Capítulo 76

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La mudanza estaba siendo un caos. Liam se había empeñado en que abandonara su departamento lo antes posible y había involucrado a todos en el proceso. Sus hermanos habían pasado unos días después de las fiestas con ellos y se habían marchado, afirmando que se verían pronto. Y así lo demostraron cuando una semana después se aparecían con Valentín y Karen. Liam había estado encantado de la visita y aún más de la ayuda. No quería arriesgarse de que Zayn se echara atrás y obligó a todos a acomodar la nueva vivienda.

Zayn llevaba una caja no muy pesada, pero como las anteriores, desapareció de sus manos en cuanto Liam lo vio. Empezaba a enfurecerse por el trato. Zayn no era una princesita enclenque y no le gustaba que lo trataran como tal. Intentó controlar la oleada de ira y suspiró frustrado.

-Inspira, espira -aconsejó Harry mientras pasaba por su lado con una caja.

-Antes de que acabe el día me he quedado sin novio ¿Te apuestas algo? -gruñó Zayn, mirándolo furioso como se cargaba con varias cajas.

-Ya -se rió su amigo- ¡Lo adoras! No lo dejarías por nada del mundo.

-¿Quién ha hablado de dejarlo? -preguntó Zayn, cruzándose de brazos- ¡Lo que voy hacer es matarlo!

-Okay, por mi perfecto. Pero no me hagas desempaquetar para buscar una lima para llevártela a la cárcel -bromeó Harry alejándose.

Zayn miró furioso como todos cargaban paquetes y cajas sin cesar. Hizo un nuevo intento de coger una caja y de nuevo Liam se acercó a toda prisa para recoger su cargamento, mientras lo besaba tiernamente. Lo habría descuartizado en ese momento, pero intentaba recordar cómo se respiraba. No le gustaba nada los efectos que tenía ese hombre sobre su autocontrol. Y lo que menos le gustaba era el nuevo trato de damisela en apuros que le había adjudicado. Eran amigos desde hacía años. Liam más que nadie sabía que él podía cargar con todo aquello sin problema ¡Él mismo lo había obligado a mover todos los muebles de su cuarto! Y ahora no lo dejaba ni despeinarse. Empezaba a estar realmente frustrado.

-¡Eh, tú! -protestó Justin acercándose con su butaca favorita- ¿Por qué no haces nada si eres tú el que te mudas?

En lugar de responder, le quitó la butaca de las manos. Segundos después apareció Liam, que inmediatamente le arrebató el objeto de las manos y lo cargó hasta la casa, con una tierna sonrisa. Zayn miró a su cuñado como si acabara de demostrar una teoría y suspiró frustrado. Justin lo miró a él y después a su hermano, y se echó a reír.

-Pobre de mi cuñadito –bromeó el muchacho abrazándolo- No lo dejan cargar peso.

Zayn lo fulminó con la mirada y se separó.

-No me hace ni una maldita gracia –gruñó Zayn ceñudo.

-Piensa que él lo hace para que no te canses y así no tengas una excusa para rechazarlo esta noche –se burló Justin, estallando en risas.

-Si quieres morir, no hace falta que te esmeres tanto. Tú me dices y yo te hago el favorcito –amenazó Zayn irritado.

-Ok, ok. Voy a cargar que aún queda mucho y Liam grita feo cuando ve a alguien parado. A alguien que no seas tú, claro –se corrigió con malicia, alejándose.

Resignado a no poder ayudar, se ocupó de acomodar lo que Liam le permitía, dentro de la casa. Consiguió que Harry, Dan y Karen lo acompañaran ¡Si él no podía trabajar los demás tampoco! Así que observaban como los chicos trabajaban mientras ellos se tomaban unas cervezas en la cocina.

-¡Uhm! El lado machista de mi hijo tiene su parte positiva –dijo Karen saboreando su cerveza.

-Por su propia salud, más le vale no tener ese lado nada desarrollado –gruñó Zayn sacando otra cerveza del frigorífico- No me gusta nada que me trate así.

Más Que Amigos, Menos Que amantes. Ziam¡Lee esta historia GRATIS!