20.- UNA VIDA SEGURA Y DIGNA

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Ibiza, 8 de junio de 2033. Un paseo por las ciudades y pueblos de Lovetopía no deja indiferente a nadie, menos a un español. La reconfiguración urbana ha sido extraordinaria, muy difícil de imaginar para quienes estamos acostumbrados a las ruidosas y contaminadas ciudades de España.

Sólo resulta evidente hasta qué punto nuestras ciudades giran en torno al coche cuando uno visita Lovetopía. Las calles, las avenidas, las plazas, las carreteras, las autovías y las autopistas de España aparentan caprichosas manchas de asfalto que aquí apenas existen. En su lugar, en Lovetopía han surgido huertas, jardines frutales y florales, bosques urbanos y grandes zonas peatonales surcadas por riachuelos, bañadas por estanques y lagunas, y adornadas por estatuas y esculturas realizadas por sus ciudadanos.

Este paisaje casi exótico se ve interrumpido por multitud de caminos y sendas para peatones, bicicletas o para los pocos coches eléctricos que circulan. Los tranvías y los autobuses eléctricos se desplazan por calzadas dedicadas, mientras que los trenes y los movimientos de mercancías siempre atraviesan las ciudades por subterráneos.

Aún se ven viejos edificios con pintadas y grafitis típicos de la revolución lovetopiana, evidentemente repintados una y otra vez. Leyendas del tipo "Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones", "Sólo los besos nos taparán la boca" o "Somos de carne y beso" adornan las calles de sus ciudades.

Pero la caída en desuso del coche también se aprecia en otros detalles que, aunque menores, tienen un impacto difícil de imaginar. Los semáforos y las señales, cuando los hay, apenas son visibles. Los agentes de policía local han redefinido su función social y están verdaderamente al servicio del ciudadano y no atentos al tráfico o a las infracciones de los conductores. Los parking, las autoescuelas, las gasolineras y las grandes concesiones y talleres de coches han desaparecido.

Si los efectos del desuso del coche y la apuesta por los transportes públicos ya resultan impactantes, el abandono del consumismo desenfrenado en Lovetopía ha profundizado los cambios. La mayoría de las tiendas y comercios de grandes cadenas y empresas multinacionales, tan habituales en España, dejaron de ser viables y cerraron. Además, la adopción de un modelo de banca pública prácticamente online y las curiosas prácticas inmobiliarias de los lovetopianos han añadido su granito de arena al cambio. Las sucursales de los bancos y las inmobiliarias, tan omnipresentes en nuestras calles, también han desaparecido.

En su lugar, han proliferado multitud de propuestas rabiosamente nuevas y muy atractivas. Por un lado, son muchos y muy variados los pequeños comercios locales con una amplia oferta de productos artesanales, desde calzado a decoración, pasando por textil, papelería y mobiliario. También hay una gran variedad de productos del tipo "hágaselo-usted-mismo" o "mónteselo-usted-mismo", especialmente muebles y electrónica. Muchos de estos locales ofrecen impresoras 3D que cubren prácticamente todo el abanico posible de materiales y tamaños. Las tiendas de artículos deportivos, muy especializadas y con su propia oferta de viajes de aventura o cursos de formación, son parte indiscutible del paisaje urbano. Además, se distinguen bien, por su carácter multicolor intenso, las tiendas de alimentación, homeopatía y cosmética natural. Los productos del tipo eco y bio son la norma en Lovetopía, mientras que en España sólo se encuentran en tiendas especializadas.

Pero si algo llama la atención de cualquiera, español o extranjero, es la enorme cantidad de espacios dedicados a servicios personales de todo tipo, cada uno con su respectiva tienda especialista y su oferta de formación.

En una simple calle, además de los comercios convencionales, uno se cruza con un espacio de yoga kundalini, otro de artes marciales chinas y un spa. A continuación, una gran tienda de arte erótico con pinturas y esculturas realmente atractivas. Una moda reciente en Lovetopía es ofrecer esculturas de penes, vaginas, pechos e incluso de parejas haciendo el amor en las situaciones más insospechadas. Muchas de estas esculturas están firmadas por sus autores. Es imposible no caer en la confusión sobre si responden a las fantasías de quienes las crearon o si son fieles reproducciones de los miembros y genitales de sus creadores.

#lovetopía. El nuevo mundo que llevamos en nuestro corazón¡Lee esta historia GRATIS!