Epílogo

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- Espera... ¿Y a mi de que me sirve esta historia? Lo único que pedía era un consejo para Adrian.

Dijo con la mirada ya cansada de todo este tiempo, tal vez desperdiciado para ella, pero hecho un tesoro para mi.

- Miranda, si ese chico te quiere, Los Ángeles no te separaran de él.

- Pero él no se irá a Los Ángeles, se irá a España.

Tenia una mirada de desesperación, las cosas son difíciles ¿Cómo puedo ayudar a esta pobre muchacha? ¿Mi historia no le había dejado ni un poquito de enseñanza?

- Mira, demos un paseo, invita al chico y hablamos allá.

De un salto se puso de pie y salió corriendo.

La vida nos juega enfermizos trucos, cuando más feliz pareces estar en un abrir y cerrar de ojos todo desaparece.

Tomé de la mano a la pequeña niña (Solo pequeña para mis ojos, estaba a punto de cumplir 19).

Cruzamos la calle, ella no le importa cuando de vez en cuando tomo su mano, no le da importacia y sigue caminando, es una de las pocas personas que conozco que hacen eso.

El chico estaba ahí, sentado en una de nuestras bancas favoritas, era muy bien parecido.

Solo un poco más alto que ella, una barba de chico grande, y unos encantadores ojos verde claro, si yo tuviera la edad de Miranda, también me hubiese enamorado de él.

Adrián tomó la mano de mi nieta y ella sonreía, me gustaba verle feliz, ella era una chica con problemas y cuando sonreía yo me sentía la persona más feliz del mundo.

No pude evitar pensar en Alex... En estos días esta viniendo mucho a mi cabeza, no puedo dejar de pensar en él y en la última vez que lo vi. No dejo de pensar en la promesa que nos hicimos, en los hijos que nos prometimos y como arruine las cosas... Lo extraño demasiado.

- Abuela ¿Qué querías decirnos?

Miranda estaba demasiado insistente, espero que no supiera nada de mi plan, porque si se enteraba se arruinarían todas las sorpresas que había planeado.

- Primero vayamos al teatro, seguro algo grandioso nos espera.

Caminamos, ellos iban de la mano y yo no pude evitar sentirme feliz, son la pareja más hermosa que he visto en mucho tiempo, ambos son tan feliz, son el uno para el otro y están destinados a estar juntos, nada debía de separarlos, ni siquiera 5 años de diferencia.

Presentarían Romeo y Julieta, una historia que para nada me agradaba, pero el plan estaba hecho y teníamos que actuar rápido, así que solo nos quedaba verla.

Alex regresó a mi mente. Esos ojos que me enamoraron por tanto tiempo, sus besos y su mirada, su boca derramando un poco de saliva cuando acababa de despertar, a él le daba tanto asco, pero a mi me enamoraba cada pequeño detalle de lo que él estaba hecho, pues estamos hechos de detalles y él era un detalle andante.

Lo quiero de vuelta, muchas veces sueño con él, sueño con tenerlo de nuevo en mis brazos, pero solo no es posible y ya.

La obra terminó y Adrián subió al escenario.

- Miranda, no quiero que nada nos separe nunca más...

Dijo con la voz más decidida que he oído nunca... Por un momento me recordó a Gaskarth.

- ¿Me harías el honor de convertirte en mi esposa?

El teatro se llenó de aplausos y vitoreos, Miranda simplemente no creía lo que estaba pasando.

Sus lágrimas empezaron a caer y rodaron por sus mejillas, por un momento me preocupe, pero no era nada malo, solo era el amor actuando, la emoción.

Caminó hacia él y lo besó tiernamente, fue un momento muy lindo, jamás lo olvidaría.

~

Un mes desde que estamos aquí y nada maravilloso a pasado. Ellos están apundo de comprar una casa aparte, lo cual me parece hermoso, pero los extrañaría, ahora solo sería una anciana sola, dejada y olvidada.

Mi esposo había muerto años atrás, siempre lo ame. Pero el amor de mi vida era Alexander Gaskarth. A veces me dan ganas de buscarlo, pero eso no era posible.

Mi hija había muerto en un accidente cuando era joven y Miranda tenia 5 años, por lo cual tuvimos que cuidarla Alan y yo, ya que su padre no existía y nunca existió en su vida.

Salí a caminar...

El cielo era hermoso en España, no tiene mucho de distinto, pero por alguna razón era más hermoso.

Las luces iluminaban todo, las personas iban rápido de un lugar a otro.

Pero yo no, yo iba lento.

Este era el fin, todo acaba aquí... Justo como empecé, sola y triste, sin familia,amigos y al amor de mi vida.

Un auto golpeó la parte trasera de mi espalda, yo solo soy una anciana, esto me estaba matando.

El hombre salió de su auto, era un pobre viejo, demacrado. Sólo y triste, como yo.

Rápidamente corrió hacia mi, en busca de alguna herida.

Cuando por fin estuvo cerca mío, pude reconocer esos ojos, sus ojos ya cansados por la vida, pero igual de hermosos que siempre... Sus brazos me rodearon, creo que se preocupó por mi.

- ¿Wendy...?

Dijo tembloroso y con las lágrimas apunto de salir de sus ojos.

- Tanto tiempo sin ti.

Fue lo único que mis labios pudieron pronunciar.

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Holaaaaaaa, aquí esta el epílogo... Tan hermoso, creo... Tengo una sorpresa, pero para ello tiene que esperar un mes... Así que el 12 de agosto les avisare cual es mi idea y ustedes me dirán si funcionará o me pego un tiro.(͡° ͜ʖ ͡°)

Los amo a todos, gracias por tanto tiempo y amor; éste no es un adiós... Solo es un hasta pronto.

Los amo.

Lost In Stereo- Alex Gaskarth¡Lee esta historia GRATIS!