Capítulo 5.

21.3K 2.5K 2.6K

Harry siempre supo que quería tener hijos.  

Lo supo cuando tenía ocho y aún jugaba con las niñas de su escuela a cuidar a sus muñecos como un “buen padre”.    

Lo supo cuando en la secundaria fue el único alumno de su clase que regresó intacto el típico proyecto de adoptar un huevo como hijo, e incluso se atrevía a cambiarle la “ropa” todos los días por una diferente que combinara con la suya.   

Claro que lo supo, cuando en el proyecto de la casa de sus sueños tenía maquetado el espacio donde iría la recamara de su primogénito.  

Durante el segundo mes de noviazgo, la primera (y única)  vez que salieron de la rutina de lugares de etiqueta, fue el paseo al centro comercial principal de la ciudad. Harry amaba esos helados de yogurt acompañados con frutas y cereales.   

Louis hablaba por teléfono con su asesor de la carrera, mientras estaba tomado de la mano de Harry en la fila para pagar el par de helados. Y a decir verdad, Harry odiaba eso de tener que estar formado esperando por algo, estaba dispuesto a tomar también su celular para entretenerse, cuando una pequeña cabeza lo mira recargado en el hombro de una mujer que estaba formada justamente frente a él.  

El bebé lucía como un hermoso ángel, su cara era regordeta, su piel era blanca y sonrojada al mismo tono que un durazno, también podía apostar que así se sentían las regordetas mejillas del bebé, su cabello eran finos hilos de oro largos que tapaban sus ojos azules.   

—Hey —Harry sonrío. El bebé solo sonrío dejando ver un hoyuelo—. ¿Tienes sueño? —preguntó, aun sabiendo que no tendría una respuesta concreta, cuando el pequeño talló con su puño uno de sus ojos, mientras que con la otra cargaba un pequeño oso de peluche.   

El niño que no rebasaba aparénteme más de los dos años, tiró su oso de peluche, probablemente esperando que Harry lo recogiera (o probablemente no), pero así lo hizo. Soltó la mano de su en ese entonces novio para tomar del suelo el oso de felpa que olía a la típica loción para bebés.   

Durante los cinco minutos que duró el camino hasta la caja, Harry se encontraba jugando con el pequeño oso haciendo reír al bebé frente a él… Mientras Louis... él había salido de fila dejando un par de billetes para pagar y seguir hablando por teléfono.   

En el momento de regresar el oso y ver al bebé salir en brazos de su madre, claramente sintió una opresión en su pecho.  

Louis al momento de cortar la llamada buscó con la mirada dentro del local de helados e incluso por los dos establecimientos juntos a donde se encontraban.   

Harry no estaba.  

Caminó por unos metros, hasta que encontró la mata de risos revueltos sujetados por una bandana color malva, justo frente al aparador del local de bebés. Su novio posaba su mirada por todos los artículos que le fueran posibles mirar desde el exterior del lugar.   

Paseaba sus ojos desde las pañaleras con figuras de sonajas, hasta la ropa diminuta de los colores básicos para un bebé. Louis solo pudo abrazarlo por detrás recargando su barbilla en su hombro, Harry dejó salir un pesado suspiro desde su interior, al ver reflejado a su novio por el cristal.   

Disenchanted || Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!