Capítulo 7.

199 14 4

Horas después Taemin se movió en la cama con intensiones de darse la vuelta para descansar mejor de ese lado cuando algo le impidió el movimiento, abrió sus ojos viendo el perfecto y tranquilo rostro de su novio durmiendo a su lado, una pequeña  sonrisa se formo en sus labios para después comenzar a dar pequeños besos por todo el rostro de su mayor con intensiones de despertarlo, debía admitir que le encantaba la sensación que la cercanía ajena causaba con solo su presencia cerca de él. Miro el reloj dándose cuenta que era hora de tomar su medicamento para el corazón, se levanto de la cama yendo hasta una de sus maletas abriendo está sacando un pequeño frasco de pastillas junto con una botella de agua, cogió una de las pastillas indicadas ingiriéndola con un poco de agua. Odiaba esas malditas pastillas con todo su ser solo le ponían débil y hacia que tomara agua en exceso, soltó un suspiro regresando las cosas que había tomado para guardarlas en sus respectivos lugares, Key comenzó a despertar o más bien ya estaba despierto vigilando lo que estuviera haciendo su pequeño novio, de manera rápida se sentó en la cama viendo a este fingiendo estar adormilado.

-¿Qué horas son, Taemin?

-No lo sé, creo que son las… -Tomo su celular viendo la pantalla.- 2:12am… Dormimos mucho.

-¿En serio, mh? –Se recostó nuevamente abrazando la almohada dejando su cabeza sobre esta.- no tengo ganas de hacer nada ahora, ¿Quieres hacer algo?

-¡Sí! Yo quiero ir… A la playa, dicen que cuando la luna da su resplandor en el agua se ve hermoso, yo quiero ir.

Key al escuchar sus palabras se sentó en seguida en la cama viéndole con una cara llena de curiosidad, una idea cruzo su mente al pensar en el mar. Asintió con suavidad levantándose de la cama para comenzar a dar algunos pasos hasta su menor, levanto una de sus manos acariciando la mejilla derecha de éste con ternura, era increíble la manera en que podía decir las cosas sin ni siquiera pensar en cómo su rostro se iluminaba cuando sonreía. El abultamiento de labios de Taemin le había hecho sonreír, ¿Alguna cosa más hermosa qué él? Sin duda alguna no la había o eso creía él.

-Vamos, toma una toalla –Beso los gruesos labios de su amado sonriendo.- iré al baño un momento.

-Asintió con su cabeza con lentitud yendo hasta las maletas.- no tardes.

-Está bien, haré lo más rápido que pueda.

-¡Keyy!

Soltó una carcajada entrando al baño del hotel.

Las mejillas de su novio se habían coloreado de un rosado hermoso, como le ama en esas condiciones.

Caminaban descalzos por la orilla del mar tomados de la mano sintiendo como el agua tocaba sus pies cuando llegaban algunas pequeñas olas a la orilla tocando la arena, sus dedos estaban entrelazados manteniendo sus más perfectas sonrisas en sus rostros, admiraban la luna mientras platicaban de lo que harían mañana, en un futuro, lo que harían con sus vidas. Tenían pensado quedarse hasta tarde para ver el hermoso amanecer juntos para después ir a desayunar y poder comenzar a disfrutar de sus vacaciones, en ese lugar no había gente que les dijera que no podían estar juntos. No estaban los padres de Taemin para impedir eso, nadie ni siquiera sus amigos podían impedir que se amaran como ellos sabían hacerlo.

La hija de Kim KiBum.¡Lee esta historia GRATIS!