Perspectiva de Harry

Observé mi celular vagamente, en un torpe intento de quitar a ese pequeño muchacho de preciosos ojos azules de mi mente. Solté un suspiro sin notarlo, y sentí como el brillo de mi celular encandilaba mis ojos, cosa que me hizo gruñir para mi mismo y logró que baje la mirada a este de forma perezosa, parpadeando reiteradas veces en el proceso. Un mensaje de Zack. Diablos.

Cerré mis ojos con algo de fastidio, maldiciendo una y otra vez en mi cabeza ante las mejillas, las cuales seguramente se habían sonrojado ante el mensaje, y mis estúpidos y brillantes y soñadores ojos. Odiaba con mi vida reaccionar así ante él, ante sus mensajes y llamadas, ante sus estúpidas preocupaciones constantes y ante sus mimos y caricias. Me enfermaba eso. Odiaba con mi vida que él me gustara de la manera que él lo hacía. Zack ha sido mi mejor amigo desde siempre, incluso él es el padrino de Jake.

Bravo, Harry.

Desbloqueé el teléfono con el gesto fruncido y con mis mejillas aún rojas, y miré el mensaje de forma suave, sabiendo que me gustaría aún más, si es que eso era posible.

"Hola, cielo, ¿estás bien? Te noté bastante raro hoy, me gustaría verte. ¿Te parece que vaya a eso de las nueve y cenemos juntos con el bebé Jakie? Te quiero, Z xx"

Lo único que diré al respecto es, si antes no estaba jodido, lo estaba completamente ahora.

Solté un suspiro totalmente enamorado y me sentí tonto, deseaba poder hacerle entender a mi mente que yo era únicamente un amigo para él, uno de hace añares. Él estaba hablándome como un amigo y yo aquí todo ilusionado y enamorado. Pura mierda.

Zack ha estado siempre para mi, desde que tengo memoria. Desde que conocí a Nick, desde que él me rompió el corazón, desde que me enteré de que estaba embarazado, y así podría decir millones de cosas más. Antes todo era más sencillo, yo era un feliz ignorante de mis sentimientos, pero no, no podía seguir así, o así se decidió sin mi puto consentimiento. Bufé al recordar como noté que me fascinaba aquel infeliz.

Respondí el mensaje un poco antes de ponerme de pie y dirigirme a la puerta de salida del autobús, donde toqué el timbre y la puerta se abrió apenas se detuvo el transporte. Bajé de él tarareando la canción favorita de Jake, "Little by little".

Me dirigí lentamente a la guardería en busca de mi pequeño bebé, en el pequeño pueblo de Holmes Chapel, al cual pertenecí desde que prácticamente tengo razón de ser. Sentí el gélido frío chocar contra mi rostro, haciéndome cerrar los ojos ante el impacto. Noté como el cielo se teñía de variados tonos anaranjados, dando los últimos rayos de luz a las calles, logrando que mi rostro mirara el cielo completamente maravillado ante los manchones rosados y anaranjados luminosos del cielo.

Bajé la mirada al reloj que se abrazaba a mi muñeca fijamente, soltando un silbido al ver la hora que era, metiendo mis manos en mis bolsillos, dirigiéndome a paso rápido a mi destino, mientras aún sonreia ante el precioso cielo, despidiéndome mentalmente del sol, agradeciéndole por el precioso día que había tenido hoy.

Vi a un niño de cabello castaño y rizado corretear por la pequeña plaza vacía junto a una señora de largo cabello negro, logrando quitarme una sonrisa ante aquello, oí como el pequeño niño tenía una suave y tierna voz, la cual era incluso algo ronca para su edad. Lo oí reír, y me hizo recordar a Jake. Fruncí el ceño ante eso y rápidamente volteé a mirar a aquel pequeño, y si, efectivamente era Jake. ¿Alguien más idiota que yo? No, no lo creo.

Al instante me acerqué a la señora que se encontraba allí con el ceño fruncido, pero al notar su perfil me di cuenta de que se trataba de Anne, mi madre.

- ¿Mámá? - La nombrada se dio la vuelta y me abazó como si hace años no me viese, lo cual era chistoso ya que me había visto esa mismísima mañana.

- Hola, mi amor, ¿cómo te fue hoy? -acarició mi mejilla como siempre hacía, besando también esta con dulzura. Como amaba a esa mujer, por Dios santo. Oí unos gritos y el trote de mi bebé, el cual cuando estuvo a poca distancia de mi, se arrojó a mis brazos y llenó mis mejillas de besos sonoros y babosos.

