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Daniel

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Es sábado, un sábado como cualquier otro y yo como siempre debo visitar a mis padres en Santiago. Preferiría quedarme y dormir hasta medio día.

Tengo unas semanas agotadoras por culpa de la universidad, nos sacan el jugo cual frescas naranjas jugosas, si y con jugo me refiero a esfuerzo, ganas, la vida y por supuesto dinero, mucho dinero que no tengo, pero para que preocuparse por eso ahora cuando mi deber es estudiar. Ya habrá tiempo de pagar el crédito universitario cuando egrese de mi carrera, porque así será, lo se lo se lo se.

7:04 am.

Una ducha caliente

Ropa limpia

Una manzana en el bolsillo

Billetera

Las llaves

Mi mochila

El móvil

Casi lo olvido. Me miro al espejo y me digo a mi mismo.- paciencia con el mundo, aquí vamos otra vez -. Es algo que llevo haciendo hace varios meses. Una manera de conservar la compostura y acrecentar mi tolerancia, paciencia es lo que a Dios se le olvidó darme.

Bajo corriendo las escaleras de emergencia, es parte de lo que prometí cuando decidí bajar de peso, hacer algo con mi vida, responderle a mi cuerpo las tantas advertencias que me daba, que ya no aguantaría mas. Fui fuerte, o sea mi cuerpo lo fue.

Hace cuatro años era un adolescente de 15. Con las aspiraciones de cualquier joven: salir del colegio, ir a la universidad, tener una relación, conquistar el mundo y las discotecas, etc etc etc... pero pesando 90 kilos y midiendo ciento sesenta centímetros de alto era prácticamente imposible cumplir lo anterior. Todo se te hace mas difícil, desde bajarte de la cama por la mañana, hasta subir las escaleras del auto bus. No me digan que no, porque yo lo viví. Cansa, todo cansa. Te pones de mal humor por todo, debe ser tu organismo que te impide estar feliz para que lo tomes en cuenta y te preocupes por el, así no eres feliz, no tienes ganas de hacer nada y por ende no comes, pero para mi era todo lo contrario. Comía más, más de la cuenta, más de lo que estaba permitido, mas de lo que una familia de escasos recursos podía permitirse, horrorosamente más. Hasta que un día hice plop como un globo al reventarse. Así de simple.

estaba en clases de educación física y el profesor me ordenaba a que corriera como el resto de mis compañeros.

- Usted no me puede exigir eso.-dije enojado-.Peso el triple que ellos, la inercia me afecta de mayor manera que a ellos, que a esos de ahí.

-Soy el profesor y yo mando aquí. ¿o quieres que llame a tus padres? y no me hables con palabras extrañas que soy deportista y no físico.-ignorante señor hijo de su madre, cuanto lo detestaba.- corre .

lo miré por el rabillo del ojo. Ví como se reía de mi. Por su puesto todo el mundo se ríe siempre del niño gordo, lo apuntan con el dedo y no se preocupan de lo que él siente. ¡Aaah! claro, como es taan gordo la grasa ya tapó sus sentimientos. Quizá el niño gordo solo necesita ayuda, solo quiere un abrazo, tal vez está solo.

El mundo es ciego a las cosas que realmente importan, jamas alguien dejaría de recoger una moneda del suelo, se olvidan de levantar a un mendigo de la calle.

Corrí cinco o seis minutos y ya no recuerdo mas. nada mas que dolor y ardor en el pecho. Sentía que moría con cada paso, pero debía demostrar que podía hacer cosas, que podía obedecer y bueno, casi morí. Desperté en un hospital una semana después. mi madre estaba allí. Me contó que dormí por 5 días.

...

8:23 Llegué al terminal de buses

compre un pasaje

destino Santiago. Hora de llegada 10:00 aprox.

asiento 24, ventana. siempre el mismo

el bus se llena

el motor se enciende

salimos de la loza de embarque

salimos de Viña del Mar

audífonos, música fuerte

aquí vamos otra vez...

