Orígenes

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El Imperio de las Siete Estrellas.


Nota preliminar.


Este informe está basado en descripciones de varios miembros de una antigua civilización conocida con diversos nombres, pero que en general se identifica como el "Imperio de las Siete Estrellas" (ISE), también "El Grupo de las Siete Estrellas", o también "los Siete Grandes", si bien la palabra "Imperio" no tiene el mismo significado que en las lenguas más importantes de la Tierra. En general, se les conoce como los "ISE".


Aviso de seguridad: se advierte que el uso inadecuado de este informe o su distribución fuera de los círculos de control puede ser motivo de sanción. Clasificación Z-875-112-820-1.


Procedencia.


Los diferentes pueblos que se conforman bajo la denominación común "ISE" se encuentran actualmente ocupando el 79% de la galaxia de Andrómeda, una galaxia espiral vecina de la galaxia Vía Láctea, que se encuentra a una distancia de 2,5 millones de años luz de la Tierra. En cuanto a la Vía Láctea, la ocupación es actualmente del 18%. Este valor menor se debe a la ocupación tardía de esta galaxia debido a la distancia, que mantuvo a los ISE fuera de contacto de las civilizaciones de la Vía Láctea hasta el desarrollo del reactor de tunel de efecto cuántico, desarrollado en etapas posteriores a la expansión en Andrómeda, tal y como se explica más adelante.


Orígenes.


Como ocurre con tantas civilizaciones, los ISE se formaron tras un largo periodo de desarrollo cultural y social, y que dio lugar a una civilización capaz de viajar a velocidades hiperlumínicas, siendo el primer viaje interestelar en una fecha aproximada de unos 30.000 años terrestres. Aproximadamente en esa época, se realizaron los primeros contactos entre dos civilizaciones, los Qai y los Vankar, que, tras un periodo de guerras corto pero intenso, decidieron unir sus fuerzas en el desarrollo de sus respectivas civilizaciones. Ambas razas eran entonces orgánicas, y desarrollaban ciclos de vida similares a los de los animales de sus respectivos planetas. Vivían sobre las superficie de sus planetas, y necesitaban recolectar alimentos y, en general, nutrientes en un ciclo biológico estándar de nacimiento, vida, procreación y muerte. No fue hasta la investigación y el descubrimiento de la bioenergía, que dio lugar a la Transformación, el que terminó con el modo de vida orgánico.


La expansión de estas dos civilizaciones y su unión originó un extenso periodo de paz y un gran incremento de sus desarrollos tecnológicos. Motores de curvatura más potentes permitieron velocidades hiperlumínicas mayores y más sostenidas, y en cuestión de tiempo se encontraron nuevas civilizaciones, hasta cinco, que se encontraban en diferentes estados de desarrollo tecnológico, aunque nunca por encima de un nivel medieval, de nuevo según el estandar terrestre.


Estas cinco nuevas civilizaciones fueron absorbidas por los Qai y los Vankar, en general de una forma bastante amistosa. En realidad las cinco restantes civilizaciones nunca hubiesen tenido ninguna oportunidad, pero tanto los Qai como los Vankar sabían y conocían perfectamente que una absorción pacífica de estos pueblos tecnológicamente retrasados supondría un caudal de recursos de esos nuevos mundos y, sobre todo, mano de obra. Tras tres generaciones, el resto de civilizaciones se habían prácticamente transformado y convertido tecnológica y culturamente, a un nivel comparable en muchos aspectos a los Qai y los Vankar. Sin embargo, siempre fueron vistos por estos como planetas y civilizaciones inferiores, y esta situación no cambió realmente hasta la Transformación. No oficialmente, pero no tenían el mismo peso específico en la toma de decisiones.

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