-Es difícil lidiar con seres que no conoces ¿te sientes bien pequeño?- Ahora la gran mujer desprendía el aura inconfundible de un Alfa.

-¿A que quieres jugar ahora?- Sintiéndose menospreciado, el guerrero apretó los dientes, tratando de moderar su temperamento.

-A nada lindura, es que tomar la apariencia de otra persona siempre tuerce mi personalidad...jaja...no debí decir eso, ahora estoy enojada conmigo mismo- El tono cálido se sentía aterrador en este contexto, el guerrero sintió que se le erizaba el vello del cuerpo.

-Fui una gran matriarca en un clan de Mamuts, pero confié en un pobre gatito herido. Jamás dude de mis instintos, y el Omega era tan dulce, acomedido y trabajador...mhpf, mi primera equivocación en décadas, y la tuve que pagar con mi vida- Al Leopardo obviamente no le importaba nada de esta historia, pero era imposible no prestarle atención a tal aberración.

-¿Cada uno tiene un nombre?- Por el shock terminó siguiendo el estupido juego, una línea poco habitual en el guerrero.

-Oh que amable muchacho, no solo un guerrero violento, me hubiera gustado emparejarte con algunas de mis cachorras. Lamentablemente nunca volveré a ser Ruru, y tendré que hacerte daño- La hembra lo superaba por una cabeza entera de altura, con su fuerte complexión ensombrecía a varios luchadores del clan.

El cabello blanco tan largo que casi rozaba el piso, la hacia ver exactamente como una sabia y amable matriarca, en constrate con su fuerte complexión y tez oscura que hablaban de una experiencia en combate bastante envidiable. En tanta desventaja, Jungkook hubiera abrazado el reto, pero aquí no había ninguna posibilidad de ganar, y como una vieja promesa que le hizo a su madre moribunda, en situaciones como esta, no iba a perder tontamente la vida como su padre, iba a doblegarse para poder volver con sus seres queridos.

El mil pieles sonrió encantado ante la rendición. -Buena decisión querido, no quería magullarte para tu noche de apareamiento.

-¿Que?- Jungkook fue agarrado e inmovilizado por ambos lados, momento en el cual Bra lo despojo de la protección nasal, y allí lo percibió, el aroma de Vi, filtrándose de repente entre todo el gentío, pero con notas obviamente modificadas, dulce en exceso, tan empalagoso se queda pegado a sus sentidos, haciéndolo sentir taciturno.

Jungkook se sintió desvanecer por varios momentos, como una película fragmentada, a veces solo veía negro, hasta que la próxima toma vio encima suyo a Vi. Estaba furioso por el Omega que trató de atacarlo, pero apenas logro gruñir su molestia. Como el líder del ejército del clan de los Leopardos, no estaba acostumbrado a que alguien lo tratara de esa manera. Sin embargo, Vi no parecía tener intención de rendirse fácilmente. Mientras peleaba sin fuerza, Vi sacó un pequeño frasco de una sustancia desconocida y se la lanzó a la cara.

Jungkook sintió cómo la droga empezaba a hacer efecto en su cuerpo, debilitando sus extremidades y entorpeciendo sus sentidos. Todo empezó a dar vueltas a su alrededor y sintió cómo perdía el control de sí mismo. A pesar de todo, aún podía sentir la presencia de Vi a su lado, constante de una forma irritante, su aliento le rozaba la piel mientras hablaba, demasiado caliente para su afiebrada piel.

Vi miró a Jungkook con ojos llenos de adoración mientras sujetaba sus brazos con fuerza. -Lo sé, sé que al principio te resististe, pero ahora puedes ver que nadie va a amarte como yo, ¿verdad? Puedes ver que soy el único que siempre he estado aquí para ti, incluso cuando te rechazabas a ti mismo y te escondías de los demás. Ni Namjoon, ni Yoongi lo saben, y los demás solo te usan por tu fuerza, pero yo no soy igual, te amaré por siempre, sin importar lo que hagas, o lo que no puedas hacer.

Jungkook se debatía débilmente, tratando de liberarse de su agarre, pero Vi solo apretó más fuerte, acercándose aún más. -No lucharás más, mi querido Jungkook. ¡No hay más necesidad de fingir, solo tienes que aceptar tu destino y tu amor por mí!.

