-De acuerdo, pero tienes que venir conmigo. Porque no me fío de mí mismo. Tan pronto como lo vea puedo querer matarlo o perdonarle todo sin importar lo que haya hecho –explicó Harry abatido.

Y Zayn sabía que era cierto. Los planes a largo plazo no eran la especialidad de Harry. Él era más de actuar en el momento o dejarse arrastrar por la situación.

Los dos chicos se dirigieron a la gran casa de Louis. El auto de este estaba aparcado de cualquier manera en la entrada. Es posible que Harry hubiera tenido razón y el chico hubiera llegado borracho. Pero aún tenía que escuchar su versión antes de hacer una bola de carne con él.

Abrazó a su amigo para darle ánimos a seguir y entraron al interior de la gran casa. No les costó encontrarlo porque toda la casa estaba inundada con sus gritos. Al parecer había alguien más con él. Y a juzgar por las críticas de este, Zayn diría que se estaba desahogando a su costa.

Cuando entraron a la sala de la que provenían las blasfemias se encontraron tanto a Louis como a su acompañante. El muchacho se quedó inmóvil al ver a su novio con la cara inundada de surcos de lágrimas, algunas secas y otras aún húmedas. Pero no fue el único conmocionado, Zayn y Liam se quedaron mirando sin poder evitarlo, como la atracción de un mosquito a la luz. De nuevo el sollozo de Harry lo hizo reaccionar. A todos ellos, en realidad.

-¡Cariño! –balbuceó tiernamente Louis acercándose a su novio.

-¡No te acerques! –exigió Harry, escondiéndose tras su amigo- Solo he vuelto porque Zayn me lo ha dicho.

Louis lo miró comprensivo y después regaló a su amigo una sonrisa de agradecimiento.

-Solo lo hice porque no creo que sea justo para ninguno de los dos que terminen algo tan especial sin haber aclarado lo que ha sucedido en realidad –explicó Zayn sereno y autoritario- No te he hecho ningún favor. Si lo que Harry ha entendido que pasó es cierto ¡estás muerto! Pero si es un malentendido... –suprimió la oleada de dolor que quiso apoderarse de él- ¡No permitiré que lo estropeen todo por no hablar! No me quedaré de brazos cruzados mientras Harry huye y destruye la felicidad de ambos por nada.

Liam sintió como si le dieran un puñetazo en el estómago. Podía ver el dolor reflejado en cada palabra. Daba igual cuan frío se presentara Zayn, él podía distinguir todo el daño provocado. Quiso llorar y pedirle perdón. Gritarle que lo amaba y que jamás volvería a dañarlo. Pero era absurdo. Zayn lo odiaba y con toda la razón.

Intentó disimular su propio dolor y dirigió la mirada a su amigo como si esperara una respuesta de este. Pero este como respuesta solo asintió con la cabeza, sabiendo lo mucho que significaba todo lo que acababa de decir.

-Harry –farfulló el joven, intentando mirar a su novio a través de su amigo- Todo fue un malentendido.

-¡Cállate, no te creo! –espetó Harry enojado, sin salir de la seguridad de la espalda de su amigo- Volviste inconsciente de tanto tomar.

-¡No! Volví inconsciente porque este bruto –señaló a Liam, que se encogió de hombros instintivamente- me dio una paliza.

-¡Eh! Que yo no fui el único que golpeó –protestó Liam a la defensiva.

-¡Tú mejor estate calladito! –aconsejó Zayn como una férrea orden, que Liam obedeció al instante.

Aunque absurdo, Liam había sentido un brote de felicidad al escucharlo dirigirse a él. El solo hecho que lo mandara a callar y no lo ignorara como si no existiera, lo hacía enormemente feliz.

-¿Te hizo mucho daño? –preguntó Harry cariñoso acercándose a su novio, saliendo finalmente de su escondite.

Pero no llegó hasta él porque la mano de Zayn lo sujetó en su sitio.

-¿Qué tal si te enteras de la historia completa antes de perdonarle todo? –protestó Zayn, poniendo los ojos en blanco ante el cambio de actitud de su amigo.

Harry se recompuso en su sitio. Y miró a su novio con una fría irritación, como si fuera el culpable del descontrol de sus emociones.

-¡Ok! Imaginemos que me trago lo de la pelea. Que por su pinta es posible –dijo observando más en profundidad a ambos. Louis llevaba la camisa rota y varios morados en el cuello, como si lo hubieran intentado asfixiar. Liam tenía el labio roto y sangrando, y su camiseta deformada decía que otros tantos golpes había bajo ella- ¿Qué tiene que ver eso con que huelas a perfume barato de hombre?

Louis lo miró como si no entendiera de lo que hablaba y después se apresuró a oler en su camisa hasta encontrar dicho olor. Al percibirlo pareció tan sorprendido como Harry y lo volvió a mirar con su dulce cara de asombro.

-Esto... –comenzó a decir Liam mirando a Zayn para que no lo mandara a callar otra vez. A este le costó horrores no hacerlo, pero hizo un esfuerzo y miró a otro lado con desprecio para que pudiera hablar libremente. Liam suspiró con tristeza y prosiguió- Él estaba inconsciente y no podía levantarlo yo solo. Estaba un poco borracho además de dolorido –explicó el chico, apenado porque a nadie le fuera a importar su estado- Así que me tuvo que ayudar uno de los camareros. Es posible que al agarrarlo, como estaban tan cerca, su olor se haya impregnado en la camisa de Louis sin querer. Él no te ha sido infiel Harry, solo entró al bar porque me vio y quiso hablar conmigo.

-¿Y tú lo golpeaste? –protestó Harry, agradecido de saber que su novio era inocente de los cargos que él mismo le imputó.

Louis estaba demasiado agradecido de que su novio confiara en lo escuchado y no deseó más peleas. Así que fue hacia su novio, lo besó y abrazó, y apretó contra él hasta que Harry se quejó del intento de asesinato. Ignorando la presencia de los dos presentes, se marcharon abrazados, cariñosos y bromistas. Un estúpido malentendido no había estropeado su relación y se juraron que nada lo haría.

...

Solo quedan dos capítulos :(

~mayi.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!