2. Verdad o Atrevimiento

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Al día siguiente, el agua de la piscina ya se había calentado un poco y así que después de desayunar cogimos las toallas y nos sentamos en la hierba hasta que hicimos la digestión, con eso de tener un médico en casa, no puedes saltarte este pequeño detalle. Yo tenía a Luis a un lado y a César al otro, Silvia estaba al lado de César. Al poco rato Nick y Vero llegaron también con las toallas. Las colocaron alrededor y se quitaron las camisetas. ¿Os ha pasado, alguna vez quedaros pensativos y mirando al vacío? Pues algo parecido me pasó a mí, pero yo me quedé mirando a Nick, mientras se quitaba la camiseta sin darme ni cuenta. Pero el gracioso de César, tuvo que darse cuenta..
- ¿Y todavía te atreves a negarlo? - Dijo César dándome un codazo.
- ¿Qué? - Yo estaba en mi mundo aparte. - ¿A negar que...? - Cuando por fin pude reaccionar. - ¡ah! ya no es lo que piensas.
- ¡Ah, no!
- No. ¿Alguien se viene agua? - Intenté cambiar sutilmente de tema.
- Si, voy yo, espera que me quite las zapatillas. - dijo Nick, tan oportuno.
- ¡Como no! - dijo César
Menos mal que lo dijo bajito, le di un sutil patadita, que le sirvió de aviso.
- Alguno más se viene. - dije mirando a Luis.
- No, ahora después - La sonrisita de Luis no me hizo ninguna gracia. El resto se unió a él en la negativa.
- ¿Vamos? - me dijo Nick.
- Si, vamos.

Nick se acercó a la piscina, y se tiró sin pensárselo de cabeza.
- ¿Está fría? - le pregunté
- Un poco.
Yo decidí seguir sus pasos. Y me tiré también de cabeza. ¿Un poco? Estaba helada. Así que hice un par largos para entrar en calor. Y después, me paré al lado de Nick.
- Qué ¿está fría? - me dijo Nick
- Ahora ya no. - le conteste

La piscina tiene una escalera de estas que permiten sentarte en sus peldaños en la parte frontal. Lo suficientemente ancha para que quepan al menos tres personas. La piscina no es muy grande de unos 5x7 metros. Me apoye sobre unos de los bordes de la piscina de enfrente al agua y me deje caer hasta cubrirme los hombros. Nick se acercó hasta mi y se colocó mirándome. Parecía como si quisiera preguntarme algo. Le mantuve la mirada en silencio hasta que se decidió a hablar.
- ¿De verdad crees que tengo los ojos más bonitos del mundo? - se le había quedado grabada la frasecita.
- Si - le dije intentando mantener el tipo.
En ese momento hizo algo que me pillo por sorpresa. Nick haciendo algo impulsivo. Se acercó hasta estar muy cerca de mi, había colocado sus manos una a cada lado de mi cabeza apoyadas en la pared. Sus pies estaban a la misma altura que los míos. Y en ese momento se quedó paralizado. Durante unos instantes me quede mirándole fijamente y él a mi. El pánico se expandió por mi cuerpo, que iba a hacer. Casi sin pensar emprendí mi plan de huída. Aprovechando el hueco por debajo de sus piernas me deje resbalar por el agua hasta llegar al otro lado. Nada más hacerlo sentí una enorme satisfacción seguida de una sensación aun más grande de estupidez como había podido dejar escapar esa oportunidad. Volví a emerger cerca de él. Mientras el se giraba, las tornas se había invertido, al verme tan cerca dio un paso hacia atrás y se apoyó contra la pared. Volví a actuar sin pensar, coloque mis manos en el mismo sitio donde él lo había hecho. Para hacerle sentir lo mismo que acababa de sentir yo hacía unos instantes. Para ponerlo más nervioso decidí acercarme un poco más. Mi corazón estaba a punto de salírseme del pecho. Estaba tan cerca que podía sentir su respiración agitada.

En ese momento, oí al resto acercarse, así que me separe de él e intente actuar con total normalidad como si nunca hubiera pasado y él hizo lo mismo.
- ¿Hacemos una pelea de agua? Estamos justos para las parejas. - propuso César
- Yo, me pongo con Vero, que pesa menos. - dijo Luis.
- Mira tú que listo. Bueno pues Silvia, ¿te pones conmigo? - Añadió César
Vaya mira tú que bien. Ya me había tocado con Nick.
- Bea, solo quedamos tu y yo. - dijo Nick
- Si, espero que puedas conmigo.
- ¿Qué estas insinuando? Te vas a enterar.
Buceó y me subió en sus hombros con tanta energía que menos mal que estábamos en el agua porque si no nos hubiéramos dado una torta de mucho cuidado.
- Pero Nick, ten cuidado que te quedas sin pareja. - dijo César tan ocurrente como siempre.
- ¿Estás bien? - me preguntó Nick
- Si, estoy bien.
El juego consistía en que los chicos cogen a las chicas en los hombros, dentro de la piscina y se produce una "lucha" entre las parejas. Cada chica intenta tirar a las otras de los hombros del chico.
No podía quitarme de la cabeza lo que acababa a de ocurrir que hubiera pasado si no nos llegar a interrumpir habría... Acto seguido estaba resbalando y cayendo al agua sin saber muy bien por donde me venía. Nos sentamos en el borde de la piscina para no estorbar a los demás, y permanecimos así separados una cierta distancia y en silencio. Viendo la batalla de las dos parejas restantes. Al final ganó César y Silvia, si es que se veía venir. Vero es demasiado buena para ganar una pelea, por no hacerle daño a Silvia acabó cayendo después de una ardua pelea.

Te esperaré, al final del camino [Finalizada]¡Lee esta historia GRATIS!