Capítulo 18 Antes de ella

14 0 0
                                        

Lucas

Yo era un experto en soltar, dejar ir, vivir sin ataduras. Y ella despertó en mí la necesidad de sostener, de reparar y de amar. Fue ese punto de inflexión que marcó un antes y un después en mi vida.

Llegó y me salvó del caos. De mi oscuridad. Creyó en mí cuando ni yo mismo lo hacía. La veía siendo tan inocente, que quise alejarme antes de hacerle daño. Pero ella no me lo puso fácil. Se empeñó en jugársela por mí. Se la rifó y se entregó a mí con los ojos cerrados. Se coló en mi vida sin que le diera permiso. Y no pude evitar quererla.

Me enamoré de su alma tan bonita. De lo que me hacía sentir. De su sentido del humor. De su resiliencia. De sus locuras. De su sonrisa contagiosa. Y es increíble como algo tan simple como una mirada, pudo desencadenar tantas cosas.

Antes de ella

Vivía solo en un apartamento que había comprado en el centro de la ciudad. Era pequeño y con los muebles necesarios, pero suficiente para mí. Aunque realmente no pasaba muchas horas en casa. La mayor parte del tiempo estaba bebido, metido en problemas de peleas o en rollos de una noche.

Cuando estaba sobrio, atendía un negocio propio que había heredado de mi familia materna. Era mi propio jefe, así que desconocía lo que era acatar órdenes de otro. Vestía siempre de negro. Era con el único color que lograba identificarme. Porque así me sentía: oscuro, profundo y sin límites.

Adoraba la adrenalina y la sensación de vivir al extremo porque el resto del tiempo me sentía vacío. Conocía el amor porque me había enamorado de mí. No me importaba nada ni nadie, más allá que mi madre. No lograba saciarme con nada por mucho que tuviera. Nadie lograba llegarme, mucho menos llenarme.

No conocía a mi padre. O sí que lo conocía, de vista y de algunas fotos. Me abandonó a mi madre y a mí cuando apenas tenía dos años. Se fue un día y no regresó. Sin dar explicación alguna. Recuerdo que lloraba por las noches y le preguntaba a mi mamá, ¿cuándo volvería papá? y ella llorando conmigo, siempre me inventaba una historia diferente. Hasta que fui creciendo y entendiendo todo. No estuvo en ninguno de mis cumpleaños, ni cuando se me cayeron mis primeros dientes, o en mi graduación escolar, cuando ingresé a la universidad... Nunca estuvo. Cuando me preguntaban por él, les decía que estaba muerto. Para mí lo estaba.

Después que crecí, intentó contactarme varias veces y me negué a todas. Yo no era su hijo, él decidió que las cosas fueran así y al final, había acabado por agradarme la idea. No quería parecerme a un tipo como él.

Aunque desagraciadamente sufrí el no tener un buen referente que imitar. Alguien a quien admirar y soñar con parecerme a él. No sabía querer ni tratar a las mujeres porque nadie me enseñó a hacerlo. Todo el desastre en el que me había convertido, era en parte por su culpa. ¿Dónde estuvo cuándo lo había necesitado?

No tuve una niñez y adolescencia normal, mucho menos feliz. Fui un niño problemático, triste, sin amigos. Un adolescente solitario, y de esos que llaman raro. Pensar en un mundo paralelo, donde Luquitas (cómo solía decirme cariñosamente mi abuela) era un niño feliz, me dolía. Mi infancia había sido tan triste, tanto, que solo tenía malos recuerdos. Mi madre después de mi padre ya no se volvió a casar. Había sufrido mucho a su lado, era un alcohólico, y la había maltratado físicamente en disímiles ocasiones. Así que cuando se desapareció de nuestras vidas, para ella no fue más que un gran alivio. Pero sufría, en silencio, por mí. Por todo lo que acarrearía que viviera sin el cariño de un padre; y porque ella no iba a poder dedicarme todo el tiempo que le hubiese gustado. Se dedicó a trabajar, y se volvió una mujer temperamental y de carácter fuerte. Ni siquiera recuerdo la última vez que me dijo "te quiero". Aprendí de ella, que los sentimientos te hacían débil y me acostumbré a estar solo. Ahí empezó mi relación con la soledad. Me había acostumbrado tanto a ella, que no pensaba ni remotamente en la idea de compartirla con alguien.

SERENDIPIA🤍Donde viven las historias. Descúbrelo ahora