Lisa POV
Me paso todo el concierto bailando y gritando. Me sé la coreografía entera de todas las canciones y se las enseño a Jennie que se ríe. El directo de las Magnum es brutal. Suenan prácticamente igual que en el EP y no decaen ni un segundo pese a que deben de estar agotadas. Podría acostumbrarme a esto. Si mi trabajo a partir de ahora implica trabajar con uno de mis grupos favoritos del momento, mientras tengo tontería con una chica guapísima e increíble que además es mi jefa, pues ni tan mal.
Cuando el concierto terminó estuvimos un buen rato hablando con Jungkook y las chicas y después fuimos a cenar con él y con Taehyun. Las chicas no vinieron, estaban cansadas y tenían que reponer fuerzas porque iban a dar una entrevista por la mañana. Jennie y yo tampoco nos entretuvimos demasiado porque también madrugábamos para subir al avión de vuelta a Corea. Por un lado odio la idea de volver a casa, pero por otro echo de menos a Jisoo y mis gatos.
Jungkook no está mal. Ayer me parecía engreído porque es un chico con éxito y habla con mucha seguridad en sí mismo. La seguridad es algo que admiro en las personas, porque da una imagen a los demás que hace que te vean más grande de lo que eres y lo mejor de todo es que nadie puede distinguir si es real o fingida. Apostaría a que la de Jungkook es real. Un tío con tanto dinero y éxito de la élite de Nueva York no tiene por qué fingir.
Taehyun en cambio es más tímido y siempre está serio. Aunque es un chico amable y agradable. Casi siempre está callado, pero cuando habla es para ofrecer ayuda a los demás. Supongo que ese es su rol. Me pregunto si Jennie me ve así, de alguna manera. O me veía. Como alguien que está ahí para servirle. Seguro que lo hacía.
Cuando terminamos de cenar los chicos nos llevaron al hotel. Insistieron mucho en que no pensaban dejar que fuésemos en taxi pudiendo llevarnos ellos así que al final aceptamos. Mi cabeza no deja de divagar desde el concierto de las Magnum. Es como que tenía tanto hype y ya se ha terminado que ahora me quedo un poco vacía, o quizás sólo esté reconectando con la realidad que llevaba tantas horas ignorando, y es que no puedo estar con Jennie si le miento, porque no está bien.
Mi idea de que Jeongyeon le haga ghosting y desaparezca para dentro de mucho tiempo explicarle como si nada, empieza a hacer aguas. Es que veo que es una mierda. Pero la idea de decírselo ya, o cuando volvamos, es todavía más mierda. Haga lo que haga es injusto para ella. Porque he hecho las cosas mal y ahora, o la obligo a tomar una decisión que seguro que no le apetece, o la tengo engañada ya desde el primer día cuando precisamente por engañarla antes es por lo que tengo este problema. Engañar, engañar, engañar. ¿En qué momento me he vuelto así?
JENNIE: ¿Estás bien?
LISA: ¿Qué?
Me mira preocupada.
JENNIE: Que si estás bien, apenas has hablado en toda la noche.
LISA: Sí, estaba pensando...
'Agh.'
Jennie me mira como si esperase que terminara la frase, pero no lo hago. Mi cabeza da vueltas buscando una excusa.
JENNIE: ¿En qué?
LISA: Hmm... que no quiero irme a casa.
Me sonríe aliviada.
JENNIE: ¿No quieres ver a Jisoo? ¿O a tus gatos?
LISA: Claro que sí.
JENNIE: Me pasa un poco lo mismo. Estar aquí es como un paréntesis, ¿verdad?
No nos pasa lo mismo, pero le doy la razón.
JENNIE: Para mí son como una especie de minivacaciones, llevaba sin descansar como... ¿años?
LISA: No deberías esforzarte tanto.
JENNIE: Me lo dicen mucho.
Se ríe como si fuese una broma o algo divertido. No lo es.
LISA: Te lo digo en serio. A la larga va a terminar afectándote trabajar tanto sin descansar nada.
Me mira seria.
JENNIE: Lo sé, quería quitarle un poco de hierro.
Llegamos a su habitación. Nos quitamos los abrigos y Jennie prepara unas copas.
JENNIE: No quiero hablar de trabajo.
LISA: Yo tampoco.
JENNIE: Pues ven.
Me hace un gesto para que me acerque a ella. Cuando llego a su altura voy a besarla pero Jennie se aparta sonriendo y me da la copa.
JENNIE: Si me besas ahora no voy a poder parar y quiero beber un poco más.
LISA: Oh, wow...
Me río y siento calor en las mejillas recordando las cosas que hicimos anoche. Bebo un trago.
JENNIE: Qué elocuente te veo...
LISA: Sé que sólo has dicho eso para ponerme nerviosa.
JENNIE: ¿Tú crees?
Le hago un poco de burla.
LISA: Yo creo...
JENNIE: ¿Lo he conseguido?
LISA: Sí, no te lo voy a negar.
Nos reímos.
JENNIE: La verdad es que no eres como pensaba.
LISA: Oh. Espero que para bien.
JENNIE: Bueno... -hace como que duda porque es idiota- no sé.
Sonrío y hago una mueca porque sé que es para bien. En realidad es imposible que sea peor de lo que pensaba de mí hace un mes.
LISA: ¿Cómo soy, entonces? Aparte de impresionante en la cama, claro.
La miro con una sonrisa de lado y cara de flipadilla, pero ella no parece inmutarse, bebe de su copa y me mira divertida.
JENNIE: Hmmmm. Eres interesante.
LISA: ¿Antes pensabas que no lo era?
JENNIE: Exacto.
LISA: Oh...
Hago un gesto de dolor y nos reímos.
JENNIE: Pero sí que eres impresionante en la cama.
Me atraganto con la bebida. Joder. Vale. Yo he iniciado este juego pero no tengo la capacidad para seguirlo.
LISA: Tú también estás bien.
Me mira sonriendo con la copa en la mano. No sé qué decirle porque me he quedado un poco prendada mirando sus ojos.
JENNIE: Me alegra que pienses eso.
LISA: Yo también me alegro de que no seas como pensaba.
Jennie me mira fingiendo estar molesta.
JENNIE: ¿En serio? ¿Debería ofenderme?
Me río.
LISA: Deberías besarme. Ahora.
Me sonríe y se acerca a mí.
JENNIE: ¿Me estás diciendo lo que tengo que hacer?
LISA: ¿Me estás diciendo que no quieres hacerlo?
JENNIE: ¿Me has respondido a la pregunta con otra pregunta?
LISA: ¿Me vas a besar de una vez?
Jennie se ríe. Pone su mano en mi cuello y me mira como si fuese idiota y eso le encantase y me besa como si toda la noche hubiese sido solo el preámbulo de ese beso, como si llevásemos días sin hacerlo.
ESTÁS LEYENDO
Tinder - Jenlisa
RomanceLisa y Jennie se conocen a través de una app para ligar y, tras una sucesión de enredos, se caen mal. Bastante mal. Aunque les encantaría no volver a verse nunca, algo inesperado las obliga a pasar tiempo juntas. Pero ninguna se lo va a poner fácil...
