Prólogo a la 1ª Edición

29 1 0

¡Tan poco! ¡Tan poco nos falta para que Lovetopía sea una realidad!

Esta fue la primera impresión que tuve cuando leí el borrador versionado con los números 5.2, porque ha habido muchos borradores, porque lejos de ser un libro personal de Carlos ha sido un libro nacido hace 30 años y que ha ido enriqueciéndose en los últimos meses con la ideas, visiones y aportaciones de muchas personas que han querido reflejar en estas páginas como queremos que sea el futuro de nuestros hijos de manera concreta y real.

Lovetopía no es un libro new age, ni tan siquiera utópico, y esto precisamente fue lo que me cautivó desde la primera página. En una profecía real, es un sueño al alcance de nuestras manos.

En estas páginas Carlos y compañía proponen de manera muy clara una nueva organización social basada en el amor. Sí, en el amor sin perder nunca de vista una humanista observación de la realidad actual.

Hoy, en nuestra sociedad occidental, y gracias al trabajo y esfuerzo de nuestros antepasados tenemos la oportunidad vivir de una manera diferente, haciendo evolucionar este sistema capitalista que se basa en acumular riqueza pero también desesperación y vacío. Tenemos por tanto la obligación moral de hacerlo.

Porque el dicho de que "no es más feliz el que más tiene" sabemos todos que es verdad. ¿Cuántos viajes maravillosos hemos hecho cuando no teníamos un duro? ¿Cuántos buenas tardes hemos pasado con un guitarra y unas pipas? ¿Cuáles son los momentos que recordamos todos como los más felices de nuestras vidas? Ninguno de ellos ligados a algo material.

He nacido en el seno de una familia burguesa, he tenido la posibilidad de visitar y conocer muchas personas importantes y adineradas, a la vez que he vivido con otras en más ínfimas de la pobreza. Y una lección tengo clara: la felicidad no reside en la materia sino en los corazones de aquellos que se atreven a vivir la vida de manera generosa y sencilla. Esa es mi conclusión. Pero ¿cómo se puede vivir feliz en un mundo en que hay tanta desigualdad social, económica? La respuesta es igual de obvia que de compleja: cambiándolo.

Hace un par de años muchos nos ilusionamos con el movimiento 15M porque, lejos de la politización que ha habido posteriormente a su alrededor, fue un movimiento absolutamente espontáneo. Es algo que puedo asegurar en primera persona. Fue un movimiento libre y sin ninguna ideología política concreta. Fue un movimiento que decía: ¡Basta! ¡No queremos este sistema! ¡No creemos en este sistema! ¡No sabemos cuál es el nuevo sistema, pero seguro que debe basarse en la participación, en la ayuda mutua, en la comprensión, en la sinceridad, en la honestidad y como colofón en el amor! Todo esto respiró Sol durante muchos días. Ese movimiento sincero y popular ha ido calando en muchos estratos de la sociedad agitando una mansedumbre que empezaba a ser preocupante.

Hoy Lovetopía plantea una evolución a este movimiento, una evolución real y factible. Una esperanza y motivo de lucha para todos nosotros. Porque una nueva organización social debe tener unas bases claras y defendibles. Y ¿qué es más básico que el amor? El amor es intrínseco al ser.

Sobre esta base, Carlos ha construido un nuevo país nacido del amor de las mujeres, porque son ellas las que verdaderamente tienen el poder y la capacidad de liderar un cambio real. Desde lo masculino no sabemos hacerlo y sinceramente necesitamos que ellas nos muestren el camino. Un camino que no solo es un camino de cambio en una organización social sino también y en paralelo un cambio en nuestro interior. Así se plantea Lovetopía, como un doble camino, uno exterior que a su vez responde a un camino interior. Ambos caminos son arduos y piden cambios profundos, y hasta sacrificios, y seguramente momentos de incertidumbre, dolor y dudas. Pero son caminos que debemos emprender.

En estas páginas encontrarás soluciones concretas a muchos de los problemas que la sociedad occidental se enfrenta: la educación, la sanidad, el medio ambiente, la política participativa, la propia democracia en la que todos dudamos por sus mecanismos perversos de poder, el trabajo, el desarrollo económico, la cultura hasta el mismo deporte y las fiestas populares... Todos estos asuntos que llenan nuestras conversaciones diarias, que nos quitan el sueño o nos exaltan, todos estos asuntos los trata Lovetopía desde un análisis escéptico y muy crítico.

Y, en paralelo, también podrás experimentar la necesidad de emprender ese camino íntimo y personal necesario para que podamos asimilar y entregarnos a ese cambio social de manera sana, confiada y voluntaria.

Tenemos una verdadera oportunidad de escoger nuestro futuro, porque el futuro aunque pueda parecer una frase estúpida, es algo predecible aunque incierto. Predecible porque basta saber dónde quiere una llegar para saber cuál será predeciblemente ese futuro.

E incierto porque hoy por hoy lo único cierto es la muerte, y sería estúpido creer otra cosa.

Vamos a tener que empezar a caminar y, si hace falta, incluso correr hacia ese futuro. No podemos esperar más, nuestro cuerpo nos pide que nos levantemos y empecemos a movernos. Tengo desde hace unos años una desazón interior, una voz que me dice que hay que hacer algo, que todo esto no puede estar bien. Esa voz interior la he ido amortiguando, adormeciendo, excusando. Pero ya se ha despertado y ahora me grita.

Escribo este prólogo justo a mi llegada de primer viaje al África negra, concretamente a Malí, donde he estado participando y ayudando en programas de cooperación cultural. Y donde he aprendido de 150 niños de paupérrimo barrio a las afueras de Bamako, que basta tan poco para cambiar las cosas, que es mezquino y egoísta no luchar y levantarte cada mañana con una sonrisa. Que tenemos esta obligación moral de mejorar el mundo y que tenemos que creernos que es posible. Siempre nos dicen y oímos aquello de que otro mundo es posible. Pero ¿qué mundo? Eso me he preguntado desde hace muchos años, y al leer Lovetopía lo he descubierto. Este mundo es el que quiero, y es posible.

Siempre he creído que la gente es buena. La casi totalidad de las personas que he conocido en mi vida son buenas, y si alguna, incluso yo mismo he cometido maldades o incluso delitos no han sido por mi propia naturaleza pecadora, sino por el miedo y por la falta de amor.

Pero, si todas las personas son buenas, si tenemos el conocimiento, la energía, las capacidades, los bienes necesarios para tener nuestras necesidades cubiertas ¿por qué no evolucionamos hacia una sociedad más justa, más sincera y más amorosa? Quizás porque no hemos encontrado una alternativa real, creíble y factible. Quizás porque las mujeres no quieren ser conscientes que tienen todo el poder para liderar ese cambio, quizás porque no había una guía como Lovetopía que marcase un sueño real y alcanzable por el que luchar.

Lovetopía es un sueño concreto, factible, real por el que luchar. Lovetopía es abierta y colaborativa, está dentro de cada uno de nosotros y nos va a dar el empujón para levantarnos de nuestros sofás y unirnos todos de manera generosa a liderar este cambio.

Espero que disfrutéis tanto como yo y que os responda a tantas preguntas como me ha respondido a mí.

No quiero desvelar más en este prólogo, disfrutad del viaje y os espero en Lovetopía.

Madrid, abril de 2014


Rafa de Ramón

Fundador de Utopic_US y Zinc Shower

http://www.utopicus.es

http://www.zinshower.com

#lovetopía. El nuevo mundo que llevamos en nuestro corazón¡Lee esta historia GRATIS!