Evan

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Mamá aparece sonriente y se acerca a mi.
-Hola cariño. -Me sonríe, se inclina y me besa la cabeza. Hago un mohín.
-Mamá. -Me quejo. Alex se ríe y Seth se rie con él mientras me hacen moritos y se burlan de mi. Mi madre sonríe tierna, se inclina y también le da un beso a Seth y a Alex. Les saco la lengua. -¿Podemos ir hoy a Fairwood contigo? -Pregunto esperanzado. Ella suelta una risa.
-Si, yo quiero conocer a Caperucita. -Se emociona Seth. Frunzo el ceño en su dirección.
-Olvidalo Seth. Ella nunca saldría contigo. -Le replico, Seth frunze el ceño en mi dirección.
-¿Y cómo lo sabes? ¿Crees que estaría contigo? -Me espeta. Sonrío.
-Claro. Pero nunca saldría con una chica tan cabezota.
-¡Pero si estáis hechos el uno por el otro! -Exclama mamá. Frunzo el ceño y Seth hace lo mismo.
-¡Ella y Evan no saldrán juntos! -Replica enfurruñado. Asiento.
-No me parezco a ella. -Aseguro. Alex se ríe.
-Claro que si. Sois iguales. -Exclama. Le saco la lengua y me doy la vuelta ofendido. No soy como ella. Ella es muy cabezota y es una niña irresponsable y muy impulsiva, según mamá, así que nunca saldría con una chica como ella. Y no me parezco a ella...
-Pero si Caperucita es muy dulce. -Se queja mamá. Me encojo de hombros. -Y es una niña muy bonita. -Vuleve a decir mi madre. -Es inteligente, bonita e impulsiva, eso a veces es bueno. Protege lo que quiere, y eso es muy bueno. -Me asegura mamá. Me vuelvo a encoger de hombros. Pero Seth la mira emocionado y Alex la escucha atento.
-¿Puedo conocerla ya? -Pregunta impaciente. Alex se ríe y yo solo frunzo el ceño.
-No, hoy no cariño. Otro día, pero estaré encantada de que alguno de mis hijos saliera con ella o con una chica igual que ella. -Bufo. Mamá siempre dice lo mismo, nunca iré a Fairwood a este ritmo. -Hoy iremos a otro lado. -Me anuncia al ver mi cara. Arqueo las cejas esperando que siga hablando. -Vamos a ir a conocer a tu papi. -Me acaricia el pelo. Me aparto de ella. Me mira frunciendo el ceño.
-No tengo papá. -Me quejo. Quiero irme de allí pero ella me agarra el brazo.
-Evan mi amor, quiero una vida mejor para ti. Quiero que le conozcas. -Me dice con ternura. Hace un mohín. Y sonrío.
-Mamá. -Me quejo, le pongo la mano en la cara y la aparto. -No hagas eso cuando quiero parecer serio. -Ella se ríe. Me da un abrazo.
Bruce aparece al lado de mamá.
Le dice algo y ella asiente.
-No me hará nada. Pero vale. -Suspira ella. Me coge de la mano y Seth de la otra. Mientras que Alex camina al lado de Bruce.
-Mamá. -La llamo, ella baja la mirada y me mira sonriente. -¿Puedo hacerte una pregunta? -Ella asiente. -¿Por qué aún le quieres? Él nos abandonó. - Ella frunze los labios, y aparta la mirada.
-El amor es así cariño, tu no eliges de quien te enamoras, por muchas cosas malas que oigas decir de la otra persona, o por muchas cosas malas que te haga, no puedes dejar de amarla solo porque lo decidas. -Me explica. Me encojo de hombros.
-Yo si podría, si la chica que quiero me hace algo malo, no la querré y ya. -Hago un saltito ella suelta una carcajada.
-Oh, cielo, cuanto te queda por aprender de la vida. Espero de verdad que no te pase, pero si te sucede algo así, pensaras en mi, y verás que tenia razón. -Me encojo de hombros despreocupado. Soy listo, me enamoraré de una chica que sea buena y no me enfadaré nunca con ella, y viviremos siempre felices, así que mamá no tendrá porque preocuparse.
Cuando llegamos cerca de la frontera miro a mamá curioso. Ella siempre me dice que no debo acercarme a la frontera, que es malo, y muy peligroso.
