July: Lo siento mucho... ¿crees poder aguantar el verme por el escenario?

Kitty: Claro que sí. ¿Amigas?

July: Siempre.

Dejé mi móvil a un lado y, moviéndome muy lentamente y sin hacer movimientos bruscos, me giré hasta estar cara a cara con Louis. Continuaba dormido. Sus ojos estaban cerrados y su boca entreabierta, su pelo estaba revuelto y tenía uno de sus brazos rodeándome por la cintura. Lo observé atentamente, disfrutando de la sensación. ¿Sería así despertar con Louis cada día?

Sonreí sin saber por qué, mirándolo dormitar. Él era tan adorable... no podía creer que estuviera enamorado de mí. Toqué con la punta de los dedos su mejilla y él frunció el ceño, despertándose de su sueño. Cuando abrió los ojos, lo primero que vio fue mi sonrisa y, puedo jurar que él empezó a sonreír en ese momento.

- Hola -susurró, con una voz ronca-.

- Hola.

Me incliné, besando su frente suevamente. Teníamos que ponernos en marcha si no queríamos llegar tarde a la competición. Hoy era la final y, yo era una de las dos personas que tendrían que hacer una rutina solas. Necesitaba a Louis a mi lado para poder hacerlo bien.

- ¿Hora de partir? -me preguntó, yo asentí-. Bien.

- Tengo algo de ropa de Jake por aquí, estoy segura de que te va -sonreí tímidamente-. Buenos días.

Me devolvió la sonrisa. -Buenos días, princesa.

Me levanté y fui hasta mi cómoda, en el último cajón había una camiseta y unos pantalones de Jake que, seguramente le irían bien a Louis. Se los lancé y lo miré expectante. Yo también tenía que cambiarme y, no iba a hacerlo con él mirándome. Sus mejillas se sonrojaron ante mi mirada y, se deslizó hasta el baño, dejándome sola.

Me enfundé en mi traje de animadora y una sudadera encima, con unos pantalones anchos de deporte, fuera el frío invierno hacía que la idea de estar haciendo piruetas en uniforme de animadora no fuera la cosa más apetecible del universo. Busqué mis deportivas bajo la cama, donde se suponía que tendrían que estar. En el momento en que Louis salió del baño, con las manos tapando sus ojos, yo ya me había calzado.

- ¿Estás visible? -preguntó, tragando saliva-.

Reí. -No, Louis, estoy usando solo ropa interior de encaje pero, hey, puedes mirar.

- Bien, ahora sí sé que estás visible -dijo mientras dejaba sus manos en sus costados-. El sarcasmo en tu voz te delata, prueba la próxima vez con un tono más sexy.

Ruedo los ojos ante su sugerencia y me deslizo por mi chaqueta, si no nos damos prisa vamos a llegar tarde y, estoy segura de que si eso pasa van a matarme, literalmente. Por lo menos, Kitty lo haría, aunque seamos amigas de nuevo. Esto para ella era realmente importante.

Ya en el coche, Louis encendió la radio, una suave melodía estaba sonando en la emisora. Me relajé en el asiento, dejando que Louis condujera todo el camino hasta Londres. Er increíble pensar que unas horas antes habíamos estado allí, bailando al son de violines y siendo fotografiados por un fotógrafo. Londres sería definitivamente el París para nosotros: la ciudad del amor.

Después de una hora de viaje y una breve conversación sobre mi actuación, nos encontrábamos en el recinto donde los dos equipos finalistas competirían. Podía ver a chicas de otras escuelas que habían sido ya eliminadas de la competición hablando animadamente con sus compañeras y chicos bromeando sobre cualquier cosa en una esquina. Mi equipo estaba reunido entre unos coches, esperando a los últimos miembros, al parecer no había sido la única en llegar tarde. Cuando me vieron, Kitty corrió hasta mí y me abrazó fuertemente, dios, la echaba de menos más de lo que me pensaba. La apreté entre mis brazos y reí junto a ella, mientras los miembros del equipo nos observaban algo confundidos por nuestra reciente reconciliación. Podía sentir la sonrisa de Louis a mi lado, aunque no la viera, él sabía que haría esto tarde o temprano. No se puede estar enfadada con una de las personas que te conocen más sin que te falte algo.

Blue, Deep and Yours |Louis Tomlinson|¡Lee esta historia GRATIS!