0. Anteriormente

227 19 4

No puedo creer que ya haya pasado un año. ¡Un año! Aunque si echo la vista atrás han pasado muchas cosas. Mi vida ha dado un vuelco de ciento ochenta grados. Hace un año mi familia tenía sólo tres miembros. Mi madre, se llama Pilar, mi hermana Silvia y yo, que me llamo Beatriz. Hoy en día tengo familia numerosa. Hoy se cumple un año del trágico accidente en el que murieron cientos de personas y truncó el destino de otras tantas, pero también hace un año que recupere a la mitad de mi familia. Ese accidente, pudo haberles costado la vida a mis hermanos, César y Luis. Sin embargo no fue así y el destino quiso que los recuperará..

Todavía no he podido borrar de mi mente, esa misteriosa llamada de teléfono, la voz de un desconocido, que me pedía ayuda desesperado desde la distancia, me suplicaba que fuera al hospital a,... simplemente a estar con sus hijos. No había mucho más que pudiera hacer, salvo darles apoyo y consuelo. Sus hijos iban en ese tren que nunca llego a su destino. Ese hombre con el que hable, solo me dijo su nombre Ángel. No tardaría mucho en descubrir que ese misterioso hombre, era mi padre. Ese padre que yo creía muerto, que había desaparecido de mi vida siendo tan pequeña, que ni si quiera podía recordarlo.

Llegue al hospital arrastrada por una fuerza invisible, que me impedía ser consciente de lo que me rodeaba. Cuando entre por la puerta, la realidad me exploto en la cara, llegando a paralizarme, por un momento, estuve tentada a salir corriendo. Fui recibiendo infinidad de datos, que cayeron sobre mí como pesadas losas. En mi cabeza resonaban una y otra vez las palabras que, había pronunciado instantes antes la psicóloga. Hermanos, accidente, heridos, shock, operación. Lo único que evito que en ese instante no saliera corriendo, fue ver la imagen de mi hermano Luis, era mi mellizo y estaba sentado en el suelo, sin ser capaz de asimilar lo que le estaba pasando, mientras su hermano mayor se debatía entre la vida y la muerte en un quirófano. ¡Qué iba a decirle! Había seguido el accidente por la televisión e incluso lo había presentido minutos antes de que pasara, pero meterme de cabeza en esa cruda realidad, era demasiado. Fueron varias horas de incertidumbre hasta que vimos salir a Cesar del quirófano. Estaban vivos si, pero podía ver el miedo en sus ojos. Ignorábamos en esos momentos, la suerte que había tenido al sobrevivir. Hubo muchos que no tuvieron esa suerte.

Pero basta ya de penas, este último año ha sido el mejor de mi vida.

Pasamos el verano juntos todos los hermanos saltado entre las casas de mis padres, pero había llegado el momento de la separación. Empezaba de nuevo el curso, y tendríamos que separarnos de nuevo, volver cada uno a su casa, pero mi madre en un intentó desesperado, pidió el traslado a Sevilla, ciudad donde vivían mis hermanos con mi padre. Y como todavía nos quedaba un poquito de suerte acumulada, a los pocos días mi madre recibió la noticia de que había una plaza libre en unos de los mejores colegios de Sevilla. Así que desde mediados de septiembre vivimos en Sevilla. Alquilamos un piso cerca de la casa de los chicos y nos matriculamos en el mismo instituto que mis hermanos. Mis dos hermanos y yo, estábamos en la misma clase, 1º de Bachillerato de Ciencias de la naturaleza y la salud. César solo era ocho meses mayor que Luis y yo, curioso, ¿no?, aunque no tanto si te cuento que, Luis y yo, fuimos sietemesinos.

En los siguientes meses, empezamos a notar un gran cambio entre nuestros padres. Empezaron quedando a cenar con los padres de Nick, que si un cine, un teatro. Después se dejaban caer por la casa del otro con la excusa de que había que arreglar algo que se había roto o de llevarles alguna comida especial que había hecho y que casualmente había salido el doble. Acto seguido, que si pasamos, las navidades juntos, luego una escapadita a la nieve en carnavales. En fin, que cuando nos contaron que querían volver a intentarlo, no nos sorprendió a ninguno. Así que desde primeros de Abril, estamos viviendo todos juntos en la casa los chicos.

No se, si me dejo algo importante que recordar, antes de empezar con la historia. ¡¡Ah, Si!! Se me olvida hablaros de Nick. Nick es el mejor amigo de mi mellizo también esta en nuestra clase y su hermana, Vero. Ella y mi hermana, van a la misma clase, iniciaban tercero de la ESO. Conocí a Nick por teléfono, el día del accidente, Vero se la jugo y le dejo vendido al teléfono. Él no quería llamar le daba vergüenza, cada uno cogió un teléfono, pero a la hora de hablar, Vero se quedó callada, obligando a Nick a hablar. Que puedo deciros de Nick, él es simplemente perfecto. No se lo digáis, pero creo que en ese mismo momento caí profundamente e irremediablemente enamorada de él. Ha pasado un año y aun no he reunido el valor de decirle nada, y no se, pero creo que nunca seré capaz de hacerlo. Se ha convertido en mi mejor amigo, sabemos todo el uno del otro, bueno en realidad no todo.

Siguiente capítulo en viernes 28 de mayo

Te esperaré, al final del camino [Finalizada]¡Lee esta historia GRATIS!