Capítulo 14:

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  Sonríe maliciosamente mientras se agita, su pecho desciende y asciende varias veces mientras la risa se convierte en algo vulgar que provoca repulsión, observo como tiembla lentamente dando pequeños respingo y se cae hacia atrás estrellando su espalda contra el suelo. Aparto el arma sin soltarlo y me acerco a su cuerpo, parece una alimaña temblando repetidas veces, no me asombra pero si me espanta su rostro, los ojos están increíblemente abiertos mientras mueve las pupilas de un lado a otro, tiene la boca llena de espuma que se escapa por las comisuras a borbotones se ve tenso mientras mueve su mano inquieta por todas partes de su cuerpo. Se toca el pecho, las caderas y los muslos hasta que se detiene en un bolsillo donde apunta con su dedo. Lo abro.

  Solamente hay mugre y una jeringuilla, la saco y la coloco frente a sus ojos, él asiente temblorosamente y apunta a su cuello reiteradas veces, comprendo, quiere que lo salve. Quiere que inyecte el líquido púrpura en sus venas para calmar las convulsiones de rabia que tiene, y aunque sea un monstruo por no hacerlo, yo tengo principios y motivos, el maldito se folló a una muchacha cualquiera menor y luego quiere inculcar eso a sus aprendices, asesinarme y seguramente hacer lo mismo que quiso Lenard, dispararle en la cabeza sería muy corriente y ya pero yo quiero ser más especial. Giro la jeringuilla y la inyecto en su cuello, no presiono y apunto entre sus ojos, morirá presenciando que por un momento pudo seguir vivo pero no lo quise así.

  Presiono la jeringuilla viendo como el líquido desciende y cuando acabo, disparo entre sus ojos, veo sus ojos por última vez, se que seguirá vivo veinte segundos si es que el balazo no llegó ante de lo esperado, sonrío y cierro lentamente sus ojos apagando su espíritu, apagando la llama que lo mantenía vivo, por primera vez después de haber hecho todo esto descubro que soy un monstruo en realidad, parece que me he distorsionado por completo, mis manos se encuentran cubiertas por la sangre metafórica de Borgen y su sobrina desconocida. Ya he cumplido con lo que debía hacer, me ha costado pero por fin ya creo pertenecer a la Secta, a una Secta Asesina.

  Me levanto y limpio la mugre que se ha juntado entre mi ropa, me debo ver desastrosa, pero no hay tiempo para arreglarme, salto el cuerpo y camino hacia la puerta, otra vez he dejado todo hecho una porquería, los cuerpos tirados y la sangre desparramada, me llevo el arma conmigo, este será un recuerdo de aquella vez que obtuve una misión exitosa aunque asesinar a la muchacha no estuviera en mis planes, abro la puerta y deseo no haberlo hecho, una alarma comienza a sonar a modo de advertencia, suena alta como si estuviera a mi lado. Escucho bramidos y preguntas que provienen desde atrás creo yo, creo que es la manada de asesinos, creo que vienen. Salto hacia fuera y corro, las puertas de la verja se encuentran cerradas pero creo poder escalarlas, son más pequeñas que los laterales que escalé, salto y me prendo, comienzo a subir sintiendo el frío penetrar en los nervios de mi mano, ahora se ve más fácil, la sangre de mi mano ya se ha hecho por completo nula, el tajo ha desaparecido, espera, tajos profundos. Como dijo Borgen.

  Siento voces y bramidos más fuertes y vuelvo mi rostro lentamente, hay cinco personas afuera apuntando con un arma y entonces los balazos comienzan, me rozan la mejilla y se chocan contra el barrote que iba a agarrar, salto y vuelvo a observar a mis adversarios, los picos vuelven a amenazar pero ésta vez no quieren solamente rasgar mi camisa y herir mi mano, ésta vez quieren atravesarme y dejarme colgada sin vida, otro disparo roza mi oreja y me deslizo hacia la derecha, sigo subiendo mientras algo intenta abrir la puerta, es un muchacho de cabello punk y gris con tatuajes hasta en la cabeza rapada vestido con ropa de un rebelde incomprendido. Sigo subiendo hasta que alcanza y entrelazo los pies entre los picos, entonces salto y dejo atrás la escena del crimen. Caigo y mis pies se desestabilizan fuertemente, me mareo lentamente y trato de equilibrar mi peso en toda su totalidad con la mano en el aire, mí alrededor se vuelve un clon y veo el doble de las cosas, estoy bastante desconcertada. Comienzo a correr en una dirección que mi vista no sabe percibir si es real.

La secta © #1 (SIN EDITAR)Where stories live. Discover now