"Ten cuidado." Ella susurra contra mis labios antes de alejarse, dejándome con una sonrisa.

"Ve a clase, no quiero que llegas tarde." La alcanzo, para dar una nalgada su culo, lo que le hizo chillar.

Rápidamente se puso una mano sobre su boca, "Vas a pagar por eso." Ella dice, y una risita escapa de sus labios perfectos. Saco su mano, presionando mis labios a los de ella más firmemente, asegurándose de que tengo suficiente para el resto de horas, aunque sé que no será suficiente.

A poco a poco vuelvo a recostarme contra el coche, "Hasta luego."

Ella tira de su labio inferior entre sus dientes antes de distanciarse. Qué puta provocación.

La observé hasta que se perdió en la gran multitud de los estudiantes fuera de la escuela antes de entrar en mi coche. Me incliné ligeramente hacia adelante, para girar en encendido antes de conducir hasta el gimnasio, para buscar de Frank, mi entrenador, así me puede dar todos los detalles sobre la pelea que tengo esta noche. Él me dice luchare contra alguien fuera de mi clase de peso, alrededor de unos veinte kilos más. Esto es inusual para una pelea, especialmente en las que Nikolai quiere ganar dinero.

Esta información es preocupante, alguien más pesado que yo casi siempre significa que son más fuertes. Casi.

Nikolai me entreno como un luchador, la única área en la vida en la que me ayudó. Además de eso, él es sólo un recordatorio constante de mis errores.

Cada una de mis peleas se configuran por Nikolai, lo que significa que él quiere que yo pierda. Él quiere verme caer.

Todo lo que tengo que hacer es demostrarle que puedo sobrevivir por mi cuenta.

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Me detengo enfrente del edificio de apartamentos de Lea, golpeando el volante con ansiedad. Incluso cuando se meta en el coche no podré parar.

Todo en mí está en el borde, a causa de ese bastardo, Nikolai.

"Pareces nervioso." Ella señala cuando comienzo a conducir.

"Eso es porque el chico con el que estoy a punto de luchar pasa unos veinte kilos más pesado que yo."

"¿Esto tiene algo que ver con Nikolai?" Ella pregunta, rápidamente lo comprende.

"Sí, el escogió mi contrincante. No puedo creer que quiera verme perder porque falte a dos peleas."

"Pero no vas a perder, eres bueno. Lo he visto Harry, puedes vencer a cualquiera que con el que te enfrentes en el ring." Ella dice dando ánimos, y me pregunto cómo puede ver las cosas tan positivas.

Sonrío, "No podrías ser más perfecta, ¿verdad?" Miro para encontrar rubor en sus mejillas, es evidente que aún no se ha acostumbrado a mis elogios constantes.

"Nadie es perfecto Harry, y yo soy todo lo contrario."

"Claro, pero tú eres mi idea de perfección. Sólo déjame disfrutar haciendote sonrojar."

Ella se ríe, el hermoso sonido que llena el coche. Permanecemos en silencio hasta que estacionamos frente al gimnasio, y entramos de la mano. Dijo a Leah con Casey, que vino con Liam, para ir a calentar para la pelea.

Me pongo mis pantalones cortos de combate, permitiendo a Frank envolver mis muñecas antes de ponerme los guantes. Son negros, listos para ser untados con la sangre de mi contrincante.

Frank grita palabras de aliento mientras doy puñetazos a un gran saco de boxeo en varias ocasiones, haciendo diferentes combinaciones que he aprendido en los últimos años.

Niall entra en la pequeña sala de entreno, haciéndome saber que es hora de luchar. Mi adrenalina recorre mi cuerpo mientras camino a la sala principal, una multitud de cientos de personas que ya están gritando sólo mi nombre. Una vez que llego al ring, Frank levanta las cuerdas de modo que pueda pasar por debajo.

Elevo un puño al aire, dirigiéndome a la multitud, ellos reaccionan con gritos.

Ni siquiera me di cuenta de que mi competidor está de pie frente a mí, saltando de lado a lado. Él es definitivamente grande, y se ve como si estuviera tomando esteroides. Él es calvo, los tatuajes que cubren su torso, que se extiende cada vez que respira. Sus músculos son el doble que los míos.

El árbitro se interpone entre nosotros, y lee de las reglas que he escuchado un millón de veces antes.

Cuando chocamos guantes me concentro, todo a mi alrededor se convierte en irrelevante.

Sea quien sea este tipo, tiene tanta confianza en él mismo, que tan sólo después cinco segundos uno de sus puños viene volando hacia mí. Rápidamente lo esquivo, saliendo del camino justo a tiempo.

La única manera de ganar, será mediante la búsqueda de su debilidad. Cada luchador tiene un punto débil, y una vez que la descubres, básicamente ya ha ganado.

A medida que se mueve lejos de mí, le golpeó en un lado, inmediatamente un fuerte gemido de dolor sale de su boca.

Nos rodeamos el uno al otro un par de veces, esperando a que el otro haga otro movimiento.

Finalmente me decido, golpeándolo en el estómago. Esta vez no reacciona, como si él no sintiera el dolor. Justo cuando estoy a punto de poner mis manos en alto como defensa, él me golpea en la nariz. Me muevo unos pasos hacia atrás, sintiendo ya la sangre recorriendo por mi cara.

Da un paso junto a mí, y una avalancha de golpes que aterrizan en cualquier lugar que pueda encontrar sin descanso. Mis músculos empiezan a debilitarse, una sensación que sólo he experimentado de niño después de desmayarme por deshidratación.

Cuando mi competidor aterriza un gancho en mi mandíbula, finalmente me caigo.

Mientras yazco en el suelo todo se mueve más lento, pero allí está Leah, de pie entre la multitud mientras me ve fracasar. Ella está tan hermosa como siempre, e incluso en mi estado no puedo negar la necesidad de besarla.

Te quiero, pienso, pero no estoy seguro si mis palabras salen porque todo se vuelve negro.

Camouflage [h.s] (Español)¡Lee esta historia GRATIS!