25.La diadema

3.7K 216 98

Derrapamos en otra esquina y, con un grito de alivio, vimos a Harry y Hermione, yo y Ron teníamos los enormes y curvados colmillos que habíamos arrancado del cráneo del basilisco muerto. Gracias al mapa, los encontramos.

Harry y Hermione:¿Dónde demonios se han metido? -nos gritaron al unísono.

Ron:En la cámara secreta.

Hermione y Harry:¡¿Dónde?!

Yo:Claro, algo con lo que destruir los Horrocruxes.

Los chicos al fin observaron lo que llevábamos en los brazos y ahora lo comprendían.

Hermione:Pero ¿cómo lo han logrado si para entrar hay que hablar párcel y Cloe no es muy experta?

Ron:¿Quieres apostar?

Y emití un espantoso y estrangulado sonido silbante.

Hermione:¡Oh, en serio sabes hablar párcel! Lo siento.

Yo:¡Ha estado sensacional! ¡Sensacional!

Harry:Entonces... -Harry intentaba atar cabos-. Entonces...

Ron:Ya queda un Horrocrux menos -confirmó Ron, y de la chaqueta sacó los restos de la copa de Hufflepuff-. Se lo ha clavado Cloe. Me ha parecido justo que lo hiciera ella porque todavía no había tenido ese honor.

Hermione:¡Genial!

Ron:No es para tanto -dijo Ron, aunque se veía satisfecho de sí mismo.

Yo:Bueno, ¿y ustedes qué han hecho?

En ese momento hubo una explosión en el piso superior. Los cuatro levantamos la vista y observamos cómo caía polvo del techo y oímos un grito lejano.

Harry:Hemos averiguado cómo es la diadema, y también sabemos dónde está.

Hermione:Es obvio, ¿no Harry? La escondió en el mismo sitio donde Cloe guardó su viejo libro de Pociones, donde la gente lleva siglos escondiendo cosas.

Harry:Y creyó que sólo la encontraría...-concluyó.

Yo:Yo y Harry sabemos donde está. ¡Vamos!

Las paredes volvieron a temblar. Yo y Harry guiamos a nuestros amigos por la entrada oculta y por la escalera que conducía a la Sala de los Menesteres. Allí sólo quedaba Tonks.

Hermione:¿Tonks?

Yo:¿Qué haces aquí?

Tonks:No podía soportarlo. Necesitaba saber... ¿Han visto a Remus?

Harry:Creo que planeaba llevar a un grupo de combatientes a los jardines...

Tonks no dijo nada más y se marchó a toda prisa.

Ron:¡Esperen un momento! ¡Se nos olvidaba alguien!

Yo:¿Quién?

Ron:Los elfos domésticos. Deben de estar todos en la cocina, ¿no?

Hermione:¿Quieres decir que deberíamos ir a buscarlos para que luchen de nuestro lado?

Ron:No, no es eso. Pero deberíamos sugerirles que abandonen el castillo; no queremos que corran la misma suerte que Dobby ¿verdad? No podemos obligarlos a morir por nosotros.

En ese instante, solté los colmillos de basilisco que llevaba en los brazos. Corrí hacia Ron, me le eché al cuello y le planté un beso en los labios por segunda vez, lo necesitaba. Ron soltó también los colmillos y me devolvió el beso con tanto entusiasmo que me levantó del suelo.

Algo dijo Harry que no lo escuché, y no me importaba, solo estaba Ron, nos abrazamos aún más fuerte y nos balanceamos un poco.

Hermione¡Eh! ¡Que estamos en guerra!

La hermana de Harry Potter 4¡Lee esta historia GRATIS!