- ¡Papi, testané! -soltó con una voz suave e infantil, logrando que una sonrisa se platara en mis labios, besando sus mejillas regordetas y levemente rosadas por el frío, acomodándole el gorro y la chaqueta con suavidad, acurrucándolo entre mis brazos.

- Yo también, mi amor, dime, ¿te divertiste hoy? - este asintió y se aferró mucho más a mi, como hacía cada vez que nos separábamos por mucho tiempo. Hablé un rato más con mi madre, pero rápidamente tuve que irme, ya que era tarde para ime a trabajar. Mi mamá besó mi mejilla y yo sonreí, dirigiéndome aún con mi bebé en brazos a la pequeña panadería cerca de allí.

Eran las seis y treinta y cuatro, y todo el lugar ya estaba oscuro e iluminado con faroles, la hora favorita de Jake por esa razón, ya que "todos se sienten cálidos con tantas luces y todos se sienten felices." Besé la mejilla de Jake y él sonrió, acurrucándome más contra mi pecho, adentro de mi chaqueta enorme, justamente por esa razón.

- Cielo, hoy en la noche el tío Zack vendrá a cenar con nosotros... Y me dijo un pajarito que quizá traiga postre para los niños que se porten bien. -los ojos de Jake se iluminaron y comenzó a parlotear sobre lo bien que se portaba y lo muy merecedor de ese postre que él era, logrando así robarse una carcajada de mi parte.

Me adentré a la panadería y saludé a absolutamente todos, incluyendo los dulces clientes, bajando a Jake, el cual también saludó, ganándose rosquillas y sonrisas de parte de todos. Negué con la cabeza suavemente y me quité el abrigo, luego de haberselo quitado a él. Colgué todo y me puse el clásico delantal de color azul. Miré a Jake y le dije que se vaya a lavar las manos, y que se quedara a mi lado, pero por sobre todas las cosas que se porte bien.

La tarde transcurrió bien, calmada, como todas las tardes, hasta que noté como un joven de pelo castaño y gafas de sexy secretaria se adentraba a la tienda, logrando que de un salto me pusiese de pie, notando como Jake ni se inmutaba a causa de Toy Story puesto desde mi celular.

- Buenas tardes, joven, ¿que se le ofrece? -mi mirada mostraba admiración, pero no podía evitarlo, era demasiado hermoso como para ser real. El chico alzó la mirada y se sorprendió notoriamente al verme, sonriendo mientras a los costados de sus ojos se presentaron arruguitas. Perfecto. Esa era la única palabra que reproducía mi cerebro una y otra vez.

- ¡Oh, hola, Harry! -recordó mi nombre. M I N O M B R E.

- Dos veces en un día, creo que eso vale para saber tu nombre, ¿no te parece? -sonreí ladeando la cabeza y enseñando mis hoyuelos con torpeza, sintiendo como Jake se acercaba a mi al oírme hablar, provocándome aún más nervios. 

- Louis, me llamo Louis. -sonrió nuevamente y sacudió su cabeza notoriamente, lo que me hizo sentir una curiosidad increíble. Comenzó a mirar los pasteles y se interesó en uno de limón muy especial.

- Lindo nombre, Louis, aunque no le hace justicia a tu bellísimo rostro. -él me miró con las mejillas rojas y con una sonrisa suave, sin mostrar los dientes. Bajé la mirada por un instante.- pero en fin, ¿qué andabas buscando? -

- Un pastel, mi hermana cumple años hoy y lo olvidé, no puedo caer con las manos vacías a menos que deseé ser asesinado. -bromeó y soltó una carcajada, dejándome aún más embobado.- esa de limón se ve deliciosa. -

- Lo está, yo la hice. -murmuré con algo de vergüenza, intentando evadir la mirada brillosa del joven frente a mi, no queriendo ni saber las cosas que estará pensando de mi ahora mismo.

- Entonces me la llevaré sólo para darte la razón. -se la envolví con cuidado, notando como Jake me miraba espectante, y se la entregué luego de haber recibido la paga. Le sonreí y guardé el cambio.

- Uhm, sé que nos acabamos de conocer, pero me gustaría saber si te gustaría ir a una cita con... -alcé la mirada para mirar a ese precioso chico a los ojos, pero lo vi irse, logrando que soltara un suspiro algo decepcionado.- conmigo. - Jake me miró y soltó una suave risita, ladeando la cabeza.

- ¡Papi tiene novio! -




16 y embarazado (Editando)¡Lee esta historia GRATIS!