Pasamos allí toda la tarde. Seth, Alex y yo jugamos mientras esperamos, a lo que sea que esperemos.
Cuando alguien sale de la frontera dejamos de jugar y me acerco a mamá, que está escondida, detrás de unos arboles. Hay un hombre, no parece mayor que mamá, y parece un soldado.
Miro a mamá, para ver si él es mi papá, pero ella no hace nada así que no creo que lo sea.
Mamá me mira y se agacha a mi altura.
-Cariño, toma. -Se saca el collar plateado que siempre lleva, veo un anillo colgado de el. Lo cojo y la miro sin comprender. -Es para ti. -Miro el anillo y frunzo el ceño.
-Es de chicas. -Me quejo, ella suelta una pequeña risa.
-Exacto. Quiero que cuando veas que sea idóneo, se lo des a alguien. Me lo dio el abuelo, el me dijo que era para mi. Yo te lo doy a ti. Quiero que el día que se lo regales a una chica, es porque sabes que estas infinitamente enamorado de ella. Quiero que lo entregues con el corazón. -Ella me pone la mano en el pecho. Frunzo el ceño.
-¿Y como lo sabré? -Miro el anillo y la miro a ella. -¿Me ayudaras? -Le pregunto sonriendo. Ella me mira triste, y esboza una sonrisa también muy triste. Le caen lágrimas. -¿Mamá por qué lloras? ¿He dicho algo malo? -Ella aprieta los labios.
-Oh cielo. -Me estrecha en sus brazos. Y suspira. -¿Te acuerdas de Romeo? -Me pregunta. Asiento.
-Si, el tonto que murió por amor. No me gusta esa historia. -Me quejo haciendo un mohín. Ella se ríe.
-Mi amor, cuando sea el momento lo sabrás, porque amarás tanto a la chica, que harías lo mismo que Romeo. Si le regalas el anillo es porque sabes que serias capaz de morir porque ella esté bien. -Me pasa las manos por las mejillas. Arqueo las cejas y vuelvo a mirar el anillo.
-Entonces no se lo regalaré a nadie. No estoy dispuesto a morir por ninguna chica. -Determino seguro, ella se vuelve a reír.
-Pero que hijo más insensible me ha tocado. -Chasquea la lengua con una sonrisa.
-Aún así me quieres. - Arqueo las cejas. Ella se ríe.
-Si mi amor te quiero mucho. -Mira a Seth. -A ti también te quiero mucho. -Hace señas para que los dos se acerquen. Lo hacen, cuando estamos los tres delante suyo nos mira. -Os quiero a los tres. -Me mira. -Te quiero cielo, por eso no quiero que me odies cuando esto haya acabado. -Frunzo el ceño sin entender. -Evan, mi niño, hoy iras a vivir con tu padre. Iras a vivir en la ciudad. -Me dice. Abro la boca mientras me aferro en el anillo que me ha dado, junto con la cadena. Sacudo la cabeza. -Si, tu tienes la marca, puedes vivir con ellos, puedes vivir bien. -Me sonríe. Vuelvo a sacudir la cabeza con fuerza.
-No.-Digo enfadado. -No iré. -Ella derrama más lagrimas. Seth y Alex me cojen fuerte, para que no me vaya.
-No queremos que Evan se vaya.-Se queja Seth. Alex asiente.
-Tiene que hacerlo, queremos a Evan ¿Verdad? -Pregunta mi madre, ellos asienten. -Entonces tenemos que dejarle que se vaya... -No acaba la frase porque alguien sale de la frontera, mi madre se da la vuelta y abre la boca. Mientras se seca las manos, y aparta las lágrimas, se levanta temblerosa. La cojo de la camiseta y la sigo fuera de nuestro escondite. Ella se acerca al hombre que hay. Va vestido de soldado y es alto, muy alto.
Camino al lado de mamá, cogiéndola de la camiseta. No me iré. Y si me obligan pienso escaparme.
-Samanta... -Susurra el hombre, que seguro que es mi papá. Miro su uniforme. Me asusta la pistola que tiene, pero no me muevo del lado de mamá, pienso protegerla. -¿Qué haces aquí? -Espeta él. Me asusta el tono se usa. Miro su identificación.
C.Walker.
Mamá me dijo que se llamaba Christopher. ¿Se ha cambiado el nombre?
Oh... Puede que sea su apellido. ¿No?
¿Entonces yo soy Evan Walker?
No, O'Donnell suena mejor.
Yo soy Evan O'Donnell, como mamá, como el abuelo Justin.
Veo como el hombre, mi papá, saca su pistola y apunta a mamá. Cojo con más fuerza su camiseta.
-Christopher escuchame. - Pide mamá, levantando las manos. Ella está asustada, debería de hacer algo, pero yo también estoy asustado. -Mira, él es nuestro niño. -Me señala mi mamá. Él me mira sorprendido. Baja la arma y me mira.
-Tiene tus ojos... -Susurra. Mamá sonríe.
-Escuchame, quiero pedirte... -Habla mamá.
-No, Sam, aqui, no. Ya hablaremos otro día, voy a ponerme en contacto contigo... -Él se calla, porque el señor de antes vuelve a aparecer.
-¿Christopher qué haces qué...? - Nos mira a todos. Pone una mueca de asco y de repugnancia. Le devuelvo la mirada. Miro su traje de soldado.
J. Cooper
-¿Porque no disparas? -Le espeta a Christopher. Él saca su arma y apunta a el hombre que es mi papá. -Christopher, dispara o lo hago yo y luego te denuncio a los de arriba. -Le amenaza. Mamá da un paso hacia atrás, yo cojo con más fuerza su camiseta. Christopher coje su arma y apunta a mamá. Le mira a los ojos.
-¡No! -Grita Bruce corriendo hacia nosotros. Pero es tarde, porque Christopher le dispara a mamá. Ella da un paso hacia atrás y cae al suelo. Mi agarre a su camiseta se afloga y dejo de sujetarla. La miro. Y veo que la sangre le sale de su pecho.
-¿Mamá? -Pregunto, ella intenta mirarme pero no lo hace. No puede,deja de moverse. Miro a mi mamá y miro al hombre que la ha matado.
Las lágrimas me bajan por las mejillas y le miro con odio.
Le mataré.
Lo juro.
Lo mataré.
Intento saltar encima de él.
Pero los gritos de Bruce me sobreslantan.
-¡Iros! -grita mientras se interpone delante nuestro.
Seth me coge y me arrastra por el bosque.
Mamá ha muerto.
Mamá me ha dejado.
Corro con Seth, hasta que nos cansamos. Cuando paramos, nos damos cuenta de que Alex no está y Bruce tampoco.
Oímos un disparo.
Seth me mira, también con lágrimas en los ojos.
-Alex... -Susurro. Seth me abraza.
-Estará bien, seguro. Te lo prometo, vamos a encontrarle. - Me dice. Asiento. Nos ponemos a buscar a Alex.
Le encontramos.
Está lleno de sangre. Y no dice nada.
Nada.
Absolutamente nada.
Y así durante todo el mes siguiente.
Alex no habla.
No dice nada.
Y cuando por fin abre la boca para hablar dice:
-Le han matado, le han matado y a ella también.

P.O.V. Alex.
Veo como Sammy se cae al suelo después del disparo.
Y papá se interpone delante de Evan mientras grita que nos vayamos.
Me escondo detrás de un árbol. Veo como papá intenta detener la sangre de Sammy, Evan y Seth se han ido.
El hombre, el que no es el papá de Evan, se acerca a mi papá. Y le dispara en la cabeza.
Papá se cae, muerto.
-Los niños se han escapado. -Apunta el malo. El papá de Evan asiente, distraído.
-Avisa para que vengan a llevarse los cuerpos. -Ordena el malo. El papá de Evan lo mira.
-¿Qué harán con ellos? -Pregunta mientras mira a Sammy y a papá.
-Lo que siempre, van a deshacerlos en ácido. Es lo que merecen estos enfermos.
Cuando se dan la vuelta y se alejan me acerco a papá y a Sammy, me acerco y le abrazo mientras lloro.
-Papá te quiero. -Susurro. Le doy un beso en la cabeza.
Me inclino y le beso a Sammy.
-A ti también te quiero Sammy. -Susurro. -No dejaré que nadie del otro lado le haga daño a Evan, lo prometo. -Le beso por ultima vez en la mejilla y cuando oigo que vuleven los malos, me levanto y corro.

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