Último capítulo.

La cena no había sido del todo encantadora. Sin embargo, había salido bien. A los padres de George no les hacía mucha gracia la presencia de Josh, se notaba en sus miradas. La manera en que lo observaban, al principio lo ignoraban y George lucio algo decepcionado. Sin embargo Josh ayudo a la madre de George en algunas recomendaciones con la cocina y había logrado quitarle esa mueca amargada por una sonrisa.

Y aunque la señora trataba de contenerla con su apariencia seria, Josh había logrado algo ya. Incluso compartió su opinión sobre el mundo del fútbol con el viejo padre de su novio, y aunque al principio el padre de George en serio parecía querer matarlo, con los minutos pasando, el señor se dio cuenta de que los homosexuales no necesariamente tenían que comportarse como dos mariposas andantes y trato a Josh como un hombre normal (porque realmente eso era lo que Josh y George eran). Por lo que la velada resulto ser buena, tranquila y especial, y la felicidad de George era notoria.

Josh y George a veces se preguntaban cómo estarían Louis y Harry, estos dos habían ido durante una semana a la playa (la cual solo estaba a algunas horas) pero seguía siendo algo lejos, y fue sorprendente la manera en que Harry lograba calmar a Louis estando en un auto.

Cassie se encontraba feliz con su trabajo y había estado encantada de llevar a unas mini vacaciones a la pareja, después de todo, la cafetería de Harry iba a la mar de bien. Los clientes empezaron a aumentar, y Harry seguía sin tomar nada del dinero que ganaba, lo invertía en las cosas que necesitaba para continuar el negocio y para pagar a las personas que lo ayudaban: Emi y Rachel. Gemma y su nuevo futuro novio (o al menos eso creía Harry) se había quedado con Ciara y Luigi completamente encantada.

Todo parecía ir muy bien.

Antes de que Harry, Louis y Cassie se fueran a sus mini vacaciones a una playa, Louis pidió a Cassie que fuera a donde estaba Jay y donde estaba Mark. Su corazón palpitaba con un miedo infinito, hacía años que no visitaba el cementerio. Ni siquiera en el funeral de su madre. Cuando el auto se detuvo, Louis se sintió aliviado, a pesar de poder controlarse a sí mismo eso no indicaba que cada vez que entrara a un auto, una preocupación se instalara en su pecho.

Cassie decidió quedarse en el auto, dándole privacidad a la joven pareja. Harry veía a Louis guiarse con su bastón, a pesar de tener tantos años sin ir pareciese saber el camino correcto. Esa era una de las ventajas de que te faltara uno de tus sentidos, los demás se volvían más fuertes. Cuando llegaron a donde se encontraban marcados en piedra los nombres de Jay y Mark Harry le dijo a Louis que sí, estaban en el lugar correcto. Harry se colocó a un lado de la piedra gris que tenía tallados los nombres de las personas más importantes de la vida de su novio. Se quedó ahí en silencio, respetando el de Louis y observo sus labios.

Louis se hinco dejando caer su bastón. Toco la piedra y sintió las lágrimas en sus ojos. Lamentaba tanto haber perdido la vista y lamentaba tanto el haber perdido a sus padres. Al igual que lamentaba tanto el haberle dicho Te odio a Mark antes de que muriera. Se sentía tan culpable con su padre, más que con su madre. Con ella se sentía mejor después de la última oportunidad que tuvo a su lado. Pero, Mark, su padre había muerto y antes su hijo le había dicho te odio.

Louis sabía que era porque estaba enfadado, pero eso no evitaba que le doliera. Sin embargo sintió un peso menos al saber que el mismo se perdonaba. Quizá se había lamentado antes, se había hecho tatuajes e incluso una perforación en el labio. Quizá trataba de demostrar una fuerza que realmente no poseía, pero ahora él lo sabía. Y estaba bien con ello, tomo las rosas blancas que Cassie le dio que estaban un poco aplastadas, y las coloco en donde él creía era el centro.

Harry se acercó y lo levanto. Limpió la orilla de los ojos del castaño y le brindo un cálido beso en su mejilla suspirando con fuerza. Harry se dio cuenta de que el silencio era magnifico. Y que el silencio entre ambos era magnifico, cerro sus ojos abrazando al castaño y sintió la leve brisa recorrer el cuerpo de ambos. Era algo pacifico.

Harry se separó y beso los labios del castaño sin moverlos, simplemente estaban unidos y era preciosa la sensación que no se había apagado y quizá nunca se apagaría.

Cuando se separó Harry distinguió dos palabras del castaño que hicieron que sus mejillas se pusieran rojas. Y sonrió, y ambos dejaron el cementerio, para empezar una vida en la que ambos podían perdonarse, a ellos mismos y a los demás.

(...)

-¿Falta mucho? -pregunto Louis a Cassie temiendo vomitar de nuevo. Se habían parado 6 veces en las 2 horas de recorrido. Cassie gruñía pero comprendía que Louis seguía con sus nervios andantes. Y Louis se veía demacrado al voltear. Su rostro estaba pálido y más cuando le impidió a Harry acercarse por miedo a llenarlo de vomito.

-Tal vez media hora si no nos detenemos, una si volvemos a pararnos a que vomites -comentó y río al ver el ceño fruncido de su hijo. Harry no alcanzó a ver aquello así que simplemente observo a su novio, que era más interesante que la carretera.

Observo su mano, recargada en el asiento de en medio. Su corazón palpito con fuerza. La tomo y entrelazo sus dedos al tiempo en que observaba una sonrisita aparecer en los labios del castaño.

Sí, quizás, a partir de ahora. Todo iba a ser mejor.

FIN.


Bueno, al fin acabo esta historia. Aunque en unos momentos coloco el Epilogo y después mis palabras de despedida y agradecimientos. Así que aquí dejo este último capítulo. Gracias por los votos y comentarios. Pero sobre todo, a los que siguen aquí desde el inicio de esta medio aburrida y medio linda historia :)

Veras con mis ojos y yo escuchare con tus oídos. (Larry Stylinson)¡Lee esta historia GRATIS!