Capítulo 91

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A pesar de sí mismo, Zayn acabó pidiéndole a Michael que se ocupara de la fiesta él solo. Con el objetivo de volver a casa y llorar hasta dormirse. No le gustaba lo débil que le hacía eso sentirse, pero era lo único capaz de hacer en ese momento.

Todos regresaron al hogar considerando la noche terminada. Pero aún la historia no cerraba un capítulo ese día.

Harry no regresó a tiempo de ver despierto a su bebé. Pero si para disfrutar de la soledad con su novio.

Zayn lloró amargamente hasta quedar exhausto. Mientras que Justin echó a Liam del departamento nada más llegar.

-No te estoy pidiendo que te vayas para siempre Liam. Solo quiero hablar a solas con mi novio -le había aclarado su hermano, con la mirada dura clavada en su novio.

Los dos habían estado tan desconcertados que no se lo habían reprochado al chico. Así que Liam obedeció, perplejo de que su hermano al fin hiciera algo para recuperar a su novio.

Liam sonrió al vaso vacío de whisky y se acomodó en la butaca de la barra del bar. Justin amaba a su cuñado y pese a que estaba seguro que habría una guerra entre ellos, acabarían aclarándolo todo esa misma noche. Se alegraba por ellos.

Probablemente debería estar pensando en buscar un nuevo apartamento. O cualquier otra cosa que fuera efectiva para su futuro. En lugar de eso, su mente vagaba por los recuerdos de la dulce imagen de Zayn. Cada parte de él le hacía ansiar tenerlo más cerca. Abrazarlo y amarlo por el resto de su vida. Pero ahora solo podía tener de él su odio.

Llenó su copa, con la botella junto a él y se la bebió de un trago. No es que aquello fuera a ayudarle en nada, pero tampoco tenía nada mejor que hacer.

-¿Ahogando las penas? -se escuchó tras de él.

Liam se giró inmediatamente ante el reconocimiento de la voz masculina.

-¡Louis! -masculló, parpadeando como si esperara que se desvaneciera ante él- ¿Qué haces aquí?

-Iba a la... -una sonrisa desdibujó la seria expresión del chico- farmacia. Me temo que cuando tengo a mi novio para mí solo, tiendo a olvidarme de lo que es la cordura -suspiró frustrado- Pero él siempre está atento a esos... detalles -explicó Louis sentándose junto a él.

-Es bueno, o acabarían siendo padres de nuevo en breve -comentó Liam haciéndole saber que había entendido a lo que se refería.

Ambos se mantuvieron unos minutos en silencio mientras miraban al interior de la barra sin ver nada.

-Te vi al pasar -continuó la explicación Louis- Y aunque pensé que estarías fuera de la ciudad y no serías tú, algo me dijo, después de lo que me contó Harry de tu encuentro con Zayn, que un bar era el lugar más adecuado en el que encontrarte.

-No estoy ahogando mis penas por haberlo visto -replicó Liam ceñudo- Simplemente mi hermano necesitaba la casa para estar a solas con su novio.

-Así que has estado todo este tiempo viviendo con Justin -afirmó Louis, recordando la angustia de su amigo al no saber nada de su paradero- Eso lo explica todo -pensó en voz alta, dándole sentido a la visita que Harry le había dicho que Justin le había hecho a Zayn.

-¿Qué? -preguntó Liam extrañado.

-Nada. Olvídalo -cambió de tema su amigo- ¿Puedo preguntar por qué te desapareciste así?

-¿Zayn no les contó? -dedujo indiferente, mientras miraba su vaso.

-Los primeros meses apenas dejaba que alguien lo viera. Estaba encerrado y las pocas veces que salía era porque lo obligábamos. Hacía la tarea que nos habíamos inventado para sacarlo de casa y después volvía para seguir llorando desconsolado -confesó Louis con expresión dura- En realidad el primer mes lo pasó al teléfono intentando averiguar dónde estabas. Cuando tus padres le comunicaron que seguías en contacto con ellos, fue cuando se derrumbó. Después, cuando supo que te habías marchado y hecho una vida nueva lejos de todos, él cambió.

-¿Qué quieres decir? -preguntó asustado Liam.

No le gustaba la mueca que había hecho cuando había hecho ese comentario. Ya estaba siendo bastante duro imaginar todo el daño que le había hecho. La imagen de Zayn llorando le desgarraba el alma ¡Y él era el culpable! No había hecho otra cosa que hacerlo sufrir ¿Tan mal lo había hecho todo? ¡Era un patán! Intentando hacer lo mejor para Zayn solo había conseguido dañarlo.

-Comenzó a salir -contestó Louis a la curiosidad del chico- Hizo planes para su futuro. Dejó su apartamento, invirtió en "El Ritual" e hizo vida normal, ante todos. Supongo que el saber que tú habías rehecho tu vida la dio fuerzas para hacer lo mismo.

¿Rehecho su vida? Liam quiso reír ante eso. Lo que él tenía estaba lejos de ser una vida. Se levantaba, trabajaba y comía. Y muchas veces Zack tenía que obligarlo a hacer alguna de ellas, sino todas. Él había dejado de vivir en cuanto lo había dejado en su apartamento con...

-¿Qué fue de Niall? -recordó Liam intrigado.

-No sé, no lo conozco. Cuando estuvo mejor, Zayn nos contó que un ex había aparecido y que tú te habías largado después de que los habías dejado hablando a solas -explicó su amigo.

-Lo escuché decirle que lo amaba -aclaró él irritado.

-No te creo -dijo sin darle importancia- Si Zayn amara a ese tipo habría hecho algo por estar con él. Y no habría estado tan destrozado por tu abandono.

-¡Yo no lo abandoné! Solo dejé que hiciera su vida con quien creí que deseaba hacerlo -gruñó Liam a la defensiva.

-Espero que esa mentira te deje dormir por las noches. Porque la realidad es que fuiste un cerdo que hiciste daño a un hombre que habría dado todo por ti. Lo abandonaste sin importarte cómo lo dejabas.

La rabia de Liam iba creciendo. Él no deseó hacerle daño. Solo quería que fuera feliz. Creía que se estaba sacrificando por él ¿Por qué nadie podía verlo así?

-¿Crees que fue fácil para mí? Saber que amaba a otro era más de lo que podía soportar -aseguró Liam furioso.

-¿Así que le jodiste la vida por tus absurdos celos? -conjeturó Louis con despreció.

El que abreviara todo su dolor en un acto tan egoísta fue más de lo que Liam pudo soportar. Se tiró sobre Louis haciendo que los dos rodaran por los suelos. Y comenzó a golpearlo y defenderse de los ataques del muchacho, que supo reaccionar. No había mandado toda su vida a la mierda para que nadie se atreviera a juzgarlo sin saber nada de lo que había pasado en realidad. Puede que se sintiera como un muerto andante, pero aún le corría sangre en las venas. Y le hirvió ante la mera idea de haber hecho un infierno de la vida del hombre que amaba.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!