego, los que hicieron bastante ruido ayer, aparecieron. Danielle llevaba la camisa de su novio y Erick estaba en bóxer.

Lucas y yo nos miramos, riéndonos.

-¡Oh, Erick! -Empecé a imitar a mi amiga hace unas cuantas horas. Ella se quedó paralizada y yo no podía dejar de reír.

-¡Ah, ah! -Empezó a ayudarme Lucas. Los dos estaban en una clase de shock.

Lucas y yo seguimos imitándolos mientras nos reiamos a carcajadas.

-¡Bueno, ya! ¡Deténganse! -Gritó Danielle completamente sonrojada. Luego Erick se empezó a reír.

-¡Ven, ya! -Dijo Danielle agarrándome del brazo.

-¿Me puedes explicar qué fue eso? -Dijo Danielle histérica.

-Sólo un pequeño resumen de ayer. -Dije burlona.

-¡Maldita sea! -Dijo sentándose y escondiendo su cabeza entre sus piernas. Yo me senté a su lado.

-Puedes llegar a ser muy ruidosa. -Ella levantó la cabeza y me fulminó con la mirada.

-Cómo si tú y Lucas no hubieran hecho lo mismo ayer. -Suspiré.

-Lo peor es que no. -Dije y ella me miró al instante. Lo comprendió.

-¿No estás lista, verdad?

-No. -Dije mirando al mar.

-No te apresures. Todo llega a su debido momento.

-Mi madre siempre me decía eso. -Dije apoyando mi cabeza en su hombro.

-También recuerdo cuando te decía que no podías salir de tu habitación hasta que estuviera ordenada. Y la estúpida de tu mejor amiga tenía que esperarte una hora más. -Yo reí.

Nos quedamos en silencio probablemente recordando. Danielle es una de las personas que siempre me ha apoyado y la única persona que no se alejó de mí cuando cambié.

Los chicos luego aparecieron y nos dijeron que deberíamos meternos al mar.

Oh, no.

Una de las cosas que más odio es que me vean en vestido de baño. Recuerdo que cuando mis amigos solían hacer esas fiestas en la piscina, decía que estaba en mi periodo o que no tenía muchas ganas.

Soy bastante insegura y mucho más con mi cuerpo.

Danielle ya estaba lista y creó que mi autoestima bajó mucho mas. Mi mejor amiga tenía un cuerpo hermoso.

Me miré al espejo por última vez y sin ni siquiera dudarlo cogí una camisa larga y me la puse.

-¿En serio vas a salir así? -Claro, Danielle, no tengo un cuerpo como el tuyo.

-Sí, hace frío..

-Y tú estás mintiendo. Deberías ser un poco más segura de ti misma. El chico que está allá afuera, te ve completamente perfecta. Así que quitate eso y vamos.

Danielle me conocía perfectamente y no pude evitar sonreír. Le hice caso a mi mejor amiga y me la quité.

Íbamos donde los chicos y escondí mi cuerpo detrás de el de Danielle. Pero ella al ver a su novio, se le tiró encima y le dio un beso.

Genial, eh.

Lucas se acercó a mí sonriente.

-Te ves hermosa y mucho más pequeña de lo que ya eres. -Sonreí nerviosa.

-Esa chica quería salir con una camisa. -Dijo Danielle. ¡Gracias, mejor amiga!

-¿Por qué? -Preguntó Lucas.

-Nada, sólo no soy muy fan de mi cuerp..

-No te tienes que sentir así, eres hermosa. Tu cuerpo es hermoso. Así que dejémonos de tonterias y..

Lucas me cargó como una muñeca y me llevó al agua. Estaba helada.

Lo agarré del cuello y mis piernas abrazaban su torso.

-Hace mucho frío. -Dije escondiendo mi cara en su hombro.

Nadamos, corrimos por la arena, unos cuantos besos y caricias. Todo eso resumió mi tarde.

-Creo que debería llamar a Ryan. -Dije alcanzado mi móvil. Estaba tomando el sol con Lucas, él tomaba una cerveza y molestaba a Danielle.

-¡Ryan! -Dije.

-H-hola hermanita, ¿cómo estás? -Alguien está nervioso. Lo puedo notar.

Miré a Lucas y él comprendió. Puse altavoz.

-Bien, ¿y tú? ¿Qué haces?

-Oh.. Yo.. Estoy con Lucas. Vamos a ir a ver un partido.

Lucas se veía confundido y Danielle soltó una carcajada. Definitivamente, Ryan está ocultando algo.

-Oh, bueno, diviértanse. Mañana regreso a casa, nos vemos después, cuidate. -Dije y colgué.

-Él está con alguien y te lo está ocultando. -Dijo Lucas.

~*~

No planeaba volver hoy a casa, pero lo de Ryan me tenía intrigada.

Estaba en el auto con Lucas. Danielle y Erick se quedaron, ahora si pueden hacer todo el mayor ruido posible.

-No se te olvide llamarme, pequeña. Te quiero. -Dijo dándome un beso.

Bajé del auto y caminé un poco hasta llegar a casa. Lucas y yo seguimos siendo muy cuidadosos.

Timbré.

-S-Savannah.. Yo no esperaba verte tan temprano por aquí. -Estaba tan nervioso.

-¡Cambio de planes, hermanito! -Dije intentando actuar lo más calmada posible.

Entré a casa y..

No.

No hay manera en el infierno.

Maldita sea.

-¡¿Qué haces tu aquí?! -Dije mirando con asco al tipo que solía llamar 'padre'.

-Hola pequeña. -Dijo intentando abrazarme pero yo lo empujé.

-¡No me llames así más nunca!

-¿Qué pasa aquí? -Dijo una dulce voz de mujer. ¿Qué mierda...?

-¿Perdón? ¿Y tú eres?

Ella tenía el cabello rubio y hermosos ojos verdes. Llevaba un vestido azul. Era hermosa, cualquiera lo diría. Pero seguía siendo una extraña.

-Savannah, ella es..

Ryan se puso a mi lado, agarrándome de los hombros. Sabia que la respuesta no me iba a gustar. Lo sabia.

-Mi esposa.

Eres Mía, PequeñaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora