Parte XXXXIII

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¿Papi?


Jared ha estado hablando con el doctor, le ha prohibido a Luce entrar con él, está herido y a pesar de todo necesita mantener la distancia, no quiere estar cerca de ella en ese momento.


Le han hecho todos los exámenes correspondientes y ahora solo queda esperar a los resultados. Desea con todo su corazón que sea él quien pueda ayudar a su hija. Su pequeña diablilla.


Lucianna camina de un lado a otro a pesar de la insistencia de David en que se siente y descanse un poco. Pero no, no puede descansar. Su corazón siente que no resistirán más. No sabe qué será de su pequeña si es que Jared no es compatible. Tampoco sabe cómo tomará la noticia la pequeña. No se había detenido a pensar en eso. ¿y si Emilia la aborrece por haberle ocultado quien era su papi? ¿sería su bebita capaz de entender, de perdonar? El miedo crecía más y más dentro de ella y David no podía consolarla.



David.


Él no sabía qué hacer. Quería ayudar, a Emilia, a Luce, pero todo se escapaba de sus manos. También tenía miedo. Miedo de que esa pequeñita adorable no mejorara. Miedo de cuán hondo iba a caer Luce si Emilia no resistía. Miedo de que Jared quisiera volver a formar parte de la vida de Lucianna. ¿soportaría eso? ¿podría compartir a Lucianna? Probablemente no, estaba enamorado de esa mujer, pero pensar en que Jared estuviera cerca de ella lo llenaba de dudas y celos. Sin embargo no podía ser egoísta, eso no era parte de él. Tanto Emilia como Jared merecían recuperar el tiempo perdido. Jared no sería un problema siempre y cuando no intentara acercase a Lucianna.


- Soy compatible-



El corazón de Lucianna dio un brinco del puro alivio que las palabras de Jared le habían provocado. Si era compatible había muchas probabilidades de que su pequeñita se salvara. De la alegría y nerviosismo no logró controlar sus impulsos.


Corrió a los brazos de Jared y s fundió en un abrazo con él.


Uno al que Jared no respondió.


Uno que golpeó el corazón de David.


Uno tan frio que destrozo su alma.


- La operación será en unas horas- Lucianna se alejó aún confundida por lo que había ocurrido. Se sintió tonta por lo que hizo, y dolida también.-

- ok, gracias- asintió con voz pequeña, casi tanto que Jared apenas la oyó.

- pero antes le vamos a decir a Emilia que soy su papá, y no aceptaré un no como respuesta. Lo haremos ahora-


Luce quedó en blanco, paralizada. No asintió, pero tampoco se negó. Solo se dejó llevar por la mano de Jared quien prácticamente la arrastró hasta la habitación donde Emi se encontraba.


- tú hiciste esto, Lucianna. Tú verás cómo explicarle- Jared abrió la puerta y dejó que Lucianna entrara sola. Él esperaría afuera y luego entraría para abrazar a su hija y decirle cuanto la amaba.

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