5.El guardapelo

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Narra Harry:

A la mañana siguiente, desperté temprano. Había dormido en el suelo del salón, envuelto en un saco de dormir. Sólo se oía la lenta y profunda respiración de Cloe, Ron y Hermione. Eché un vistazo a los oscuros bultos que reposaban a mi lado. Ron, en un alarde de gentileza, se había empeñado en que Cloe durmiera sobre los cojines del sofá, de modo que la silueta de ella estaba un poco más elevada que la de él; apoyaba un brazo en el suelo y sus dedos casi tocaban los de Ron, Hermione estaba durmiendo a mi lado en otro saco. Me pregunté si Cloe y Ron se habrían quedado dormidos con las manos entrelazadas, y esa idea me produjo una sensación de extraña soledad.

No soportaba seguir aquí tumbado dándome vueltas a esos amargos pensamientos. Necesitaba actividad, distraerme de alguna forma; así pues, aparté el saco de dormir, cogí mi varita y salí con sigilo de la habitación. Al llegar al rellano susurré «¡Lumos!», y subí la escalera con ayuda de la luz de la varita mágica.

En el segundo rellano se encontraba el cuarto donde habíamos dormido Ron y yo la vez anterior.

Seguí subiendo la escalera hasta el último rellano, donde sólo había dos puertas. En la que tenía delante había una placa que rezaba «Sirius»; nunca había entrado en el dormitorio de mi padrino. Empujé la puerta y mantuve la varita en alto para que la luz llegara lo más lejos posible.
La habitación era amplia, y en otros tiempos debía de haber sido bonita. Había una cama muy ancha con cabecera de madera labrada, una alta ventana tapada con largas cortinas de terciopelo y una araña de luces cubierta de polvo, en cuyos soportes todavía quedaban cabos de vela de los que colgaban gotas de cera reseca. Una fina capa de polvo cubría también los cuadros de las paredes y la cabecera de la cama, y una telaraña se extendía desde la lámpara hasta lo alto del gran armario. Al entrar en la habitación, oí un correteo de ratones. No tuve tiempo para investigar ya que escuché la voz de Cloe:

Cloe:¡Harry! ¡Harry! ¿donde estás?

Yo:¡Estoy aquí! ¿Qué ocurre?

Se oyeron pasos fuera, y Cloe irrumpió en la habitación.

Se oyeron pasos fuera, y Cloe irrumpió en la habitación

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Cloe:Creo que...-miró la puerta y luego miró la habitación, al parecer notó que era la habitación de Sirius ya que se notaba que aguantaba las lágrimas-...creo que encontramos algo, sígueme.

Seguí a mi hermana hasta el rellano y vi a Ron y a Hermione delante de la segunda puerta de ese piso, en la que se apreciaban unos profundos arañazos debajo de un letrerito en el que no había reparado; nos detuvimos y leí el letrero:

Prohibido pasar
sin el permiso expreso de
Regulus Arcturus Black

Hermione:«R.A.B»

Ron:¿Recuerdas?

Cloe:¡El guardapelo!

Yo:Es el hermano de Sirius, ¿verdad?

La hermana de Harry Potter 4¡Lee esta historia GRATIS!