×Capitulo 4×

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Narra Douma, alias el ojitos de arcoiris

Entré a la habitación en la que estaba la ladrona, había mucho silencio y eso nunca es una buena señal.

Entré a la habitación en la que estaba la ladrona, había mucho silencio y eso nunca es una buena señal

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La habitación estaba completamente vacía, ni un alma. No se veía por ningún lado la persona a la que había venido a buscar. Miraba en todas direcciones buscando a la chica que tenía que vigilar pero no aparecía, sabía que si el señor Muzan se enteraba de que la perdí incluso antes de comenzar a cuidarla sería mi fin, pero de repente me ví interrumpido por la voz de Nakime.

—Douma-sama, la habitación está al revés, la ladrona está en el techo— y sí, miré hacia arriba y ahí estaba la ladrona tendida en el techo, o acaso sería tendida en el suelo? No importa, ahí estaba y listo. —Cambiaré la habitación para usted en un momento— sonó el biwa y caí hacia lo que en realidad era el suelo.

Estoy confundido, ya no se dónde es arriba o abajo. Pero aparte de eso la chica de hebras blancas y ojos celestes estaba tiesa tirada en el piso y se veía muy pálida, le di un par de patadas pero no se movió ni en lo más mínimo, parece que ya se murió.

Mierda! Ahora nadie me va a creer que no fui yo el que la mató.

Agarré a la ladrona, la metí en un saco de tela grande y me fuí directo a mi templo, tenía que deshacerme del cadáver rápido, porque no me la podía comer porque el amo Muzan se iba a dar cuenta si me la comía ya que ahora tenía su sangre en su pequeño y débil cuerpo.

Pero eso me llevó a otra conclusión, cómo tenía la sangre del amo tenía que matarla el sol cierto? Podía ver pequeños destellos asomándose en el horizonte así que podría decir que en unos minutos iba a amanecer, así que estaba por tirar el saco con la ladrona dentro por la ventana para que se quemara en cuanto saliera el sol cuando me interrumpieron.

—Según tú, qué crees que haces tirando a mi compadre, digo, al sujeto de pruebas del amo por la ventana?— y de un rincón salió Kokushibo, con una mirada sombría y un aura muy amenazadora, sujetando su katana ya desenvainada con una mano.

Si me pudiera dar un infarto ya me estarían llevando en una camilla.

Si me pudiera dar un infarto ya me estarían llevando en una camilla

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—Entonces... Douma casi mata a mi sujeto de pruebas de forma estúpida?— era pregunta pero sonaba más a una amenaza, así que tenía que responder con la verdad. Seamos sinceros, si uno es demonio y le miente al amo Muzan hasta ahí llega porque mi rey demonio y super ultra mega superior a cualquier otra especie o individuo leé mentes. —Alagarme en tu cabeza sin cerebro no te va a servir de nada, limpiaras la fortaleza de arriba a abajo y quiero por lo menos 30 cazadores muertos antes de que se oculte el sol, Nakime— y con llamar a la bruja demonio esa que a cada rato nos manda a una muerte segura terminé en una cueva en quien sabe dónde.

Lo medite un momento y caí en cuenta de algo.

—Como voy a matar 30 cazadores antes de que se oculte el sol si es de día...?— y con esa simple oración me dí por muerto.

?— y con esa simple oración me dí por muerto

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•••♥️ Narra Muzan ♥️•••

La pequeña ladrona albina estaba inconsiente reposando sobre la sábanas blancas, quién diría que con esa figura angelical podría ser tan problemática y molesta.

El problema era realmente, ahora porque no se movía ni tampoco despertaba? No tenía heridas graves aparte de un pequeño e insignificante golpe en la cabeza que no dejaría inconsiente ni a una mosca, su corazón latía bien, pero aún así estaba pálida.

No soy exactamente un especialista en humanos... así que ésto iba a requerir ayuda externa...

—Kokushibo, llama a la traidora, dile que será una pequeña tregua y no la mataré por el momento, también dile que hay un humano en una condición delicada y verás como si viene — y siguiendo mis órdenes se fue de la habitación, Tamayo podría ser un dolor de cabeza pero sabía más de humanos que yo por desgracia, pero para que me serviría saber de seres tan inútiles realmente?

Después de un rato llegó de vuelta el demonio de 6 ojos con la traidora, que por cierto tenía los ojos vendados y no estaba dejando que Kokushibo la ayudará a caminar.

Aunque tuve que morderme el labio para no reírme del golpe que se dió Tamayo contra el marco de la puerta porque por orgullosa no estaba dejando que Kokushibo la guiará.

Serio Kibutsuji, serio, no te puedes reír frente al enemigo.

Era lógico, no podía saber cómo llegar a la base, por eso la venda, "Buen trabajo, puedes retirarte", le dije simple y se fue, aunque la verdad era un excelente trabajo por el golpe que se dió la traidora muajajaja.

—Donde está el humano enfermo?— preguntó quitándose la venda y con un tono de desprecio claramente, aunque no ocultaba bien las ganas de saber porque había un humano en mi fortaleza.

—"Humana", más bien, una pequeña tonta y fastidiosa humana— y quité la manta que estaba cubriendo la camilla y dejé a la vista a la chica que mantenía sus ojos celestes cerrados.

Ví una sonrisa burlona en el rostro de Tamayo y luego se acercó a revisarla, debe causarle mucha gracia que una tonta humana me esté jodiendo la existencia.

Después de revisarla me miró con cara de "Es una broma, verdad?"

—Sin duda eres idiota, llevas tanto tiempo siendo demonio que se te olvidó que los humanos también comen? Seguro no me has dado nada de comer desde que la tienes prisionera— y no podía replicarle nada, si olvidé por completo que necesitaba comer, y tras de todo la llamé diciendo que estaba en un estado delicado. —Yo ya me voy a ir de aquí, y si tienes otro problema búscame, se que lo tendrás— y se fue de la habitación.

Si no fuera porque ahora la necesito ya la hubiera matado...

Pero volviendo al otro asunto, ahora que técnicamente tiene mi sangre y debería ser un demonio pero no sé transforma... le doy comida de humano o le doy humanos como a un demonio...?

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Bueno, hasta aquí el capítulo, si hay faltas de ortografía me avisan porfa, a está hora ya no veo igual.

Parte favorita del capítulo?

Ah sí, no lo olviden, entre más comenten más rápido actualizó.

Pequeña Ladrona ≈Muzan Kibutsuji y Tú≈Donde viven las historias. Descúbrelo ahora