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"The Other Side"

Raros tatuajes habían aparecido en su cuerpo el día anterior, pero hace unos segundos, simplemente desaparecieron. Solo quedaron pequeñas figuras marcadas en su piel lechosa y herida, contrastando con los moretones y cicatrices que la adornaban.

Se quedó un rato observándose en el espejo del pequeño baño de su habitación, analizando cada detalle. No recordaba haber visto esos tatuajes antes... ni siquiera sentía que fueran suyos. Un escalofrío recorrió su espalda al darse cuenta de que estaban grabados en su piel como si hubieran estado ahí desde siempre. Sin embargo, decidió no darle más vueltas al asunto. Tenía cosas más importantes de las que preocuparse.

Salió del baño y se dirigió a la habitación oculta donde dormían sus hermanas. Con cuidado, las despertó y las ayudó a alistarse para la escuela. A pesar del caos que suponía vestir a tres niñas inquietas, logró mantener la paciencia. En poco tiempo ya estaban todos listos para salir.

O al menos eso pensaban. Justo cuando estaban por marcharse, una voz familiar los detuvo.

—¡Hey, chicos! ¡Espérenme! —Gritó una voz energética. Era Eijiro Kirishima, quien había corrido desde las duchas hasta el piso de arriba solo para alcanzar a Bakugo y sus hermanas. —¡Quiero acompañarlos!

—¿De verdad el señor Kirishima quiere venir con nosotras? —preguntó Hanakio con curiosidad.

—Al parecer sí —respondió Bakugo con un suspiro. —Bien, vamos, Shitty Hair.

Kirishima sonrió ampliamente y los siguió con entusiasmo. Desde hacía un rato, quería hablar con Bakugo, pero no había tenido tiempo suficiente debido a los exámenes y entrenamientos, que se habían vuelto cada vez más exigentes.

Mientras caminaban, el pelirrojo intentó acercarse disimuladamente a su amigo.

—Ehh, Blasty~ ¿Me vas a decir por qué estabas en la calle, herido y desmayado ese día?

Katsuki frunció el ceño y simplemente ignoró la pregunta, acelerando un poco el paso. Sin embargo, Kirishima no se dio por vencido.

Una vez que dejaron a las niñas en la escuela y se encaminaron hacia la U.A., el pelirrojo intentó una vez más.

—¡Blasty~! —volvió a insistir—. ¿Ahora sí me dirás?

—No —respondió Bakugo sin mirarlo.

Kirishima hizo un puchero, sabiendo que no sacaría nada de él por el momento. Resignado, cambió de tema y comenzó a hablar de cosas triviales con el rubio hasta que llegaron a la academia.

Al llegar al aula, se dieron cuenta de que estaba vacía. Ambos intercambiaron miradas de confusión antes de recordar que Aizawa les había pedido reunirse en el campus para entrenar.

Sin perder tiempo, se dirigieron a los vestidores y se colocaron sus trajes de héroes. Minutos después, ya estaban listos y se unieron a la clase.

—Bien, mocosos —vociferó Aizawa con su característica apatía—. Comenzaremos con el entrenamiento calentando, así que reúnanse con un compañero.

Kirishima no tardó ni un segundo en buscar a Bakugo con la mirada. En cuanto lo encontró, corrió hacia él y se posicionó a su lado, con una gran sonrisa.

—Por All Might... esos dos parecen novios —murmuró Mina con picardía a Denki.

—¡Sí! ¿Verdad, Sero? —agregó Kaminari, divertido.

—Silencio —gruñó Aizawa, haciéndolos callar de inmediato—. Con su pareja, deberán pelear cuerpo a cuerpo y recibir el menor número de heridas posible. Muy bien, pareja número uno... ¡COMIENCEN!

Las peleas iniciaron una tras otra. Algunas fueron bastante predecibles, mientras que otras sorprendieron a todos. Pero, sinceramente, lo que nos interesa es la pelea de nuestro protagonista.

—Kirishima, Bakugo... ¡comiencen!

El rubio atacó primero, lanzando una patada directa al estómago de Kirishima. Sin embargo, el pelirrojo la esquivó con facilidad.

Bakugo continuó con una serie de golpes rápidos, pero Kirishima endureció su piel y bloqueó la mayoría de ellos. Así se mantuvieron hasta que el tiempo terminó.

—¡Empate! —anunció Aizawa—. Continuaremos con entrenamiento individual.

Después de varias horas, el timbre sonó, marcando la hora del almuerzo. El Bakusquad se dirigió a la cafetería, pero Bakugo tenía otros planes. Últimamente, su hambre había desaparecido.

Caminaba tranquilamente hacia los jardines cuando se encontró con Monoma, quien ya tenía un plan en mente.

—¡Hey, Ricitos de Oro! ¿A dónde vas? —se burló el chico de la Clase 1-B.

—A ningún lado que te importe, copiadora —espetó Bakugo, irritado.

—JAJAJAJA ¡Parece que la rubia anda a la defensiva!

—¡Y qué si es así! ¿Acaso te da miedo?

La expresión de Monoma cambió drásticamente.

—Claro que no, rubia. Pero parece que tú sí lo tendrás... —su sonrisa se ensanchó—. Chicos, enciérrenlo.

Cinco sujetos aparecieron de la nada, acorralando a Bakugo y encerrándolo en un armario de limpieza.

Dentro del espacio oscuro y reducido, Bakugo sintió cómo su respiración se aceleraba. Su pecho se oprimía con cada segundo que pasaba.

—¿H-hay alguien ahí? —su voz tembló sin poder evitarlo.

Los recuerdos lo golpearon de golpe. La figura de su madre apareció entre las sombras, seguida de unas manos invisibles que recorrían su cuerpo. Un chillido de terror quedó atrapado en su garganta. Estaba aterrado.

Y antes de poder reaccionar, su mente se desconectó del presente y cayó inconsciente.

—Katsuki, mi amor... ¿por qué sigues despierto? —susurró una dulce voz mientras acariciaba su cabello.

—No tengo sueño, mami —respondió con un puchero.

—Cariño, debes dormir para ayudar a tu padre en la mañana.

—Pero quiero quedarme contigo y con mi hermanito.

—Si duermes ahora, podrás quedarte con nosotros un rato más, ¿te parece?

—Mmm... ¡Bueno, mami!

—¡Katsuki! ¡Aquí estás! ¡Dios, te hemos estado buscando por horas!

Bakugo parpadeó varias veces. No comprendía nada. ¿Dónde estaba? ¿Por qué su corazón latía tan rápido? Y, lo más importante...

—...¿Por qué me sentía mejor junto a esa mujer?.
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HOLAAA ¿CÓMO ESTÁN?
Yo muy happy pq hace tiempo no actualizaba
Y bueno no olviden votar y/o comentar si les gustó
¿Alguna duda? →→
Bueno.. ¡Adiós lectores!
Q su vida sea feliz
Ekisde

♥︎"Corazón mal herido"♥︎ •Kiribaku•Donde viven las historias. Descúbrelo ahora