Narra Zayn

A primera hora, lo primero que vi fue a Brenna plácidamente durmiendo a mi lado, era una imagen que quería sustituir por todos lo malos recuerdos que tengo con chicas, e igual forma no es que durmiera con ellas, aunque la mayoría de veces estaba muy borracho como para no dormir con ellas. Al otro dia era algo, horrible, puede que el sexo fuera bueno, pero Dios, hay mujeres muy irritantes, pensaban que por sencilla razón de que dormí con ellas, podríamos tener algo, realmente llevaba una vida muy miserable. 

Los chicos fueron mi despertador, sólo para cotillear acerca de mi relación y para decirme de que habrá una fiesta en la casa de Harry el Sábado. Como siempre, en el pequeño momento que estuvieron aqui, se comportaron como niños, si no actuo a tiempo, ya tuvieran en su cabeza la imagen e Brenna desnuda. 

Otro error que cometí sin darme cuenta, contarles que tuve sexo con Brenna, el error fue decir que fue su primera vez, aunque no fue a propósito, ellos estaban sacando información, chismeando acerca de mi vida amorosa. Por alguna razón a las chicas no les gusta le cuenten ese tipo de cosas a otros, a mi no importa pero a Brenna seguro que le importa. 

El dia de hoy pretendía quedarme en casa, mientras preparo algunas tiras de tocino, siento como las pequeñas manos de Brenna rodean mi cuerpo, con su rostro apoyado en mi espalda.

"Buen día pequeña"-  le susurro en cuanto esta a mi lado, me dedicó una sonrisa y no puedo evitar llevar mis labios a los de ella.

"Cómo amaneciste?"- le pregunto sacando el bacón del horno.

"Con un poco de dolor de cabeza, pero bien"- dice ella. Sin responder nada le busco un calmante y lo dejo sobre la mesa, para después de desayunar.

"Te he preparado el desayuno, vamos a comer"- digo besando su mejilla antes de sentarme a su lado en la mesa. Comimos tranquilos, hablando de cualquier cosa, me sentía como nuevo, feliz, no podía dejar de mirarla, he tenido suerte, espero y quiero que las cosas sigan así entre nosotros, sin nada de conflictos, ni nada de confusiones, pero vamos, todo es demasiado bueno como para ser verdad, no somos perfectos, además tengo secretos, que hasta el momento no tengo intenciones de revelar, si quiero que esto permanezca como está, será mejor no contarle nada y de alguna forma evitar que ella se entere. 

 Disfrutaba de mirarla a ella terminar su comida, se ve tan tierna tan solo con mi camiseta puesta. 

"Qué?"- musita con comida en la boca.

"Nada"- digo tratando de no reír.

"Qué tanto me miras, tengo algo en la cara?"- cuestiona ella.

"Solo admiro tu belleza y ternura"- digo encogiendome de hombros.

"Gracias?"- dice ella, yo opto por guiñarle un ojo, ya se que eso hará que se sonroje y exactamente eso pasa. Una idea llega a mi cabeza y no espero ni dos segundos para compartirla con Brenna, en este momento estoy tan desesperado por mantenerla conmigo, no quiero dejar esto que tenemos, estoy muy feliz. 

"Mudate conmigo"- digo sin pensarlo dos veces y ella casi se atraganta con su comida.

"Mudarnos juntos?"- pregunta ella con los ojos como platos.

"Si..."- apenas digo.

"Estás seguro?"- cuestiona ella.

"Estoy seguro, pero si no quieres lo entenderé"- digo con una media sonrisa. Tal vez el miedo a perderla hace que quiera tenerla lo más cerca posible, tan solo la idea de verla todos los días. Quizás sea un paso muy precipitado, pero aun asi. 

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