CAPÍTULO FINAL

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Ya había pasado casi un mes y medio de que Harry y Hermione eran novios oficialmente, el rumor que se había extendido por todo el colegio del falso noviazgo se disiparon completamente día tras día, pues Harry y Hermione seguían juntos, pero ahora ése noviazgo era real, Ron de algún modo se sintió bien con ello, pues había dejado a Romilda y a Cormac como tontos frente a todo el colegio, todo en Hogwarts se reían de ellos a sus espaldas por esparcir falso rumores del pelinegro y la castaña , los acusaron de invertar todo por celos, Ron apoyo el rumor confirmando el hecho, que lo habían inventado todo por celosos, y claro, él se reivindicó con todos, diciendo que él había dicho aquello de lo falso solo para despistar a Romilda y a Cormac, pero claro el pelirrojo sabía que se había salvado de esta, Harry y Hermione ahora se veían más naturales, ellos se veían enamorados y sonriente todo el tiempo, siempre se tomaban de la mano, ahora con mucha más naturalidad, y por supuesto se besaban frente a todos, algunos se sobresaltaban frente a aquellas muestras amorosas, estaban acostumbrados a solo verlos de la mano, pero claro ellos no se besaban como Ron y Lavender, ellos se comian a besos a cada momento que se veían, después de una semana de que Ron había declarado ser el chico más feliz del mundo por ser soltero, el pelirrojo no aguantó más y le pidió perdón a Lavender y casi le rogó de rodillas que volvieran, la muchacha al principio se negó indignada por unos días, pero luego declinó y regresó con el pelirrojo, porque también lo quería, y desde que volvieron, ellos se besaban como si no hubiese mañana, así como lo dijo Harry aquella vez en la lechucería, Hermione veía esas muestras de amor escándalisada , así que le había dicho a Harry que ellos nunca se demostrarán su amor de esa manera frente a los demás, Harry claro, lo aceptó obedientemente ,pues conocía lo reservada de su novia, pero obviamente que Harry no obedecía esa petición cada vez que estaban solos, cada vez que estaban solos, que no era por mucho tiempo, porque siempre alguien se asomaba cuando los besos eran más apasionados y lo arruinaban todo, una vez cuando se quedaron a hacer la tarea hasta media noche en la sala común frente a la chimenea, los dos se habían quedado solos, ella sentada en el sofá y él frente a una mesita de madera mirando a la chimenea, Harry aprovecho el momento, pues Ron no aguantó las tres horas seguidas de tarea de Historia de la Magia y subió las escaleras casi arrastras, el pelinegro se sentó a su lado y echo la cabeza en su regazo, el pelo negro azabache se derramó en mechones desordenados en las piernas de la castaña, ella solo sonrió y lo empezó a masajear el pelo para que se relajara, hundiendo sus delicados dedos entre ése revoltijo negro azabache, a Harry eso le encantaba, pues claro, le encantaba tanto que de un momento a otro la empezó a besar, Hermione entre beso y beso le decía que alguien podía venir, pero Harry replicaba hablando con dificultad contra su boca, que era casi media noche y que nadie vendría, cuando el beso se volvió un poco más apasionado que de costumbre Escucharon un

- Crack!!!

Hermione abrió los ojos y vio como dos enormes ojos como pelotas de tenis los observaba, ella lanzó un gritillo y Harry se separó al instante y volteo,

- Dobby!!! - dijo el pelinegro y el elfo doméstico le sonrió feliz,

Esa noche de besos terminó al instante, y después no se volvería a repetir por los exámenes finales, Hermione como siempre era muy aplicada para los exámenes y las tareas, y Harry, bueno Harry también tenía que serlo, no a tal punto que Hermione, pero sí le ponía ganas, estaba un poco más arriba del nivel de Ron, que éste en realidad no hacía otra cosa que hablar de Lavender y él, y de lo maravillosa que era ella , bueno, para Harry Lavender no tenía nada de maravillosa, pero Harry sabía que lo maravilloso que Ron encontraba de ella no era precisamente ella, si no en lo que hacían cuando estaban solos, cuando Ron empezó a contar sobre una de esas tardes dónde él y Lavender se escabullian hacia unos de los salones abandonados del fondo, donde hasta los fantasmas pasaban escasamente, Harry hacia una mueca mientras se distraía abriendo uno que otro libro, pero eso no significaba que no escuchara a su amigo, y escucho muy bien cuando le preguntó si él y Hermione.... Aún...

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