Capítulo 3: Te Amo

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SUMMER P.O.V.

El tic-tac del reloj junto al sonido de las hojas que revisaba el maestro de Francés era lo único que sonaba en el salón.

Habíamos dado un examen hace un rato y ahora mismo el maestro revisaba y ponía la nota.

Era la última clase del día por lo tanto el maestro decía el nombre de cada uno a medida que revisaba el examen y así cada uno iba saliendo del salón.

- Joaquín Hernández. - llamó a uno de mis compañeros que se levantó rápido. - un 3.

Mi compañero bajó la vista y desapareció por el pasillo.

- Summer Smith. - dijo mi nombre y mi pulso comenzó a ir más rápido.

Me acerqué a la mesa con mi mochila en mi hombro.

- Tiene un 5, trate de esforzarse más. - dijo el maestro y pude respirar.

Un 5 no es tal malo.

Salí feliz del salón y me escabullí por los pasillos.

Mi móvil comenzó a sonar y lo saqué.

En la pantalla decía "Novio Hermoso <3" (nombre que había puesto el mismo) y una foto que nos habíamos sacado hace un par de días donde salíamos besándonos.

Sonreí y contesté.

- Hola. - saludé

- Hola mi amor. - dijo al contestar.

- He sacado un 1. - dije con voz sería cuando en realidad tenía una sonrisa en la cara.

- Summer, es culpa mía. - respondió bajito mientras yo tapaba mi boca tratando de no reír. - Lo siento mucho amor, prometo que desde ahora te dejaré estudiar y...

- ¡Es broma! - dije y solté la risa que estaba guardando. - Saqué un 5.

- Joder Summer, me asustaste. - dijo Rubén.

- Lo siento, debía hacer eso. - respondí. - Estoy saliendo ya.

- Te espero acá, hice arroz. - dijo mi novio y sonreí.

El arroz era una de las poca cosas que sabía cocinar. Aún así le quedaba riquísimo.

- Vale, nos vemos en casa. - me despedí.

- Nos vemos Summ. - se despidió mi novio y corté la llamada antes que pudiera decir algo más.

Anoche me dormí tardisimo sólo pensando en las dos palabras que habían salido de la boca de Rubén.

"Te amo"

En la mañana salí escurridiza de la habitación para no cruzar alguna palabra sobre aquello.

Pero no podía seguir escapando.

¿De verdad me amaba?

¿Yo lo amo a él?

Las dudas me estaban comiendo el cerebro.

Gracias a Rubén, la universidad me quedaba un par de cuadras del piso por lo cual se me hacia muy cómodo el camino.

Llegué al edificio y rápido me monté en el elevador.

Cuando estaba frente a la puerta, saqué mis llaves y abrí.

Rubén estaba tirado en el sofá jugando a la Xbox.

Me lancé a su lado y el pausó el juego para abrazarme y comenzarme a besar.

Le besé de vuelta y le revolví un poco el cabello. Amaba hacer eso.

- Tengo hambre. - dije arrugando la frente.

¿Quién dijo que sería fácil? - 2ª Temp. ¡No Te Soporto! ElRubiusOMG¡Lee esta historia GRATIS!