Loki


Abrí los ojos cuando estuvieron sobre el suelo.


—Tenemos que hablar seriamente, Engla—dije tras ella. Al girarse me descubrió sentado sobre una roca. El paisaje era tan lúgubre que apenas podía ver sus facciones—.Es grave.

—¿Qué ocurre? Ya sé que no deberíamos de habernos fugado, pero no nos quedaba otra opción. Estoy dispuesta a huir toda mi vida.

—No digas tonterías. ¿Por qué condenarías tu vida por alguien como yo? Vales muchísimo más que estas cadenas—alcé mis manos. Se acercó un poco más a mi y se arrodilló frente a mi.

—Ojalá pudiera quitártelas.

—Tengo que hablar contigo antes de que esa maldita voz aparezca de nuevo así que, por favor, déjame hablar—guardó silencio y yo asentí—.Siempre has tenido razón, no actúe por mi mismo en ningún momento desde que me sacaron de Asgard a la fuerza. Estuve en un lugar muy parecido a este. Allí conocí a una fuerza que jamás llegarías a entender. Él me enseñó de todo, tácticas de combate, mecanismos de defensa e incluso las palabras adecuadas para llevar a cabo su tarea. Una parte de mi no quería estar allí pero tenía que conseguir que Asgard obtuviera la maldita paz—cerré los ojos con fuerza y me llevé las manos a la cabeza, el dolor era terrible—.No puedo entretenerme más—abrí los ojos y la miré fijamente—.Hay una voz dentro de mi cabeza, Engla, me saca todo mi poder y toda la maldad que tengo dentro. Cuando estuve en Midgard estuve en posesión de un arma muy importante, no era el Teseracto, era algo mayor. La gema mente.

—¿Qué es eso?

—Es un poder superior. Aumento mis habilidades y me dio un poder que no conocía. Lo único que yo tenía que hacer era recuperar la otra gema, el Teseracto, la gema espacio. Las cosas se complican aquí, tengo que recuperar una de las dos gemas para que ese titán loco me deje en paz.

—¿Qué pasará cuando ese titán del que hablas tenga las dos joyas?

—Todavía faltan unas cuantas más. Deben aparecer siete para que Thanos pueda llevar acabo su plan. Según él me dijo, están repartidas por el universo.

—¿Cómo entró en tu cabeza?

—No lo recuerdo, lo único que siento es dolor cuando pienso en ello.

—Puedo entenderlo pero, ¿no sería muy arriesgado darle el Teseracto a Thanos?

—Sí, por eso lo que quiero es entregarle el cetro pero está en Midgard.

—¿Y dónde estamos nosotros?

—En Midgard.

—¡Pero Loki acaban de sacarte de aquí! ¡Van a reconocerte!

—Lo sé, pero a ti no.

—No quiero participar en esto, Loki. Es demasiado arriesgado—me levanté del frío suelo y di unos cuantos pasos para alejarme de él.

—Si no me ayudas no me quedará otra opción que llevarte de vuelta a Asgard, y sabes lo que significaría eso—me acerqué a ella pero no se giró para mirarme.

—No puedo...

—Dame la mano, no me dejas otra opción.


—Llévame a mi habitación, por favor—se giró con el rostro compungido y suspiré tras cogerle las manos.

—Te estás equivocando, Engla, ahora no va a haber vuelta atrás.

Veneration. // Loki FanFiction¡Lee esta historia GRATIS!