Suena una canción que me estaba gustando mucho últimamente. Miro a la persona que esta junto a mi. Siempre trato de imaginar las vidas de los demás: ¿a que irán? ¿qué harán? ¿serán felices?.

Una chica ríe a unos asientos de distancia. Habla con quien imagino es su novio.

La joven que esta justo a mi lado es rubia, un rubio lindo y natural. Se nota que cuida su cabello. Me fijo aun más, creo que con su móvil y su ropa me bastaría para pagar un semestre en la universidad, pero es bella y eso lo compensa todo. El mundo le exige que se vista bien, que le chupe el dinero a las tarjetas de su padre como un vampiro a su victima la sangre. Susurrando replico.- oyete. Paciencia-.

Me recuesto en el asiento, suave y cómodo. Creo que hasta puedo sentir que emana calor. Genial es que la tarifa estudiante cubra todo los precios.

Llegaré y tomare el metro hasta casa de mis padres. Comeremos algo que mi mamá seguramente está preparando desde anoche, algo con dedicación y mucho amor. Luego hablaremos por horas, horas interminables. Me Gusta que sea así. Me gusta hablar con mamá y papá.

Tenia los ojos cerrados cuando por debajo de mis parpados note un as de luz. La luz puede engañar.

Pensé que era un rayo de sol que ya empezaba a salir de entre las nubes y me daba justo en la cara, que cuando abriera los ojos se me reflejaría en las pupilas y se verían más claras de lo normal. Pensé que seria bonito ver el paisaje a través de una luz brillante.

Todo fue en una milésima de segundo. Abrí los ojos y vi luz en todo mi alrededor, todo era luz, todo tenia luz, todo fue luz en ese instante. Luz y yo.

Tan intensamente segadora que sentí elevarse la temperatura un par de grados como cuando acercas la mano a una bombilla encendida. Traté de tapar la luz con las manos para divisar algo, pero se proyectaba desde todos los lugares. No había manera. Cubrí mi cara con la manga de mi polerón, pero fue inútil. No sabia si el tiempo se había detenido, si el bus se había detenido. No había imágenes, no había ruidos, tan solo alcanzaba ver mis manos pálidas iluminadas.

¿y si chocamos?. fue lo que pensé en ese momento. Este es el fin.

Voy a morir de una u otro forma.. ¿ y si ya morí? puede que este sea el cielo o lo que haya entre el "cielo" y la tierra.

Créanme que cuando estas en situaciones así por tu mente pasan muchas cosas.

El resplandor cesó, así como vino se fue. Claro que estaba asustado, paralizado, sorprendido.

Todo volvió a la normalidad. Fue como ponerle play otra vez a la película pausada.

Vi por la ventana los vehículos adelantando y respiré muy hondo.

- ¿Qué fue eso????.- pregunté a la chica que estaba a mi lado.- ¡lo viste! . ¿cierto?.- pero estaba dormida, quieta, inmóvil.

Espera

¿Qué?.

Inmóvil, ¿dormido? ¿El resto?

¿El resto también?. Si todos.

Espera otra vez. La chica tiene los ojos abiertos.

- ¡ despierta!.- grité.- ¿estas bien?.- no respondió, no se movió.

La sacudí sin delicadeza, la sacudí y nada. Estaba inerte y de pronto me vi desde arriba como en el cine.

Vi a la chica volar.- ¿volar?-. Si volar desde su asiento. De echo todos volaron desde sus asientos. Las personas, las maletas, los trozos de vidrios, un bebé.- sentí que me golpearon en el estomago con una bala de cañón en ese instante, cuando vi esa escena.- también la chica con su novio volaron, saltaron, se desprendieron de sus lugares-.

¿y yo?.
Respuesta: llevaba cinturón de seguridad.

Un antiguo paraíso (The old Paradise)¡Lee esta historia GRATIS!