~♥ Capítulo 9 ♥~ [Sin Editar]

Comenzar desde el principio

-¿Qué?, y que pasa con Josh y esa...

-Me acordé de que no existía. Ahora vamos, vamos.

. . .
Louis.

Caminaba nervioso por toda la sala. Niall me había mandado un mensaje diciendo que ya estaban en camino.

Me fijé por última vez si estaba todo ordenado y en su sitio. Y si, todo esraba en perfecto orden. Tan perfecto que me daba miedo. Algo andaba mal.

Y a los segundos caí en cuenta. ¡Me había olvidado de llas velas!

Fuí a buscarlas a la cocina rápidamente. No entendía como me pudé haber olvidado de ese detalle.

Pero algo interrumpío mis pensamientos. Estaba en el suelo, miré hacía arriba para ver con que había chocado. Y eso era la mesada de la cocina. Maldita cosa que se te pone enfrente impidiendo el paso de las persona.

Sacudí mis nalgas y tomé las velas que se encontraban arriba de la bestia esa.

Apagué todas las luces, pero me dí cuenta que fuí un estúpido por hacer eso cuando me trompecé por decima vez, pero soy muy vago para ir a prenderlas, y ahí recién encender las velas.

Escuché un ruido en la cerradura de la puerta principal. ¡Mierda Harry!.

Con el corazón en la boca prendí las velas con un encendedor que luego tiré en algún sitio de la casa por los nervios.

Sentía lentas pisadas, cada vez más cercas. Por lo que asenté mi espalda en una pared que me quedaba cerca. Y puse la mejor pose sexy que me premitían los pocos segundos antes de que Harry entrara. Con los brazos cruzados y una una sonrisita inocente. Con solamente la luz de las velas alumbrando la sala, dando un aire exótico.

Harry entró palido y con un palo en la manos, en pocisíon de ataque. Tuve que reprimir un risa, él siempre tan paranoico. Seguro eran por las luces apagadas, siempre dejabamos algunas luces prendidas, y este seguramente al ver todas apágadas, se asustó pensando que en la casa se encontraban asesinos seriales, violadores y exportadores ilegales de órganos. Harry era muy paranoíco, tanto que un día vimos la pelicula "Paranoia" y me tuvó semanas diciendome que el vecino era un psícopata asesino. Y cuando ya no pudé oír ni una sola palabra más sobre el vecino. Decidimos espiarlo de noche, ya que Harry decía que lo había salir de su casa a las 02:00 am. Y el que perdía, hacía todo lo que el otro quería. Y asi era la historia de como Harry fue mi sirviente por todo un mes. El pobre señor Jack -nuestro vecino- solo salía divertirse con un lindo vestido y encantadora peluca. Yo siempre ganaba las apuestas. Yo siempre tenía la razón.

Pero ese no es el caso.

Sino la cara de embobado que tenía él en este momento, había dejado el palo caer en el suelo en su momento de shock - en el que sigué estando -. Sus ojos observaban cada centimetro de mi cuerpo, miebtras se mordía un labio. Debía admitir que yo me encontraba temblando de los nervios, y la forma en como me miraba empeoraba las cosas. Pero pude disimularlo.

- eh..eh.. ¿Qu..qué es.. esto? - observó la mesa fascinado para despúes volver a posar sus ojos en mí, pero esta vez en mis ojos. Me encantaban el color de sus ojos.

-uh.. solo quería darte una sorpresa... siento mucho lo del auto, y no quería que siguieras enojado conmigo, no lo soportaría - bajé la cabeza "timidamente". Aunque en parte era verdad, no soportaría un día más sin que me hable. Sin poder escuchar esa perfecta y ronca vos.

-Todo esto está hermoso Lou... - sonrío mientras se acercaba y ponía sus manos en mi cintura.

Agarré su nuca entre mis manos, y choqué nuestros labios. Que bien se sentía, nunca había extrañado tanto sus labios, parecía que no nos hubieramos besado desde hace un mes, aunque solo fueron un par de días no lo sentí así.

¿Un bebé en camino? || Larry Stylinson || [¿M-Preg?] *EN EDICIÓN*¡Lee esta historia GRATIS!