Pasajeros del avión 3425, pueden comenzar a embarcar.
Mi vuelo, dirección Nueva York, era la primera vez que cogía un vuelo sola y para que mentir, estaba un poco asustada. Me levanté de mi silla y me dirigí a mi madre que parecía un mar de lágrimas.
- Ay, mi niña pequeña, como te voy a echar de menos.- Dijo cogiéndome con tanta fuerza que casi me asfixia.
- Mamá, nos vemos de aquí 3 meses.
- Y luego te vuelves a ir, esto no es justo.
- Vamos mamá, déjanos despedir a todos de ella.- Mi hermano me la quito de encima y me abrazó.- Pequeña, te voy a echar de menos, si necesitas algo llámame y si es necesario cogeré un vuelo y todo.
- Jack, te estás pareciendo a mamá.
- Mi otra mitad se va a más de 7.000.km, te tengo que proteger.- Mi mirada asesina hizo su efecto, y en seguida cambió la frase- tengo que vigilar, que te proteges bien y nadie se aprovecha de ti.
- Ay como te quiero.- Le abracé tan fuerte como pude, obviamente no fue nada comparado en como de fuerte me abrazó él, teniendo en cuenta que es puro músculo y fuerza y trabaja en un gimnasio cómo entrenador personal. Era bastante obvio que yo, una chica bajita y no con mucha fuerza, no tenía nada que competir con él.
Jack era mi hermano mayor, tenía 2 años más que yo, pero era siempre el que me entendía más bien y con el que tenía más confianza, como él había dicho es mi otra mitad, siempre está para mí, y me entiende incluso cuando ni yo misma lo hago.
- Yo no voy a abrazarte ni nada.- Dijo mi papá cuando me acerqué a él.
- Ya me lo imaginaba papá.- A mi padre no le gustaban las despedidas ni las muestras de afecto físicas (a no ser que fuese mi madre), pero sabía que me iba a echar muchísimo de menos, igual que yo a él.
- Te quiero muchísimo, seguro que te lo pasarás muy bien.
- Gracias, no quiero irme ahora justo después de lo que pasó.- Había estado todo el rato con ese pensamiento en la cabeza, pero solo fui capaz de decirlo a mi padre, al fin y al cabo él es quien nos vio primero.
- Eh, Olivia tuvo un accidente, sabes que no fue tu culpa.
-Ya, pero igualmente estaba allí, podría haber hecho alguna cosa.
- Mi niña, sé que es duro irte sin saber si ella va a estar bien, pero cualquier cosa lo sabrás la primera.- Mi madre se acercó y me cogió por los hombros.
- Vale, dale recuerdos a sus padres cuando vayáis al hospital. ¿Vais a ir verdad?- Dije cuando no obtuve ninguna respuesta.
- Claro que sí renacuaja, vamos, que vas a perder el vuelo.- Mi hermano me ayudó a llevar la maleta hacia la puerta que nos iba a separar durante un año, allí nos despedimos y entré al avión.
Por suerte fue un vuelo tranquilo, sin turbulencias ni nada. La verdad es que lo agradecí mucho, ya que no me hacía mucha gracia ir sola en avión.
Cuando por fin, después de media hora pude salir del aeropuerto, fui hacia la zona de los taxis, cogí uno y le di la dirección. No tenía ni idea de dónde estaba yendo, no conocía a la familia que me iba a acoger, ni nada.
La agencia que escogí para hacer el viaje era un poco deficiente, pero era barata. Le envié un mensaje a mama diciéndole que había llegado bien, pero que aún no me había cambiado de tarjeta y no la quería llamar.
Cuando el taxi llegó le pague con el poco dinero que había cambiado en el aeropuerto. Cogí mis maletas y llamé al timbre. Era un piso muy alto y bastante bonito, parecía un piso de una familia de clase baja dentro de la clase alta, me entro curiosidad por ver cómo era por dentro.
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Mi Error de Erasmus
Teen FictionLo dejas todo por 9 meses, incluida tu mejor amiga en coma, solo para vivir el sueño de estudiante en EEUU. Que pasará cuando todo se cambia por un error de la agencia? Elsa es una chica con mucha confianza, con medio, pero con ganas de intentarlo. ...
