-¿Qué hacías, Camila?

-Nada, mami -dijo con inocencia.

-¿Segura?.. Dios sabe cuando mientes.

-No miento, mami.

-Bien -dijo con desconfianza-...Ahora, aquí está la pizza. Come.

Camila corrió hacia el platillo y en menos de cinco minutos ya había terminado toda la pizza.

-Veo que tenías hambre...

Camila asintió.

-Debo irme otra vez, vuelvo luego. Te amo -dijo besando su cabello.

-Yo igual -respondió.

Al irse, Camila corrió hacia el ducto, el cual cerró al escuchar entrar a su madre.

-¿Hola? -preguntó la joven-. ¿Estás ahí, geral Lauren?

--dijo riendo-. ¿Qué pasó?

-Vino mi mami...

-¿Y por qué no querías que hablara conmigo?

-No sabe que lo hago, si lo hace me castigará. Eres el enemigo.

-¿Por qué dices eso?

-¿Qué cosa? -preguntó curiosa.

-Que soy el enemigo.

-Mi mami me lo dijo -Lauren estaba confundida-. Por favor, geral Lauren. Termina con la guerra, quiero ver el sol.

-¿Qué? -La confusión de la chica de ojos verdes aumentaba cada vez más-. ¿Qué guerra?

-La de arriba -respondió.

-Mira, ¿te llamas Camila, verdad?

--respondió asintiendo.

-Bien, Camila. No se de dónde has sacado que aquí hay una guerra, pero no es verdad. Y yo no soy un "geral" o algo parecido. Soy una chica. ¿Y cómo es eso de que quieres ver el sol? ¿Nunca lo has visto?

-No me acuerdo... Creo que sólo lo he visto en las películas que me trae mami. Por favor, geral Lauren, no me lleve.

Lauren estaba frustrada, pues Camila no lograba entender que ella no era un "geral"

-Camila, ¿cuántos años tienes?

Camila se detuvo un momento a analizar la pregunta.

-Es lunes -respondió con seguridad.

-No, Camila, te pregunto por tu edad. Y, hoy es martes, en todo caso.

-¡No!, yo lo recuerdo. Ayer fue lunes porque usaba un vestido rosa.

-Camila, es martes. Sé lo que te digo. Tal vez te dormiste y no tienes noción del tiempo. Es lógico, vives en un sótano.

-¿Y tú vives arriba?

-Exacto, tu también deberías estar aquí.

-¿Has visto el sol, geral Lauren?

- -contestó sonriendo al recordar-.

-¿Cómo es, geral Lauren? -preguntó curiosa Camila-. Por favor, cuentame cómo es el sol.

A la chica más grande se le hizo un nudo en la garganta al escuchar eso. No podía creer que ella nunca lo haya visto.

Era como describirle los colores a un ciego de nacimiento.

-Es... no lo sé, es simplemente hermoso, Camila. Es como un amigo que siempre está ahí. En los días fríos es lo único natural que puede calentarte; sus rayos chocan con tu piel y se complementan perfectamente. Es como un abrazo invisible que te hace sentir vivo... -Lauren soltó una lágrima al recordar-. Recuerdo una vez que estabamos a orillas de un río haciendo un picnic con mis padres y mis hermanos. Había un sol hermoso, era radiante. Parecía que estaba ahí sólo para iluminarnos a nosotros en ese momento. Lo recuerdo perfectamente... ese fue el día más feliz de mi vida. El sol es una bola de fuego en el cielo, brillante, con unos colores simplemente hermosos. -Las lágrimas salieron inevitablemente de los ojos de Lauren.

Ojos Alegría (La chica del sótano) - Camren.¡Lee esta historia GRATIS!