Tenían dos meses y una semana saliendo la primera vez que hicieron el amor, fue dulce, apasionado y simplemente perfecto. Fue de hecho, tan perfecto, que Louis ni siquiera le dijo a Zayn que en eso culminó aquella visita de Harry, sino hasta tres semanas después, cuando su apuesta de "acostarse con Harry antes del tercer mes" estaba a punto de vencer; simplemente porque quería mantenerlo como una especie de secreto con su novio.  

Y lógicamente, después de esa primera le siguieron muchas más. Durante poco más de un año llegaron a tener sexo en casi todas las habitaciones de la casa de Harry, de la de Louis, el estacionamiento de un cine, los vestidores de un estadio, un pequeño almacén de limpieza en la universidad, la recámara de Zayn, el baño de Kaya, un elevador cuando se fue la energía eléctrica y cada rincón en "nueva" casa.  

Pero con el tiempo las cosas se fueron enfriando.  

Lo normal sería decir "enfriando" más como "normalizando", del tipo cuando una pareja aprende a controlar sus hormonas y empiezan a moderar su vida sexual. Pero en este caso el enfriamiento fue casi total.  

Después de los ocho o nueve meses de matrimonio el sexo se volvió casi automático y tan simple, que no era de sorprenderse que la vez del tatuaje en el abdomen de Harry, Louis lo notara hasta un mes después.  

Intentaron algunas cosas para volver a "encender la llama", Harry compró lencería bonita y Louis experimentó con algunos de esos buttplugs con colas de zorros y conejos. Y vaya que los resultados fueron buenos, pero por razones que ambos desconocían, simplemente no volvieron a intentarlo.  

La última vez que lo hicieron fue una semana y media antes de su aniversario de bodas, o mejor dicho, una semana y media antes de que decidieran divorciarse.  

—Me aburro —le había dicho Harry a Louis después de recorrer tres veces todos los canales en la televisión. Louis estaba a su lado, mirando la pantalla con la misma expresión de quien está a punto de quedarse dormido.  

—Hm —dijo estirándose un poco y reconsiderando la lista de actividades que podrían hacer para matar el aburrimiento. La repasó las mismas tres veces, hasta que terminó por seleccionar la última—. ¿Quieres tener sexo?  

Y Harry hizo lo mismo, rápidamente hizo pasar por su mente una serie de cosas para distraerse, y coincidió en que sería esa, tal vez, la menos aburrida.  

—Bueno —se encogió de hombros y apagó la televisión, botó en algún lugar el control remoto y se subió a horcajadas sobre Louis para besarlo de la misma manera automática de los últimos meses.  

 

 

~*~  

 

La fiesta seguía su curso en el jardín lleno de gente ebria con la música a todo volumen. A este punto, Michael estaba seguro de que la próxima vez sí elegiría quedarse en casa. No era una persona muy sociable, y definitivamente el porno que estaría viendo a esa hora tendría una mejor definición que ver a sus vecinos comerse la boca en plena pista.  

—¿Siempre han sido tan empalagosos? —preguntó a Zayn, que muy distante de mirar a la pareja buscaba a alguien para bailar por su cuenta, Michael incluso podría jurar que ni siquiera los había visto.  

—¿Qué?  

—Louis y Harry.  

—¿Qué? —repitió entre risas—. Ellos no son empalagosos, se están divorciando. Ya ni siquiera duermen en la misma habitación, ¿no es genial?  

Disenchanted || Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!