Me despierto. Con el cantar de los pájaros, otra mañana mas, de mi vida, la cual no era nada normal pero si cotidiana, odiaba eso. Un fuerte dolor de cabeza me ataca, el olor a alcohol y a cigarrillos me marea, debería estar acostumbrada. Pienso. Todos los días me despierto con ese olor, me siento en la cama y miro al suelo, necesito un cambio, pero como hacerlo cuando lo que hago provoca que todas las puertas se cierre, y solo me queda una abierta. La del prostíbulo


Me levanto y entro al baño, me dio una ducha muy rápida y visto. Bajo las escaleras y allí esta margot, mi tía


-Hola linda, como amaneciste


-Pues como crees, mal. Tía ya no soporto esto, se que lo hacemos para vivir pero ya no lo quiero mas, quiero ser normal, quiero estudiar y tener un trabajo decente -Camino hacia mi


-Cariño, entiendo -Abrió sus brazos y yo la abrace- si quieres llorar hazlo, si quieres dejar esto, hazlo también, yo siempre estaré aquí para ti. Y tampoco quiero esta vida para ti


-De verdad -Me separo de ella y la miro a la cara, asintió- gracias tía


-Ahora vamos a ver casas, quiero que salgas de este ambiente, después te compraremos ropa nueva


-Puedo llevar a Maria?


-Si, pero no creo que despertarla a esta hora sea buena idea tu que piensas Emma


Y tenia razón, despertarla a esta hora es pero que activar una bomba nuclear, paso de despertar a mi mejor amiga y salgo por la puerta trasera de red velvet, mi tia me espera en su carro, me monto


-Sabia que no despertarías a maría, eso te costaría la vida -Rió- Ahora linda, es hora de gastar tus ahorros para comprar una linda casa y mucha ropa nueva! -Grito emocionada- y mi regalo es algo que en una semana tendrás


-No tienes que regalarme nada tía, la universidad es muy costosa


-Eso también sera mi regalo -Encendió el auto- Sabes yo también pienso retirarme de todo esto, tu me haz motivado emma, ya no tendré que acostarme con tres hombres diferentes todos los días, ademas tengo el dinero suficiente para vivir cómodamente, junto con mi sobrina, unos muy largos años. Vamos a ver casas primero


Pasamos un día un poco pesado en busca de la casa perfecta, mi tía margot tenia un pero para to, pero es muy costosa, pero es muy grande, pero es muy chica. Pero eso se acabo cuando llegamos a una casa que estaba en un lugar cerrado, era una casa de dos plantas, tenia cuatro cuartos con baño cada uno, con dos salas, una cocina, piscina y un salón privado, el cual utilizaría para poner una biblioteca, a pesar de ser una prostituta tenia hábitos de lectura, soy educada y se como comportarme correctamente, apesar de haber crecido en un lugar como red velvet.


-Lo malo es que estamos un poco lejos de la ciudad y universidad


-Para eso están los autos tía, ahora responderme algo, como le darás las nuevas noticias a las chicas del club


Solo una prostituta -Borrador-¡Lee esta historia GRATIS!