Las palabras del Omega se entrelazaban en su mente, confundiéndolo y haciéndolo dudar de sus propias emociones. Pero a pesar de todo, una pequeña parte de él seguía siendo consciente y sabía que no podía ceder a las palabras de Vi. Aunque su cuerpo se sintiera débil y vulnerable, su corazón latía fuerte y seguía siendo fiel a sus sentimientos por Jimin y sus compañeros. Y así, con todas sus fuerzas, luchó por mantenerse firme y resistirse a la tentación de rendirse a la obsesión de Vi.

Aunque el Alfa, no podía negar que Vi llegó a conocerlo demasiado bien en muchos aspectos, sin embargo parece que él no conocía del todo al Omega. Nunca imagino qué tal obsesión crecía en su compañero de profesión.

Y se hubiera sentido alagado, sino estuviera tratando de liberarse del agarre contrario.

-Jungkook acéptame, por favor- El cambia-forma que se caracterizaba por su alegre comportamiento, esta vez mostraba una sonrisa tensa, al borde de las lágrimas o un arranque de ira. Siendo evidente que se obligaba a mantener una buena fachada, aún cuando estaba forzando a la persona que buscaba impresionar.

-¿Puedes pedirme eso, después de todo lo que hiciste?- Jungkook solo detuvo su lucha, porque estaba indignado por esa petición. Y ya no fue la fidelidad a sus seres queridos lo que lo mantuvo a flote, era la incontrolable rabia.

-No quería...pero

-No, no te atrevas a llorar en frente de mí- Interrumpió en seco al Omega, mostrando su dominio aún con la droga en su sistema.

-Si me conoces mejor que nadie, deberías saber que nunca te perdonaría poner en riesgo a inocentes. Tu no solo hiciste eso, traicionaste al clan con tus acciones, y también acabas de ensuciar la reputación de los Leopardos con nuestros aliados, en especial tiraste por suelo mi orgullo como líder de armas. Me dejaste ver vulnerable, no, soy vulnerable en este momento.

Vi se quedó sin palabras por la ira cruda del Alfa, era paralizante aunque él tenía el control.

-No era mi intención- Logró decir sin tartamudear el Perro.

-Siempre haz tenido mucho coraje, lastima que lo estás desperdiciando. Al igual que toda tu artimaña, porque no importa que quieras usar en mi, voy a terminar castigándote de la peor manera por todo lo que le has hecho a mi imagen. Me aseguraré que sufras tanto antes de tu muerte, que hasta tu espíritu animal tendrá que abandonarte por el dolor.

El Omega nunca había estado en el lado receptor, de las terribles promesas de muerte del gran guerrero. Y vaya que tenía una historial intachable.

-Estaba consciente de los riesgos, pero esta es una mejor oportunidad que solo hacerme un lado y perderte. Así es, prefiero morir por estar a tu lado- Vi apartó la mirada, y tomó de su chaleco de servicio, una botella de vidrio reforzado en magia, identificable por el leve resplandor morado que exudaba.

Pero su contenido era de un color apagado y de textura terrosa, características de una poción que contenía potentes feromonas, con un componente que se adhiera a las glándulas.

-Te obligaré a marcarme, será imposible que me dejes con una marca- El Perro obsesivo se deleitó esparciendo la poción en su propia glándula, untando el aroma contaminado con notas intensas que picaban la sensible nariz del Alfa, instando su instinto más primordial.

-Una rutina provocada, estas loco, nadie sobreviviría a una- Jungkook seguramente por el cóctel hormonal, desgarraría el cuello del Omega antes de marcarlo.

-Estarás muy débil para hacerme daño. Es un plan perfecto- Casi quiso cantarlo de felicidad, mientras maniobraba la mandíbula del Alfa, para untarla en los colmillos de este.

Era vergonzoso aceptarlo, pero no había escapatoria, el guerrero fue obligado a rendirse, sumergiéndose agónicamente en sus instintos más furiosos.

CONTINUARÁ

Me convertí en un cambia-forma Omega al ir a otro mundo /Jimin/Y.GxN.JxJ.KTahanan ng mga kuwento. Tumuklas ngayon