30

141K 7.2K 246

Las semanas pasan volando y cada vez queda menos para que me marche a estudiar a Nueva York. No me puedo quejar ya que últimamente está saliendo todo bien en mi vida. Dylan y yo hemos intercambiado varios mensajes desde la última vez que nos vimos. Me ha contado que Gemma está mucho mejor y ya ha empezado la rehabilitación para volver a caminar.

Llamo a la puerta de la habitación y entro cuando escucho su voz. Gemma intenta reincorporase en la cama y me sonríe. Aproximo el sillón que hay a su lado para estar más cerca de ella y cojo su mano.

- ¿Cómo estás?

-Bien. Gracias por los bombones, e encanta el chocolate.

Saco del bolsillo trasero de mi pantalón la foto que encontré aquel día en el desván. Esta mañana la he cogido sin que mi madre se diera cuenta.

-He venido a preguntarte por esto.

Se la entrego y ella la mira con añoranza. Pensaba que me iba a preguntar sobre de dónde había sacado la foto pero creo que ya se lo imagina.

-Recuerdo ese verano -dice Gemma sacándome de mis pensamientos-. John me llevó a la playa aunque mis padres se negaron.

- ¿Por qué?

-Lo conozco desde que tengo uso de razón. Tuvimos una amistad imparable pero todo terminó por culpa de mis padres. El día en el que fue tomada la foto, John me preparó una sorpresa e hicimos una escapada antes de que yo me casara con Will - le miro sorprendida mientras ella sigue hablando-. Yo estaba enamorada de él pero mis padres decidieron que lo mejor para mí era casarme con Will ya que formaríamos parte de su familia y nos sacarían de la pobreza que vivíamos en aquel momento.

- ¿Cuantos años tenías? ¿Dieciséis?

Niega con la cabeza.

-Dieciocho. Como tú.

-Parece incluso más joven -miro la foto-. ¿Dylan lo sabe?

- ¿El qué?

-Todo esto.

Gemma niega con la cabeza.

-El día del accidente me iba a llevar a mi hijo lejos de Will. John me ofreció marcharme con él y no me lo pensé dos veces. Ha sido muy duro no poder ver crecer a Dylan. Por eso necesito pedirte un favor, ¿podrías decirme cosas de él?

-Es bueno cuando quiere.

Mi comentario hace reír a Gemma. Realmente no sé que más decirle sobre Dylan por eso decido permanecer en silencio y esperar a que ella vuelva a preguntarme.

- ¿Will está bien? No debería preguntar por él pero aunque estemos divorciados me importa.

-Está bien. Se alegrará de saber que has preguntado por él.

Me niego a continuar hablando y meter la pata.

-Dime algo de ti, quiero conocerte Madison.

Hablo con ella de mi vida pero evito contarle el detalle de que Will es mi padrastro. Dylan entra en la habitación y nuestras miradas conectan al instante. Me levanto y dudándolo un poco le abrazo.

-Madison estaba contándome un poco sobre ella.

- Ah, ¿sí?

Dylan me mira asustado pero le digo que no se preocupe por nada. Le cedo mi sitio y me siento en el sofá que hay al lado de la ventana. Saco el móvil e informo a mi madre de que estoy con Dylan en el hospital.

El tiempo se pasa volando y cuando nos queremos dar cuenta ya es de noche. Gemma se lo ha pasado realmente bien con nosotros y hemos conseguido que se olvide de dónde está por un momento.

-Es muy tarde. Debería irme ya.

-Espera -Dylan coge su abrigo y besa la frente de su madre-. Te llevo a casa

Salimos del hospital y vamos directos hacia el coche. Saca las llaves de su bolsillo y me abre la puerta para que suba al coche. Cuando ya estamos dentro, Dylan enciende el motor y da marcha atrás para salir del aparcamiento.

-Hay una cosa a la que no paro de darle vueltas. ¿De dónde has sacado el dinero para alquilar el piso?

Mi pregunta no parece incomodarle porque en cuanto lo digo aparece en sus labios una sonrisa.

-Tenía dinero ahorrado.

Ya puedo ver el vecindario a lo lejos. Antes de llegar intento entablar una conversación con él. No me gusta el silencio que se ha creado de pronto en el coche.

-Ella se ve mejor. Más feliz.

-Sí. Ya te dije que era una luchadora -se aclara la garganta y me mira-. ¿Cómo está mi padre?

Esa pregunta llama mi atención.

-Está muy preocupado por ti y tu madre.

-No debí echarlo cuando vino al hospital pero perdí los nervios cuando se puso a chillarle como un loco.

Detiene el coche enfrente de la puerta y apaga el motor.

- ¿No vienes? -le pregunto.

Dylan niega con la cabeza y cierra los ojos durante unos segundos.

-Estoy cansado pero dales recuerdos de mi parte.

-Claro.

Cuando entro en el Salón Will deja el periódico sobre la mesa y camina hacia mí.

- ¿Has visto a Dylan?

-Sí.

Me duele verle así. Sabe que está perdiendo a su hijo cada vez más y no puede hacer nada.

- ¿Está bien? ¿Y Gemma?

-Los dos están bien. Dylan quería pasar a verte, pero estaba cansado.

-Entiendo -noto cierto tono de tristeza en su voz.

Will recoge el periódico y se marcha del salón. Desaparezco dentro de la cocina y saludo a Carmen. Está preparando la cena mientras escucha música en la radio.

- ¿Cómo está Gemma?

- Todavía está en el hospital pero va mejorando poco a poco.

- Es una mujer muy fuerte, siempre lo fue. Esta casa no es lo mismo desde que ella no está.

-Dylan la quiere mucho.

-Siempre ha sido así. Dylan nunca se ha llevado bien con su padre -aparta la comida del fuego y la sirve en tres platos -. Cuando nació su padre se refugió en su trabajo y apenas pasaba tiempo con él.

-Ahora es Dylan quien no quiere pasar tiempo con su padre. Menuda paradoja.

Carmen se ríe.

Terminamos la conversación y le ayudo a llevar los platos hasta el comedor. Will entran en el comedor acompañado por mi madre. Justo cuando nos sentamos en la mesa la puerta principal se abre. Mat nos saluda y se une a nosotros en la mesa.

-Tenemos que hablar contigo.

- ¿Qué he hecho ya?

-Nada. -mamá mira a Will y le anima a hablar-. Cuéntaselo cariño.

-Mañana vas a empezar a trabajar en mi empresa.

- ¿Enserio? -Mat se levanta sorprendido de la mesa-. Estoy alucinando. Gracias.

-No me las des. Vas a tener que trabajar muy duro Mat.

-No te arrepentirás, te lo prometo.

Nunca había imaginado que vería a mi hermano trabajando en una empresa. Pero estoy muy orgullosa de él.

No temas al amor | Próximamente En Físico¡Lee esta historia GRATIS!