Capítulo 78

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Zayn estaba muy preocupado por su amigo. No había dejado de llamarlo en todo el día y no le contestaba al teléfono. El día anterior, la velada había concluido con un silencio incómodo. Harry había ignorado a su novio y este se había pasado toda la noche mirando al joven como si fuera lo único en el mundo. Pero sin decir una sola palabra. Zayn y Liam se habían abstenido de involucrarse en la disputa esperando a que su amigo enfrentara la noticia. Pero nada había pasado. La pareja se había marchado juntos, dejando a Zayn muy preocupado.

¡Y ahora no le cogía el maldito teléfono! quiso gruñir Zayn colgando de nuevo. Era la décima vez que lo intentaba. Se hartó de esperar noticias y después de sus clases, se dirigió al departamento de Harry ¡No había nadie! Decidió probar en casa de Louis. Al llegar a la enorme mansión, supo que lo encontraría allí. Su auto estaba fuera.

No tuvo que esperar mucho para saber de él, pues fue su amigo el que le abrió la puerta. La cara del muchacho se iluminó al verlo y lo abrazó como si hiciera años que no lo veía. Zayn lo achacó a los cambios hormonales y no dijo nada.

-¡Gracias a Dios! No sabes lo mucho que te he necesitado hoy ¡Me voy a volver loco! -gritó Harry en un gesto desesperado- ¡O acabaré convirtiéndome en un asesino!

-¿Qué pasó? -preguntó Zayn confundido, mientras se dejaba guiar hasta el interior de la casa.

-¿Recuerdas lo callado que estaba Louis anoche? Pues ya averigüé el porqué. Andaba planeando la mejor forma de fastidiarme -gruñó el chico, tirándose sobre el gran sofá blanco de la enorme sala.

-¡Oh! Ya imagino, ¿No te deja hacer nada como si fueras un inválido, verdad? - bromeó Zayn, sentándose junto a él

- ¡Aparte! Pero de verás ¡se volvió loco! -exclamó Harry, mostrando un rostro temeroso.

-¡Exagerado! Él solo quiere mimarte y consentirte porque vas a ser el papá de su bebé -explicó el moreno, quitándole importancia.

-¿Tú crees? -preguntó su amigo, levantándose y saliendo de la sala- ¡Sígueme y verás!

Zayn lo siguió con una sonrisa en la cara. Todo estaba bien entre sus amigos. Louis parecía haber asimilado su futura paternidad y ahora solo deseaba mostrárselo a su novio. Él podía entender eso.

Llegaron hasta la primera planta y Harry abrió lentamente una habitación. Zayn entró en ella, quedándose paralizado en el centro de ésta. Las paredes estaban cubiertas por papel pintado, con un bonito fondo amarillo, nada chillón, y ositos con coloridos globos. Una enorme cuna ocupaba parte del cuarto, abarrotada de un zoológico de peluches de todo tipo. Había todo lo necesario para cuidar y mantener a una guardería de recién nacidos. E incluso, cosas que no necesitaría hasta que el bebé fuera algo más mayor.

Zayn miró petrificado la habitación. No se le pasó por alto el indiscutible olor. El papel del cuarto estaba recién puesto, y por tanto el resto también acabaría de ser colocado.

-¿Cómo...? ¡Si se enteró anoche! -exclamó sorprendido.

-¿Me lo dices o me lo cuentas? -suspiró Harry cansinamente- Una legión de empleados lo pusieron todo esta mañana ¡Oh y por supuesto a mí no se me permitió ni mirar! No fuera a pasarme algo por estar a menos de un kilómetro de esa cola apestosa que usan para el papel pintado- refunfuñó el chico, girándose para alejarse de la imagen que tanto lo hacía enojar.

-Mira el lado positivo, al menos sabes que está de acuerdo con lo de tener el niño -bromeó Zayn, abrazándolo mientras bajaban las escaleras- ¡Y yo me quejaba de Liam!

Zayn se soltó en carcajadas mientras su amigo seguía con el ceño fruncido. Definitivamente ninguno estaba dispuesto a soportar a unos novios sobreprotectores. Pero ambos parecían haber decidido esperar a que se acostumbraran a la nueva situación antes de descuartizarlos por agobiantes.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!