Capítulo 3

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-William.- dijo un hombre sorprendido poniendo su mano sobre el hombro del rubio.-Que gusto verte acá.
El joven volteó y estrechó su mano con la del hombre alto de cabellos negros como la noche mientras sonreía sorprendido.
-Robert, cuánto tiempo sin vernos.-dijo William.
-Veo que me perdí varias cosas. ¿Es ella la señora James?- preguntó mirando a Belinda, quien se pegó más a su hermano.
-Es mi hermanita, Belinda.- dijo William rodeándola con ambos brazos y riendo con suavidad.
-¿Belinda?- preguntó. -Nunca antes la había visto.
-Estaba en un internado en Londres.-explicó William.-Pero ya volvió con nosotros.
-En ese caso.- dijo el hombre tomando la mano de ella y llevándola a sus labios.-Es un placer conocerla, señorita Belinda James. Mi nombre es Robert Hood.
-Es un placer conocerlo.- susurró ella con las mejillas sonrojadas.
-Es tan hermosa.- dijo el hombre mirando a William enternecido.
-Si,- rió su hermano. -tengo mucho trabajo.
-Claro que si. -rió el hombre.- Podría presentarle a mi sobrino.
-No me gusta mucho la idea. -dijo William y ella lo miró con timidez.
-Entiendo.- volvió a reír el hombre.- Es la nena de tus ojos.
-Si.- susurró él acariciando la mejilla de Belinda y mirándola a los ojos.
-¿Aquel no es Pierce?- preguntó el hombre.
William se volteó encontrando a su hermano entrando con otros chicos. Se encaminó hacia él luego de despedirse de Robert.
El joven de 22 años de cabellos castaños y ojos azules fijó sus ojos en él y en Belinda. Grande fue su sorpresa al ver a la chica.
-Pierce.- dijo William.
-¿Qué hace Belinda acá? - preguntó el chico, molesto.
-Pierce por favor.- dijo el chico.- Solo es una fiesta.
-No. No quiero saber nada más. ¿Suspendiste sus clases? Sabes que mamá y papá no quieren que ella salga, no quieren que termine como Susan.
-Basta, Pierce.- pidió William.
-Me la llevo a casa.
Tomó a Belinda de la mano y la sacó de la fiesta.
Las lágrimas se deslizaban por el rostro de ella mientras ambos subían al auto.
Su hermano volteó y se paralizó al verla llorar en silencio con la vista fija en la ventana.
-No llores, por favor.- susurró él alargando sus brazos mientras ella se refugiaba en ellos.
-No me gusta cuando pelean.-susurró.
-Lo que William hizo no estuvo bien.
-Fue mi culpa.- dijo mirándolo con los ojos llenos de lágrimas. -Yo... Quería ver más allá, quería conocer qué había fuera de casa. Sólo quería conocer el mundo.
Pierce se congeló tras sus palabras y la estrechó más entre sus brazos.
-A veces siento que estoy encerrada en casa.- confesó. -Me gustaría conocer, probar, disfrutar, no lo sé.
Él le hizo un seña al chofer indicándole que regresaran y secó las lágrimas en las mejillas de su hermanita.
-Vamos a ir a esa fiesta.- susurró.- Yo no sabía eso, no pensé que te sentías así, bonita. Y ya voy a arreglar todo con William.
Él la abrazó con fuerza y besó su frente. No comprendía por qué tenía la sensación de que su hermanita no era feliz.

En las sombras (2da temporada de Un mundo por descubrir)¡Lee esta historia GRATIS!