NUEVO: Tap - Historias en forma de chat para tu 📲 . Disponibles en español
Obtenlo ya

2. Esta colonia en tu mundo

153 19 16

Los observe salir del aula mientras me quedé pensativa durante un buen rato. Todos mis años de instituto había elegido un pupitre al lado de la ventana, me gustaba mirar por ella e imaginarme escampándome de la colonia. Pero esta vez no me atrevía a mirar a través del cristal, sentía que si lo hacía no sería capaz de abandonar mi colonia, Puertonénufar. Puertonenúfar es la única colonia que conozco, nunca he salido de ella.

Mi obligue a levantar la vista y mira por la ventana. Desde ahí se podían ver los dos pétalos que tenía enfrente y en el centro la gran laguna. En esa laguna había pasado horas, días, leyendo, estudiando y cuando se iba la luz, admirando las estrellas. Me sentía protegida por esos pétalos que en día de tormenta se plegaban protegiéndolos de todo lo que ocurría en el exterior.

Me estaba planteando alejarme de allí y adentrarme en el infinito océano. Sentí una oleada de pánico recorriendo mi cuerpo con un escalofrío. Cómo podía siquiera plantearme esa posibilidad. Tendría que abandonar la seguridad de mi hogar y adentrarme en un mundo desconocido para mí. Toda mi vida había deseado pisar tierra firme y ahora se había convertido en una posibilidad real, sentí pánico.

Sentiría en ese mismo pánico los primeros habitantes de la colonia. Había oído historias de los primeros pobladores. Todos ellos eran científicos y sus familias. Por eso principalmente la gente que habita en mi colonia lo somos. Solía imaginar a los científicos que la confeccionaron en lo que estarían pensando cuando vieron que su mundo se desmoronaba. No parecía un diseño que crearan a toda prisa, más bien parecía un diseño trabajado durante años. Como si alguna mente privilegiada adivinase lo que iba a suceder. La colonia había tenido bastantes cambios desde que nos vinimos a vivir aquí, pero en esencia, sigue siendo la misma que hace trescientos años. Tuvo que ser un gran cambio para ellos. Lo que más me fascina de su diseño es cuando la veo plegarse hasta cerrarse de forma hermética para así proteger los cultivos cuando las temperaturas se hacen muy extremas.

La situaron en la coordenada 23º 37' latitud norte y 16º 20' longitud oeste y aquí ha permanecido todo este tiempo, anclada al fondo marino. Actualmente, vivimos alrededor de cinco mil quinientas personas y rara vez tenemos contacto con miembros de otras colonias. Aunque en clase habíamos estudiado las diferencias colonias que se diseñaron. Todas eran distintas, pero muy pocas de ellas tenían una parte en la superficie como la nuestra, la mayoría de ellas estaban colocadas en el lecho oceánico.

Cuando me quise dar cuenta me había quedado sola en el aula, había declinado la oferta de irme con mis amigas. Necesitaba tiempo para tomar la decisión que cambiaría todo mi mundo, pero quería hacerlo sola, sin que la mentalidad cerrada de la gente de mi colonia influyera en mi decisión. Decisión que aunque me negará a creerlo, ya había tomado hacía mucho tiempo. Lo que más me preocupaba era como iba a reaccionar mi padre, sabía perfectamente lo que iba a decir cuando se lo comentará "Alyssa pon los pies en el suelo y deja de soñar con otros mundos, esta colonia es tu mundo". Por eso tenía que esperar hasta tenerlo claro.

Mi padre y todos los científicos de mi colonia tenían un lema, todo lo que no sea el mar es un gasto de recursos innecesarios. Se iba a llevar un buen disgusto cuando se enterase. Esperaba que me uniera a él en su trabajo y fuera un miembro valioso para la colonia como lo iba a ser mi hermano Orlando, dos años mayor que yo. Él estaba finalizando el segundo curso de Aquanauta. Su pasión es el diseño de submarinos, sobretodo los mini-submarinos de uno o dos tripulantes.

Mi madre en cambio, es un poco más abierta en lo que se refiere a la tierra, es médico en el hospital de la colonia. Muchas veces ha comentado que si pudiéramos adentrarnos en tierra firme podríamos conseguir algunas plantas para crear medicamentos y curar ciertas enfermedades que hoy en día no tienen cura.

Cristalesfera¡Lee esta historia GRATIS!