VII

610 39 2
                                        

○●MANTO OSCURO○●


Día Sábado - 2:00 pm - Monte Fuji

Tres pequeñas caminaban junto a su hermano mayor. Sus risas resonaban entre los árboles mientras ascendían por el sendero que ya conocían de memoria. Cada semana, sin falta, Katsuki Bakugo y sus tres hermanas subían hasta la cima del monte Fuji. Ese era su secreto, su lugar sagrado. Un sitio solo para ellos, lejos del ruido, las obligaciones y los problemas.

Aquel monte era conocido por su dificultad, pero para Katsuki se había vuelto una tradición, un reto que había conquistado por ellas. Era su manera de darles algo bonito, algo que les hiciera olvidar, aunque fuera por un día, lo complicado que a veces podía ser todo en casa.

—Tsuki, ¿qué hora es? ¡Ya quiero llegar! —dijo Hanakio, la más impaciente de las tres, dando pequeños saltos con su mochilita llena de galletas y dibujos.

—Tranquila, mocosa, ya vamos a llegar. Solo faltan unos minutos —respondió él, con una sonrisa cansada pero sincera.

—¡Bien, bien! —gritó ella emocionada, tomando la mano de Yuki, la más pequeña, que también se veía ilusionada.

Akeameo, la mayor de las hermanas, caminaba un poco más tranquila, con paso firme y seguro, igual que Katsuki. Era como su pequeña sombra, siempre atenta, siempre vigilante, protegiendo a las menores como él lo hacía con todos.

Cuando finalmente alcanzaron la cima, el espectáculo los dejó en silencio. La vista era simplemente hermosa. El otoño había comenzado a teñir los árboles de rojos, naranjas y amarillos brillantes. El viento fresco acariciaba sus rostros, y los animales que solían ver —conejitos, ardillas, e incluso algún alce a lo lejos— parecían saludarlos como cada semana.

Yuki de pronto, señaló al cielo— ¡Las nubes tienen forma de tus explosiones, Tsuki! —movía sus manos con entusiasmo, hablándole en lengua de señas.

Katsuki rió suavemente. Esa niña tenía más imaginación que nadie.

—Tienes razón, mocosa —dijo mientras revolvía su cabello.

Se quedaron allí un buen rato, sentados sobre una gran roca que daba vista al horizonte. Sacaron bocadillos, jugos y dulces que habían preparado juntos la noche anterior. Hablaron de tonterías, se rieron de chistes malos y se tomaron fotos haciendo poses de héroes. Katsuki, aunque no lo decía en voz alta, sentía que esos eran los momentos más valiosos de su vida.

Cuando comenzó a oscurecer, encendieron una pequeña fogata en la zona segura que ya tenían preparada. Sacaron malvaviscos y galletas para hacer sandwiches.

—¡Yo quiero tostar el mío! —dijo Hanakio, emocionada.

—No te acerques tanto al fuego, no quiero que te quemes —advirtió Akeameo, siempre seria.

—Déjala, que aprenda, pero con cuidado —dijo Katsuki, mientras le pasaba un palito a Yuki también.

El cielo se oscureció lentamente, y las estrellas comenzaron a aparecer como pequeñas luces sobre ellos. Katsuki miró hacia arriba y suspiró. Aquí no había gritos, ni golpes, ni miedo. Aquí eran solo ellos, y la noche era su aliada.

—Miren al cielo —dijo de pronto—. Las estrellas ya salieron. Se ven algunas constelaciones.

—¿Cuál es esa? —preguntó Yuki, apuntando.

—Esa es Orión. Y esa otra, es Casiopea. Las estrellas siempre están ahí, mocosas. Aunque no las veamos por el día, siempre están mirando desde arriba. Como los héroes, siempre vigilantes.

Las niñas lo miraron fascinadas. Para ellas, Katsuki no solo era su hermano. Era su héroe.

—Pero es muy tarde —añadió él, con tono paternal—. Si mañana quieren jugar, deberán dormir.

—Sí, señor —respondieron al unísono, tapándose con las mantas que habían llevado.

Katsuki se quedó despierto un poco más, observando el fuego y luego al cielo. Pensaba en todo lo que había pasado esa semana, en Kirishima, en su madre. Pero en ese momento, nada importaba tanto como escuchar las respiraciones suaves de sus hermanas durmiendo en paz.

Este lugar era su refugio. Y mientras pudiera, lo protegería con todo su ser.

 Y mientras pudiera, lo protegería con todo su ser

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Hasta aqui el cap de hoy
¡

Muchas gracias por leer!
¡No olvides votar!
[Imagen de regalo♡]


♥︎"Corazón mal herido"♥︎ •Kiribaku•Donde viven las historias. Descúbrelo ahora