Capítulo 24.

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Habíamos decidido comer en Johnny Rockets después de bailar algunas canciones en el club. Yo bailé con Lucas. Mi Lucas. Mi novio.

Es increible la sonrisa que se forma en mi cara al pensar eso.

Estaba sentada en las piernas de Lucas al lado de Michael, mientras John conducía y Tyler iba a su lado.

-Es que en serio no puedo creer que nuestro Lucas esté en una relación. -Dijo Tyler riendo.

-Cállate, Tyler. -Dijo Lucas riendo con él. Luego me dió un beso en la mejilla.

-¡Oh, por Dios! Para el auto, John. -Dijo Michael mirando por la ventana.

-¿Qué ocurre? -Dijo John- Espero que sea algo bueno, muero de hambre.

-¡Dios, esa es Lizz! Esa chica es tan sexy. Lucas, ¿recuerdas cuando ustedes se reunían en su casa a "estudiar"... -Lucas lo interrumpió.

-Maldita sea, cállate, ¿sí? -Dijo Lucas seco. Estaba segura que mi cara sólo decía una cosa: incomódidad. Bajé mi mirada y todos se quedaron completamente callados.

Lucas ha estado con muchas chicas, muchas. No quería sentirme inferior a ninguna, pero no podía evitar compararme. La mayoria son esas chicas con piernas largas, delgadas, altas y con curvas. Y luego estoy yo, ¿es que en serio tenía que ser tan bajita? Mi cabello no está siempre en su lugar y definitivamente no tengo cuerpo de modelo, ni nada por el estilo. Odio ser tan insegura.

Lucas agarró mi mano dándome seguridad como siempre suele hacer. Luego me miró y su mirada sólo transmitía una cosa: Lo siento.

El camino al restaurante fue callado e incómodo.

Cuando llegamos nos sentamos en una mesa lo suficientemente grande para nosotros.

Me senté al lado de Lucas y me perdí completamente en mis pensamientos hasta que vi a aquella persona que no me agradaba del todo.

Melody.

Estaba con sus amigas y se sentaron en una mesa, haciendo bastante ruido. Sus voces eran irritantes.

-¿Las conoces? -Me preguntó Tyler sacándome de mis pensamientos.

-Van a mi escuela, son irritantes.

-Lo sé. Mi prima es parte de ese grupo. Por eso odio esas cenas familiares donde tengo que escuchar todo lo que compró o hizo un fin de semana.

-¿En serio? ¿Quién es?

-Barbara. -Aquí vamos de nuevo. ¿Es que acaso esa chica siempre me iba a recordar ese horrible momento?

-Oh. -Suspiré.

-Aunque sea bastante irritante, la quiero muchísimo. -Sonreí. Entonces empecé a ordenar el rompecabezas que formó mi mente. Tyler no tendría que tener ni la más mínima idea de lo que pasó con Lucas y Barbara.

Volteé a mirar a Lucas y él hablaba con Michael y John sobre futuros planes con la banda.

Suspiré.

Después de la agradable comida que tuvimos, a Michael se le ocurrió una idea.

-Deberíamos ir a la fiesta en la playa.

-Yo también quiero ir. -Dijo Tyler.

Lucas me miró y ya sé que me quería decir con esa mirada.

-Ryan va a estar en esa fiesta. -Le dije bajando mi cabeza.

-Espera, ¿Ryan? -Preguntó John.

-Sí, mi hermano mayor.

-Savannah... ¿Williams?

-La misma.

-Uy, hermano, qué bajo has caido. La hermana de tu mejor amigo, ¿es que acaso no recuerdas las reglas? -Le dijo John a Lucas.

-A la mierda con las reglas. No necesito que me lo recuerdes. -Dijo Lucas seco.

-¿Ryan sabe de ustedes?

-No. -Respondimos Lucas y yo al mismo tiempo.

-¿Podríamos por favor dejar de hablar de esto? Te llevaré a casa, pequeña. -Dijo agarrándome de la mano y me despedí de los chicos.

En el auto pusimos un par de canciones. Me encantaba tener el mismo gusto musical de Lucas.

Cuando llegamos a casa, estaba completamente vacía. Las luces estaban apagadas y todas las cortinas estaban cerradas.

Me puse nerviosa con sólo la idea de estar a solas con él. Aunque ya las hubiera vivido antes, siempre me ponía nerviosa.

-¿Quieres algo de tomar? -Pregunté para alejar mis nervios.

-Un vaso de agua está bien. -Dijo sonriéndome.

Fuimos a la cocina y mientras servía el agua, sentí unas manos en mi cintura.

-Eres hermosa. -Dijo dándome un besos en el cuello.

Me estaba matando lentamente.

Yo volteé y Lucas me tomó de la cintura, pegándome más a su cuerpo.

Él me besó apasionadamente y yo le seguí complacida el beso, lo abracé por el cuello y él no se negó a la cercania de nuestros cuerpos.

Movimos nuestros labios a ese ritmo tan especial y delicado que sólo nosotros sabiamos hacer.

-Te quiero tanto. -Susurré entre sus labios.

Su móvil empezó a sonar. Maldita sea.

Él miró a la pantalla y luego se alejó un poco.

Sólo pude escuchar cosas como: "No estoy interesado." "No me busques más." y "Era sólo por diversión."

Luego se acercó a mí nuevamente.

-¿Quién era? -Pregunté casi en un susurro.

-Oh, una chica.. -Dijo desinteresado.

-¿Más chicas? -Suspiré enojada- A veces me pregunto cuantas han estado contigo.

-Savannah, eso no importa. -Dijo frío.

-¡Claro que si importa! ¿Cómo me voy a sentir cómoda sabiendo que mi novio ha estado con la mayoria de chicas que me rodea?

-No exageres.

-No lo estoy haciendo. Sabes que es verdad. -Dije acercándome peligrosamente a él.

-¿Qué mierda importa con cuántas chicas haya estado? Si lo único que importa es el presente. Mi presente eres tú. -Dijo mirándome fijamente.

-N-no.. Yo sólo -Dije entrecortada- Sólo que tú estuviste con muchas chicas hermosas y claramente mejores que y..

Sentía que las lágrimas caerían por mis mejillas no sin que antes Lucas las secara.

-No quiero que vuelvas a decir eso. Nunca. Tú eres completamente hermosa. Olvida mi pasado, olvídalo todo. Lo que importa es que estoy aquí, contigo. Eres mía, pequeña. Y no te dejaré nunca. -Dijo dándome un pequeño beso en los labios.

Eres Mía, Pequeña¡Lee esta historia GRATIS!